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Oración a Gregorio X

Gregorio X fue el papa de la iglesia católica N° 184, estando a cargo de la Santa Sede desde el año 1271 hasta el 1276. Fue uno de los pontífices más ilustres de la época de la iglesia medieval, se encargó de mantener en alto la posición de la iglesia, buscó la  unificación de los cristianos entre las iglesias de oriente y occidente, así como promulgó una doctrina católica que realzara la importancia de las virtudes y cualidades de los miembros del clero. Su memoria litúrgica se recuerda el 10 de enero.

Gregorio X nació en la ciudad de Piacenza en Italia, alrededor del año 1210, su nombre de cuna era Teobaldo Visconti, miembro de una familia noble. En sus primeros años de vida se dedicó con esmero a los estudios de las lenguas y las leyes. Continuó su formación para convertirse en especialista en derecho canónico.

Seguidamente, tomó los hábitos religiosos, camino en el cual mostró virtudes de disciplina, obediencia y profundos conocimientos de las leyes y las escrituras. Como miembro de la iglesia, desempeñó cargos importantes; fue diácono de la catedral de Lyon, y archidiácono de Lieja. El papa Inocencio IV le ofreció la diócesis de Piacenza, pero Teobaldo la rechazó considerándose sin la experiencia necesaria para el cargo; siempre mostró cualidades de servicio devoción y rectitud, con lo que fue ganando fama entre el clero romano.

El 1 de septiembre 1271, le sorprende la noticia de su elección como papa, luego de tres años de estar la Santa Sede vacante a causa de los conflictos político-eclesiásticos que habían obrado en contra de un acuerdo entre el colegio cardenalicio para nombrar al nuevo sucesor.  El archidiácono de Lieja, Teobaldo Visconti, de virtudes y erudición admiradas, fue consagrado el 27 de noviembre del año 1272 como Gregorio X.

Este papa buscó mantener el prestigio de la iglesia católica en medio de las diferencias políticas y la decadencia que amenazaba la religión. Con disciplina y esmero,  predicó un cristianismo de unión, a través del segundo concilio de Lyon donde se estableció la unión entre las iglesias de oriente y occidente. Era un servidor compasivo, fiel y generoso. Predicaba la importancia de la oración y de la ayuda a los más necesitados con la limosna.

Después de un mandato de relativa estabilidad y realce del catolicismo, el papa Gregorio X falleció el 10 de enero de 1276.