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Oración a Gregorio IX

Gregorio IX fue el papa de la iglesia católica N° 178, cuyo mandato se extendió 14 años, desde el 1227 hasta 1241. En este período, los conflictos con los reinos de Europa, principalmente entre el pontífice y Federico, llevaron a períodos de inestabilidad y guerra para la iglesia y el imperio; por otro lado, el papa buscó continuar las acciones de su predecesor, apoyando las reformas en la iglesia y las órdenes recién fundadas. Se recuerda su memoria el 22 de agosto.

Gregorio IX nació en el año 1170 en la ciudad de Anagni, bajo el nombre de Ugolino de Segni, provenía de una familia noble, y era sobrino del papa Inocencio III. Siguiendo el camino religioso, continua los pasos de su tío, quien lo designa como capellán papal, y posteriormente arcipreste de San Pedro, para finalmente llegar a ser cardenal obispo de Ostia y Velletri en el año 1206.

Al año siguiente, el cardenal Ugolino se embarca a una misión papal hacia Alemania, para mediar la disputa por la sucesión al trono luego de la muerte de Enrique VI.

A su regreso a Roma, en 1217 es nombrado delegado plenipotenciario en Lombardía y Toscana, donde comienza a promover la Quinta Cruzada. Tas la muerte del papa Honorio III en 1227, la elección papal había designado al cardenal Conrado de Urach quien rechaza el cargo, siendo entonces electo el cardenal Ugolino el 19 de marzo de 1227, quien toma el nombre de Gregorio IX.

Como primera acción, el papa Gregorio IX excomulga al emperador Federico II, por su rechazo a participar en la Sexta Cruzada. Esta medida fue catalogada de abusiva por los partidarios del gobierno quienes obligaron al papa a buscar refugio en Viterbo y Perugia.

En un intento por buscar conciliación, Federico II avanza el 1228 hacia la Tierra Santa, conquistando la isla de Chipre, y el 1229 logra un acuerdo por Jerusalén, Belén y Nazaret. Sin embargo, Gregorio IX no restaura su comunión, y apoya al ejército lombardo a invadir Sicilia, territorio imperial. Federico II derrota las fuerzas invasoras, y pasa a firmar en 1230 “La Paz de San Germano”, un acuerdo por el cual el papa restauraría su comunión y el rey entregaría los territorios recuperados.

El acuerdo de paz se mantuvo hasta 1237, momento en el que en la Batalla de Cortenueva, Federico II derrota a los lombardos, siendo nuevamente excomulgado el rey por el Papa Gregorio en 1239. El pontífice organizó una cruzada contra el emperador en 1241, al convocar un concilio en Roma. Federico encarceló a todo aquel que pretendiese asistir a tal reunión para deponerlo. En medio de estas disputas, el papa Gregorio IX fallece el 22 de agosto de 1241.