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Oración a San Marciano

santo sin imagen

San Marciano fue un sacerdote y presbítero de la iglesia católica, reconocido por la ornamentación de las iglesias y el incansable trabajo que prestó en el servicio a los pobres; vivió durante el siglo V.

San Marciano nació en la antigua ciudad de Constantinopla (hoy en día Estambul, perteneciente al país Turquía), probablemente a comienzos del siglo V y era miembro de una familia que estaba emparentada con el emperador Teodosio.

Desde muy niño desarrollo virtudes admirables para ser religioso y manifestó su voluntad de entregarse al servicio de Dios. A escondidas trabajaba al servicio de otros repartiendo entre los pobres y necesitados parte de sus bienes.

Para el año 255, el patriarca Anatolio lo ordeno como sacerdote, a pesar de que Marciano aun no se sentía listo para el cargo. A causa de esto, san Marciano se sintió con la obligación de encaminarse hacia la perfección de las virtudes, decidió doblar sus horas de trabajo en servicio a los pobres y necesitados, sobre todo para prestarles auxilio en las necesidades materiales, así mismo, se auto-impuso severas penitencias.

San Marciano fue objeto de envidia y de ataques injustos; en una ocasión lo acusaron de novacianismo, acusación que no prosiguió gracias al respeto y cariño que la población tenía hacia el santo, borrando cualquier crítica y acusación en su contra. Este triunfo para la fe de San Marciano, llevó a que lo nombraran como “Oikónomos” que significa administrador.

También, a san Marciano se le atribuye la construcción de varias iglesias en Constantinopla, como por ejemplo la de Anástasis, además, fue el autor de varios himnos litúrgicos. Se le adjudican numerosos milagros antes y después de su muerte. Falleció posiblemente en el año 471 en Constantinopla.