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Oración al Padre Pio

Este Santo, llamado San Pío de Pietrelcina, es un conocido fraile y sacerdote del catolicismo, quien nació en Italia en el siglo XIX, un santo famoso por sus virtudes de milagros y una serie de estigmas que aparecieron en su cuerpo, específicamente en sus manos, pies, y costado, en semejanza a los estigmas que dejaron los clavos de la cruz en Jesús.

Oraciones al Padre Pío

Quien era el Padre Pio?

Su nombre de pila era Francesco Forgione, pero cambió a Pío cuando se ordenó en los Hermanos Menores Capuchinos. Desde temprana edad manifestaba un deseo intenso por ser sacerdote, así que a los 16 años decide convertirse en fraile, bajo la enseñanza de un padre duro y severo aunque de buen corazón como lo era el padre Tommaso.

En el monasterio llevo una vida de sacrificios, de ayuno prolongado que fortaleció su carácter y su espíritu. Pero, desde muy pequeño manifestaba muchos problemas de salud que agravaron durante su vida de monje.

Padre-PioEn el año de 1907 pronunció sus votos permanentes y fue enviado un convento cerca del mar lo cual solo empeoró su estado de salud, por ello se vio en la necesidad de regresar y quedarse en el convento de de San Giovannni Rotondo, donde permaneció hasta su muerte en el año de 1968.

A lo largo de su vida, el Padre Pío experimento el sufrimiento de cinco estigmas en su cuerpo, los que simbolizan las cinco heridas que sufrió Jesús en la crucifixión.

Estos estigmas fueron sangrantes por casi 50 años comenzando en 1915, cuando experimento dolor intenso en manos, pies y en el costado derecho, numerosos médicos lo examinaron sin encontrarle ninguna causa, hasta que luego de tres años de estos dolores, comenzó a sangrar por estos lugares y aparecieron los estigmas.

Muchos médicos analizaron y estudiaron su caso pero no pudieron explicar la causa de lo que sucedía con el Padre Pío.

A partir de entonces los milagros comenzaron a aparecer. Se decía que el Padre Pío era clarividente y realizaba milagros. Uno de los primeros casos fue el de Gemma di Giorgi, quien había nacido sin iris en sus ojos, y luego de la visita del padre Pío, comenzó a ver al instante.

También se decía que el padre podía estar en dos sitios al mismo tiempo, caso que ocurrió con monseñor Damiani, quien estando en Uruguay encontrándose agonizando, deseaba conocer al padre Pío. El arzobispo de Montevideo despertó de su sueño por el llamado de un fraile capuchino que le traía la noticia de la muerte de monseñor Damiani.

Al encontrar su cadáver entre sus manos había una nota que decía “vino a verme el padre Pío” escrita de su puño y letra.

Siete años más tarde, el arzobispo viajó a Italia para conocer al Padre Pío, encontrándose con la sorpresa de que el fraile que lo recibió era el mismo que lo había despertado la noche de la muerte de Damiani.

El Padre Pío fue  beatificado  en 1999 y su canonización se dio en el 2002 por el Papa Juan Pablo II.

Padre-Pio

Plegaria del Padre Pío para después de la comunión

QUÉDATE, SEÑOR, CONMIGO

Has venido a visitarme, como Padre y como Amigo.
Jesús, no me dejes solo.
¡Quédate, Señor, conmigo!

Por el mundo envuelto en sombras voy errante peregrino.
Dame tu luz y tu gracia.
¡Quédate, Señor, conmigo!

En este precioso instante abrazado estoy contigo.
Que esta unión nunca me falte.
¡Quédate, Señor, conmigo!

Acompáñame en la vida.
Tu presencia necesito.
Sin Ti desfallezco y caigo.
¡Quédate, Señor, conmigo!

Declinando está la tarde voy corriendo como un río al hondo mar de la muerte.
¡Quédate, Señor, conmigo!

En la pena y en el gozo sé mi aliento mientras vivo, hasta que muera en tus brazos.
¡Quédate, Señor, conmigo!