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Oración a San Gregorio Nacianceno

Oración a San Gregorio Nacianceno
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San Gregorio de Nacianzo, es un conocido doctor de la Iglesia católica, a quien llamaron “el teólogo” en virtud de los grandes conocimientos que adquirió sobre la religión y la forma tan hábil y elocuente con la que defendió la doctrina del Concilio de Nicea.

San-Gregorio-Nacianceno

San Gregorio Nacianceno vino al mundo en el año 329 en Capadocia. Su historia narra que el momento de su conversión al cristianismo le llegó durante un viaje que realizaba por motivos de estudio desde Egipto a Atenas. Sucedió que la nave en la que viaja San Gregorio fue azotada por una fuerte tempestad que amenazaba con hundirla, San Gregorio al sentir tan cerca la muerte entró en razón y se dio cuenta que podía perder su alma ya que no había sido bautizado. Finalmente llegó a Atenas donde compartió una estrecha amistad con San Basilio.

Conmovido su corazón por la experiencia del bautismo, San Gregorio llevo una práctica de vida austera y solitaria, al cual tuvo que dejar atrás a los pocos años para ayudar a su padre en la administración de una diócesis. Su padre lo ordena sacerdote pero atemorizado, San Gregorio de Nacianzo huye y busca consejo en su amigo San Basilio. En breve regresaría para demostrar su habilidad como teólogo.

Gracias a San Gregorio de Nacianzo se logró evitar la confrontación entre monjes católicos y otros prelados al igual que su padre, ya que estos últimos habían aceptado lo expuesto en el Concilio de Rímini bajo la creencia de conquistar a los semiarrianos de esa manera.

De esta manera, San Gregorio desarrolló grandes habilidades para el habla y la exposición de las doctrinas. Se refería a Dios como un Señor misericordioso y condescendiente con los hombres. Defendía las virtudes de bondad, servicio, y agradecimiento al Padre, a quien rezaba siempre alegando que Dios en todo momento está dispuesto a oírnos.

Oración a San Gregorio Nacianceno

Oh Dios Todo – Trascendente
(¿Y qué otro nombre podría describirte?), ¿qué palabras pueden cantar Tus alabanzas?, ninguna palabra Te hace justicia.

¿Qué mente puede sondear Tu secreto? Ninguna mente puede abarcarte.
Estás más allá del poder de la palabra, aunque todo lo que decimos nace de Ti.
Estás más allá del poder del pensamiento, aunque todo lo que podemos concebir proviene de Ti.

Todas las cosas Te proclaman, aquellas que pueden hablar y las que no.
Todas las cosas Te reverencian, aquellas dotadas de razón y las privadas de ella.
Todo el anhelo y el dolor del mundo se funden en Ti.
Todas las cosas pronuncian una oración a Ti, un himno silencioso compuesto por Ti.

Tú sostienes todo lo que existe y todas las cosas se mueven juntas a Tus órdenes.
Tú eres el fin de todo lo que existe.

Tú eres uno y eres todo, aunque no eres ninguna de las cosas que existen, ni una parte ni el todo.

Todos los nombres están a Tu disposición;
¿Cómo debería llamarte, el único innombrable?
¿Qué afinidad mental con el Cielo puede atravesar los velos encima de las nubes?
¡Misericordia, Dios Todo-Trascendente! ¿Qué otro nombre Te describe?

Oración a San Gregorio Nacianceno para pedir un favor

Dios todopoderoso, que has derramado por toda la creación reflejos de ti infinita belleza y bondad, haciendo el hombre a tu imagen y semejanza, tanto amas a quienes se entregan totalmente, que nos lo pones como modelo, quieres que les veneremos y haces innumerables beneficios y milagros por su intercesión.

Por ello y mediante tu siervo San Gregorio Nacianceno, te rogamos nos concedas (mencionar la petición) y con ello una mayor correspondencia a tu amor.

Amén.

Oración de San Gregorio de Nacianzo

Señor, no dejes de darme, para que yo pueda compartir, sigue perdonándome para que yo aprenda a ser indulgente; No te canses de pedirme, para que no me encierre en mí mismo, reclama para que no me vuelva avaro, persiste en mover mi pereza para que no me instale en mi egoísmo, enséñame a vivir en el amor, enséñame a amar con tu corazón.

Ten paciencia con este tu ojo para que no se canse nunca de servirte. Enséñame a vivir.

Amen.