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Oración a San Benito de Palermo

San Benito de Palermo es el famoso santo negro de la iglesia católica, reconocido y venerado en diversos países, especialmente en Latinoamérica.

Oraciones a San Benito de Palermo

San Benito de Palermo

benito de palermo

San Benito de Palermo es el patrón y protector de los afroamericanos, su celebración es el 4 de abril, pero en muchas regiones de Latinoamérica, particularmente en Venezuela, sus festividades se realizan desde el 28 de diciembre hasta el 6 de enero.

San Benito de Palermo, se conoce del mismo modo, como Benedicto el Africano, y fue un monje italiano perteneciente a la orden de los franciscanos. Nació en una aldea de Sicilia, Italia, en el años 1524, siendo hijo de esclavos africanos que trabajaban en una plantación, pero San Benito fue dado libre en su nacimiento y se dedicó a trabajar como pastor en los primeros años de su vida.

Alrededor de los 20 años de edad, San Benito se encontró con un grupo de franciscanos, de la Orden de San Francisco de Asís, en ese momento siguiendo sus deseos se unió a dicho grupo, hasta 1564 cuando esta se disuelve, y entonces San Benito se interna en el convento de Santa María de Palermo, donde es colocado en las labores de la cocina del convento, puesto que él no sabía ni leer ni escribir. A pesar de ello, San Benito se mantuvo fuerte, aferrado a la piedad, a la humildad y a la oración, pronto comenzó a tener fama gracias a sus curaciones y favores concedidos que se le adjudicaban, por lo que en 1578 logró que se le eligiese como, prior y maás tarde llego a ser maestro de novicios.

San Benito es modelo  de paciencia y entendimiento frete a los prejuicios ocasionados por cuestiones de la distinción de las razas. Su labor es de paciencia, humildad y servicio. Es el patrón de los afroamericanos.

San Benito fue beatificado en el año 1712 por el papa Benedicto XIV y su canonización llego en 1807 por el papa Pío VII. Su devoción está ampliamente difundida por toda América Latina, particularmente en Venezuela, en el estado Zulia.

Santidad de San Benito de Palermo

San Benito llevo una vida de servicio y ejemplo de rectitud cristiana, aun dentro de sus limitaciones culturales se convirtió en un excelente orador, receptor y analista de la Palabra Sagrada, era llamado de confesor, y llegó a ser visitado por muchos fieles  peregrino que buscaban sus consejos y guía.

Aun cuando comenzó su vida como hijo de esclavos; sus padres se preocuparon por ganar su libertad, teniendo una conducta ejemplar que hizo que su dueño, liberase a Benito cuando tenía 18 años. Desde entonces el joven se dedico a trabajos de jornalero, mostrando gratitud y piedad, compartía sus pagos con los pobres y cuidando de enfermos.

Después de su conversión en religioso y su llegada al convento de Santa María, Benito quien no sabía ni leer ni escribir, desarrollo el increíble don de interpretar las Escrituras, cada vez que oraba y meditaba, su rostro parecía brillar, llegando a profundos análisis teológicos que dejaban admirados a quienes lo escuchaban. Su fama de santo fue creciendo en la comunidad, fue llamado de confesor, y era visitado por muchos fieles y peregrinos.

San Benito falleció en la fecha y hora que el mismo había predicho. Su cuerpo se enterró en una bóveda detrás de la sacristía de la iglesia. La veneración se extendió luego de su muerte por todos los continentes; y uno de los primeros milagros se confirmó el 7 de mayo de 1592, cuando habían pasado tres años de su muerte. Al exhumar sus restos, observaron su cuerpo incorrupto.

Las reliquias de San Benito se encuentran a la vista del público para su veneración, con solo una máscara de cera delgada sobre su rostro. Es considerado el patrón de las misiones negras de América del Norte. El papa Benedicto XIV lo beatificó en el año 1743, siendo canonizado en 1807 por el papa Pío VII.

San Benito y los Chimbangueles

La devoción por este Santo Negro es especialmente popular en muchas regiones de América Latina, específicamente en Venezuela, en la región de la Costa Oriental y Sur del Lago de Maracaibo, donde la fiesta de San Benito se celebra entre diciembre y enero, con música, procesiones, bailes y canciones acompañadas por el clásico grupo de tamboreros llamados “chimbangueles”.

El 27 de diciembre comienza la celebración de la fiesta de San Benito de Palermo. Es una tradición que fue instaurada en estos pueblos desde los tiempos de la colonización. La historia cuenta que los habitantes del páramo se encontraban en lucha contra los conquistadores españoles, y estando en desventaja franca, invocaron la ayuda de San Benito, quien hizo bajar una nube de pólvora que espantó a los españoles.

La fiesta tradicional se celebra con bailes, ritmos de tambores, que van en un recorrido por las calles de la ciudad, todo lo cual tiene muchas raíces de tradición africana. La vestimenta es una capa roja con un sombrero de cogollo; hombres, mujeres y niños caminan y danzan por las calles descalzos, con la cara pintada de negro en representación de la piel del santo, mientras queman pólvora y van en procesión hasta la plaza frente a la Iglesia de San Benito. La fiesta se lleva a cabo el 27 y 28 de diciembre y el 6 de enero.

El ritmo típico de los tambores es el que dan los chimbangueles. Estos son tamboreros que marcan las músicas de la procesión que representan oraciones para san Benito. La batería de los chimbangueles está compuesta por siete tambores, cada uno con un papel:

  1. El mayor que es el arriero,
  2. El respuestas, llamado “respondón”,
  3. El cantante,
  4. Un segundo o medio golpe,
  5. y 6. Dos requinta y
  1. Un media requinta.

Para tocar los tambores utilizan un palo en una mano y la otra libre, llevando el tambor colgando de los hombros sujetado con una cinta; estos se encargan de marcar el ritmo de las danzas rituales.