Saltar al contenido

Oración a San Antonio de Padua

San Antonio de Padua es un famoso santo perteneciente a la orden de los franciscanos, de origen portugués.

Oraciones a San Antonio de Padua

San Antonio de Padua

san-antonio-padua

Su familia y amigos rechazaban su vocación de religioso y en repetidas oportunidades trataron de persuadirlo para que la abandonase.

Sin embargo, San Antonio se mantuvo firme a su vocación y servicio a Dios, de modo que renunció a la herencia que le correspondía de su familia y se mudó al monasterio de Santa Cruz de Coimbra.

Años más tarde, San Antonio se convertiría en un orador sagrado, llego a ser fundador de numerosas hermandades y de cofradías, se hizo teólogo y escribió varios tratados y sermones los cuales posteriormente fueron publicados. Admiro profundamente la vida y obra de los mártires franciscanos, al punto de querer imitarlos y ser digno como ellos.

Luego de su muerte, San Antonio fue canonizado y desde entonces su devoción se propagó rápidamente desde el siglo XV.

Quienes le son fieles y devotos afirman que por la ayuda de San Antonio de Padua se les han concedido milagros.

La vida de este santo es un relato que manifiesta el amor a Dios y a todo lo creado por Él, amor que San Antonio profesó con hechos durante todo su vivir.

San Antonio de Padua es el santo para conceder favores como el de mejorar la memoria distraída u olvidadiza, hallar cosas que se han extraviado, e inclusive algunos fieles le rezan con el propósito de conseguir parejas.

Es un santo popular entre las mujeres que no pueden tener hijos, así como entre los viajeros y los pobres, grupos de población en quienes son muy populares sus milagros.

En la religión Yoruba, existe Elegua, una deidad con la cual relacionan a San Antonio de Padua. Segun dicen, Elegua puede abrir o clausurar el camino hacia la prosperidad, la suerte y la felicidad, pero también hacia la desgracia en la vida de la persona.

Sus milagros

San Antonio es uno de los santos católicos más populares, conocido intercesor de muchos milagros, quien en vida ya se había creado una fama milagrosa que se consagró con los innumerables prodigios concedidos después de su muerte.

Este santo era taumaturgo, experimentó en vida varios episodios divinos y milagrosos, intercedió por muchos fieles y devotos. Uno de estos relatos cuenta la aparición del Niño Jesús. San Antonio se encontraba en su habitación del monasterio rezando, cuando se le presentó la visión del Divino Niño Jesús, del cual se hizo uno de sus más fieles devotos, y por ello aparece en las representaciones sosteniendo en brazos al pequeño Jesús.

Otro prodigio que fue atestiguado por muchos tuvo lugar en la Eucaristía; un hereje discutía con San Antonio sobre la presencia de Jesús en el Altar; liberó a una mula que había estado en ayuno para que se alimentara con las ofrendas de la eucaristía, pero ante el asombro de la multitud, la mula se inclino frente al altar en actitud de adoración.

San Antonio es protector en varias peticiones. Contra las tormentas, por ejemplo, surge a raíz de un episodio en donde se encontraba con una iglesia a cielo abierto para poder acoger a todos los fieles, aunque amenazaba con gran tormenta, San Antonio prometió que no se mojarían, y en efecto, la tormenta cayó alrededor de los fieles.

Sin duda el milagro más impactante en la vida de este santo, sucedió en su natal Padua, cuando un joven cegado por la ira, había discutido con su madre pateándola. Estando arrepentido, el hombre se confesó con San Antonio, quien le dijo “el pie que patea a su madre debe ser cortado”. El hombre se cortó el pie en medio de su culpa, pero San Antonio oró, y tomando el miembro lo unió de nuevo a su cuerpo.

Los prodigios de San Antonio continúan aun en nuestros días, siendo uno de los santos más aclamados ente los católicos. Su festividad se conmemora el 13 de junio.

San Antonio: Para conseguir amores

Tradicionalmente es una costumbre bastante frecuente entre las jovencitas colocar a San Antonio de cabeza para que les ayude a conseguir marido. Esta práctica nace a raíz de la ayuda que prestaba el santo a las muchachas que carecían de dotes para su matrimonio.

En esa época, los matrimonios eran acordados entre las familias, y las dotes de las jovencitas eran los principales atractivos para los pretendientes. Las muchachas pobres tenían gran dificultad en encontrar marido, sus precarias condiciones económicas no permitían ofrecer una dote de matrimonio, por lo cual no resultaban atractivas como esposas. San Antonio intercedía por estas jóvenes con su predicación y oraciones, logrando que muchas familias ricas apoyaran a las familias humildes con donativos para que las muchachas contaran con una dote y pudieran aspirar al matrimonio.

Del mismo modo, San Antonio conseguía tocar el corazón de los fieles en medio de peleas y enemistades. Novios, parejas e incluso matrimonios que se encontraban disgustados, por la mediación del santo conseguían resolver sus diferencias y consolidar su unión.

Otra historia cuenta que luego de la muerte de San Antonio, una joven soltera se acercó a su sepulcro para pedirle el poder lograr su matrimonio, en este momento la joven tuvo una visión, donde vio al santo cabeza para abajo, quien le indicaba con qué persona debía ir para que le ayudara con su dote. Cuando la joven anunció esta noticia, muchas mujeres adoptaron la práctica, colocar a San Antonio de cabeza para conseguir marido.

Aunque la costumbre no es aceptada por la Iglesia, es vista como una superstición irrespetuosa, muchas mujeres continúan con esta costumbre, colocando la figura de San Antonio de cabeza hasta que cumpla su deseo; incluso le dejan cartas con su petición y le ofrecen trece monedas, cada una con una solicitud.