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Oración a San Juan Crisóstomo

Oración a San Juan Crisóstomo
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Juan Crisóstomo o Juan de Antioquía era un sacerdote cristiano muy conocido, nacido en Antioquía en el año 347. Es valorado por la iglesia ortodoxa como uno de los más importantes teólogos, pilar fundamental de esta corriente de la iglesia. Falleció en el año 407.

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San Juan Crisóstomo poseía un extraordinario don con sus palabras, de hecho, el título “Crisóstomo” es extraído de una raíz griega que se traduce como “boca de oro”, haciendo referencia a su gran capacidad de discurso, este santo es el máximo orador que han tenido los sacerdotes griegos.

El maravilloso don de la palabra le permitió a San Juan Crisóstomo predicar con una sencillez natural la palabra del Señor, sus pensamientos eran ricos en lecciones, y tenía gran facilidad para exponerlos e ilustrarlos, además, San Juan Crisóstomo hablaba siempre con la sinceridad desde el fondo de su corazón y con la fe y la certeza de que las palabras que estaba entregando eran el mensaje que Dios le había encargado llevar a la comunidad.

San Juan Crisóstomo se avocaba a los asuntos morales, no se conducía por los sermones regulares y no tenía temor de enfrentar digresiones. Por estos discursos era aplaudido y reconocido en su congregación. Tanto griegos como latinos describen a Juan Crisóstomo como un verdadero testigo de la fe. Él era un autentico pescador de hombres, con sus palabras sabía tocar el corazón de sus fieles. Se enfrentaba con coraje ante los vicios, los abusos y los pecados.

Sus discursos se escuchaban con emoción y amplia receptividad, con lo cual llevo a muchos por el sendero auténtico de la fe cristiana. Posterior a San Juan Crisóstomo, ningún orador ha tenido tanta capacidad de elocuencia y discurso, como la tuvo este santo.

Oración a San Juan Crisóstomo

¡Oh doctor insigne, san Juan Crisóstomo!, tú que siempre alentaste con sabiduría la práctica de la justicia y de la caridad y que con tus elocuentes sermones predicaste con brillantez la Palabra Divina, ilumínanos con tu obras y palabras y fortalécenos en los momentos difíciles con el ejemplo de tu invencible constancia.

Obispo San Juan Crisóstomo, tú que demostraste enorme fortaleza y valor ante las más duras pruebas a que fuiste sometido, que fuiste difamado, injustamente acusado, perseguido, agredido brutalmente y desterrado, concédenos le energía y el ánimo necesario para sobrellevar estos momentos difíciles, llenos de amargura y desconsuelo, haz que no nos abandonen la fe y la esperanza para que podamos continuar la lucha a pesar de las injusticias que nos rodean, para que, fortalecidos y ayudados con tu benéfica intercesión podamos salir victoriosos en: (hacer la petición).

San Juan Crisóstomo, tú que fuiste sal de la tierra y luz del mundo, tú que difundiste con claridad las Enseñanzas y con santa paciencia resististe en los infortunios defiéndenos a todos de la injusticia y el error, lleva nuestras suplicas a Dios Padre Todopoderoso y ruégale nos conceda lo que confiadamente solicitamos.

San Juan Crisóstomo, pídele también que nos ayude a amar al prójimo, que nos de la gracia de asumir el Evangelio como camino, regla y vida en nuestro ser y actuar, y que nos bendiga con los dones y talentos necesarios para alcanzar la Gloria Celestial.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

Oraciones de Juan Crisóstomo a Dios para cada hora del día

01:00 hs. ¡Oh Señor!, no me prives de Tus Dones Celestiales

02:00 hs. ¡Oh Señor!, líbrame de los tormentos eternos

03:00 hs. ¡Oh Señor!, si he pecado con mi mente, con mis pensamientos, con mis palabras o mis actos, perdóname

04:00 hs. ¡Oh Señor!, líbrame de toda ignorancia y olvido, de toda dejadez y mezquindad del alma y de la dureza del corazón

05:00 hs. ¡Oh Señor!, líbrame de toda tentación

06:00 hs. ¡Oh Señor!, ilumina mi corazón oscurecido por los deseos del maligno

07:00 hs. ¡Oh Señor!, como hombre que shoy he fallado, pero Tú, como Dios benevolente, ten piedad de mi, viendo las debilidades de mi alma

08:00 hs. ¡Oh Señor!, envía Tu Misericordia a mi auxilio, para que yo pueda glorificar Tu Santo Nombre

09:00 hs. ¡Oh Señor Jesucristo!, inscribe a Tu siervo en el Libro de la Vida y concédeme un buen fin a mi vida

10:00 hs. ¡Oh Señor mi Dios!, aunque no he hecho nada bueno ante Ti, ayúdame con Tu gracia, a empezar a hacer todo el bien

11:00 hs. ¡Oh Señor!, cubre mi corazón con el rocio de Tu amor

12:00 hs. ¡Oh Señor de los Cielos y de la tirra, acuérdate de mi, Tu siervo pecador, impuro y frio de corazón, en Tu Reino

13:00 hs. ¡Oh Señor!, accepta mi arrepentimiento

14:00 hs. ¡Oh Señor!, no me abandones

15:00 hs. ¡Oh Señor!, concédeme de la tentación

16:00 hs. ¡Oh Señor!, concédeme pensamientos puros

17:00 hs. ¡Oh Señor!, concédeme las lágrimas de arrepentimiento, el recuerdo de la muerte y el sentido de la paz

18:00 hs. ¡Oh Señor!, concédeme la humildad, la caridad y obediencia

19:00 hs. ¡Oh Señor!, concédeme la confesión de los pecados

20:00 hs. ¡Oh Señor!, concédeme la tolerancia, la magnanimidad y la dulzura

21:00 hs. ¡Oh Señor!, sitúa en mi la fuente de todas las bendiciones: el temor de Tí en mi corazón

22:00 hs. ¡Oh Señor!, concede que pueda amarte con todo mi corazón y toda mi alma, y que pueda obedecer siempre Tu voluntad

23:00 hs. ¡Oh Señor!, protégeme de provocadores, de los demonios, de las pasiones corporales y de todo aquello que no conduce a Ti

00:00 hs. ¡Oh Señor!, sé que actúas como quieres; así, que se haga en mi, pecador, Tu voluntad, porque bendito eres por los siglos de los siglos

Amén

Oración a San Juan Crisóstomo para ser cada día más creyentes en Cristo

San Juan Crisóstomo, hombre cabal y fiel discípulo de Cristo, padre de la Iglesia y arzobispo de Constantinopla.

Tu oratoria hipnotizaba a quienes te escuchaban y dejaba a creyentes y no creyentes con el corazón en ascuas.

El Espíritu de Dios te ungía en cada palabra, que como flecha encendida llevó a muchas almas a la conversión y entrega total al Divino Maestro.

Valiente defensor de los más pobres, tu verdad y claridad incomodaba a los poderosos.

Ayúdanos con tu intercesión a ser firmes en la fe, a predicar el Evangelio y ser testigos, con el ejemplo, de  Cristo muerto y resucitado para que muchos hombres y mujeres se encuentren con el Señor, camino, verdad y vida y experimenten el gozo de vivir en Dios y para Dios.

Haznos veraces en la fe y convincentes en el amor para que el mundo crea.

Amén.