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Beato Francisco Marto

Beato Francisco Marto

El beato Francisco Marto es uno de los tres niños pastores a quienes se le presentó la Virgen María en el lugar de Cova da Iria en la ciudad de Fátima, en Portugal, entre mayo y octubre del año 1917.

Francisco nació en la comunidad de Aljustrel en Fátima, el 11 de junio del año 1908, en medio de una humilde familia de valores cristianos. Se dedicaba como pastorcillo desde la infancia a cuidar de los rebaños junto con su hermana Jacinta y su prima Lucía dos Santos.

La historia de las apariciones de la Virgen de Fátima revela que inicialmente, Francisco no podía ver a la Virgen, y que solo después de rezar el rosario pudo ver las visiones de la madre de Dios. Aún antes de estas experiencias espirituales, el pequeño Francisco era un jovencito de carácter dócil y obediente, que pasaba gran parte de su tiempo ayudando a otros y cumplía con todos sus deberes.

Luego de las visiones reveladas por la Virgen de Fátima, Francisco sintió que su deber era consolar los sufrimientos de Nuestro Señor Jesús y de la Virgen María, así se volvió mucho más contemplativo y solitarios. Posiblemente, Francisco había recibido la revelación de que no pasaría mucho tiempo en la Tierra, así que se dedicó a llevar una vida santa que reformase los pecados de la humanidad y consolase los sufrimientos causados por el hombre. Con frecuencia observaba la penitencia y la oración.

Un año más tarde, Francisco cayó enfermo, por más de  meses padeció las agonías de la enfermedad, hasta que falleció a consecuencia de una neumonía el 4 de abril del año 1919.

San Francisco Marto fue beatificado el 13 de mayo del año 2000 por el papa Juan Pablo II, y canonizado en el año 2017 por el papa Francisco.