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Oración a la Sangre de Cristo

Oración a la Sangre de Cristo
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En el mes de julio la iglesia católica celebra la fiesta de la Preciosísima Sangre de Jesucristo. Esta devoción es de origen católico y nos invita a adorar a Jesús Nuestro Señor, haciendo reconocimiento de la pureza y divinidad de su sacratísima sangre, la fiesta promueve el adorarle a Jesús con amor y agradecimiento, porque con su preciosa y santísima sangre redimió al mundo.

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Esta adoración fue explicada por el papa Juan XXIII en una carta apostólica, el Inde a Primis. Su fiesta litúrgica se estableció el día 1 de julio, es un mes en el que el catolicismo invita a reconocer la dignidad y divinidad de la Sangre Preciosa y Santísima de Jesús. Para tal devoción, el templo catedral de Westminster  se dedicó a la Sacratísima Sangre de Cristo.

La adoración a la Sangre de Cristo es una fiesta católica litúrgica que busca capturar la atención de los fieles sobre la importancia del misterio del Amor de Dios, quien encarnándose en el hijo, Cristo, derramó su sangre para el perdón de los pecados de la humanidad, como prueba de su amor y como lazo para la reconciliación y promesa de vida nueva y eterna con el Espíritu Santo, para la salvación del mundo.

La Sangre de Cristo es la mayor y más grande prueba del amor incondicional de Dios para con todo el mundo, el sacrificio del hijo es un acto de amor puro para con la humanidad, para librarnos del pecado y la muerte que nos hacen esclavos.

El misterio de la Sangre de Cristo se conmemora en numerosas fiestas católicas, entre ellas la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Señor, que es el Corpus Christi.

Así mismo, la iglesia católica defiende esta devoción con amor y respeto, exaltando a la comunidad de fieles a respetar y adorar la Preciosa Sangre de Cristo dentro de lo que significa una celebración católica, evitando así toda clase de esoterismos, magias o supersticiones, y despreciando toda creencia o expresión que utilice la santísima Sangre de Cristo para caer en el paganismo.

Toda la devoción a Jesús y a su sangre debe seguir y apegarse a las direcciones pastorales de la Santa Iglesia.

Oración a la sangre de Cristo para el amor

Santísima sangre de Cristo, vengo a ti a darte las gracias por tener a “nombre de la persona” que me ha brindado amor, felicidad y comprensión.

Tú que iluminas mi camino, así como el sol ilumina el amanecer, te pido Señor que este amor que sentimos aumente más y más, mi confianza y fe en ti y en él/ella.

Bendice nuestro amor todos los días, bendice nuestros planes futuros, Señor, si alguien nos preguntara ¿Cómo hacen para quererse tanto? La respuesta es clara y directa, la sangre de Cristo es quien nos bendijo.

Los dos nos amamos y Dios nos ha unido, que lindo se ve tu rostro, que bella tu mirada, hermosa sonrisa.

El amor, cuando es puro recibe la bendición de la sangre de cristo, Señor, no permitas que nadie se interponga entre nosotros.

Tus fieles devotos, que nos amamos como el primer día, que nos amamos para siempre, que solo la muerte nos separe, que no cambie nuestra manera de ser, que todo sea claro como el agua, que todos los proyectos que planificamos se nos den tal cual, que el corazón palpite siempre por él (o ella), que nuestra relación sea sellada por la sangre de Cristo.

Amén

Oración a la sangre de Cristo para los hijos

En el Nombre de Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, sello y protejo, con el Poder de la Sangre, de Jesucristo el Señor, a: (en este momento nombra a todos tus hijos), sello su conciente, inconsciente, subconsciente; ser físico, ser biológico, psicológico, material, y espiritual.

Los sello y los protejo, con el Poder de la Sangre Preciosa, de Jesucristo el Señor, de todo accidente, dentro y fuera de la escuela o trabajo, de cualquier atropello, al cruzar calles o avenidas; de alcoholismo, tabaquismo, drogadicción, sexualidad, sensualidad, lujuria, obscenidad.

Oración a la sangre de Cristo para casos imposibles o muy dificiles

Adorada Sangre de Cristo, a tí vengo con fe de mi alma a buscar tu sagrado consuelo en mi dificil situación, no me desampares mi buen Jesus y te suplico que las puertas que se han de abrir en mi camino, sea tu brazo poderoso el que me las abra para darme la tranquilidad que tanto ansío.

(Se piden tres milagros)

Esta suplica Señor, te la hace mi corazón angustiado por los duros golpes del cruel destino que lo han vencido siempre en la lucha humana y, si tu poder Divino no intercede en mi favor, sucumbiré por falta de ayuda.

Has mi adorada Sangre de Cristo que antes que termine este mes yo alcance los milagros que te pido, en agradecimiento, dare a conocer esta oración para que los que necesiten de Tí aprendan a tener fe y confianza en tu misericordia.

Sangre de Cristo, ilumina mi caminar, asi como el sol ilumina el amanecer y que cada día aumente mas y mas mi confianza y fe en tí, brazo poderoso asisteme, amparame y condúceme a la Gloria celestial. te agradezco Señor los milagros que tú puedas concederme.

Amen.

Poderosa oración completa a la sangre de Cristo para bendecir el hogar

Yo (tu nombre), me rindo a tus pies, me postro ante ti, para que tu Jesús de Nazaret, te dignes sellar mi casa, mi hogar, mis pertenencias, cada uno de mis seres queridos, mi persona con la bendita sangre del pacto que derramaste a favor mío.

Señor Jesús, te imploro que plasmes el sello de tu sangre sobre este hogar, sobre los cimientos del lugar donde duermo, para que este lugar sea de plena dicha y bendición, sello las ventanas para que todo lo que entre o salga por ella sea para mi bien y los de mis personas amadas, sello el aire que aquí se respira, que sea en todo brisa suave, viento de paz, viento de amor.

Coloca Señor Jesús, el sello de tu sangre del pacto derramada en el calvario sobre el techo, paredes, columnas y dinteles, para que todo lo que aquí se reciba sea victoria, gozo y bendición.

Cuídala de rayos, tormentas, inundaciones, fallas, así como de cualquier efecto de espíritu, o trabajo de brujería conocido o desconocido que pueda alterar los aparatos eléctricos y electrónicos que puedan alterar el normal desenvolvimiento de la redes de comunicación y que pueda afectar de la forma más mínima la tranquilidad de este hogar.

Coloca el sello del pacto de tu poderosísima sangre que fue derramada en mi favor sobre cada tubería, conducto, cañería, desagües, drenajes, para que en este lugar todo fluya correctamente y evitando cualquier inundación u obstrucción provenidas por otras causas que no sean las naturales o comunes derivadas a su uso.

Plasma tu sello, con la sangre en los distintos lugares de mi habitación, comedor, pasillos, baños. Marca señor con un círculo de Sangre y Fuego Santo, el borde de mi casa, para que sea preservada de todo peligro, daño, maledicencias, accidentes, envidias, robos, hurtos, calamidades, y cualquier plan maléfico que el demonio quiera propiciar.

Sella con tu Sangre preciosa que derramaste en la cruz a mi favor, formando una cerca, una reja alrededor de mi hogar, y mis bienes, para que todo ataque del enemigo quede paralizado, destruido, sin ningún poder ante el sello del pacto se ahuyente, se aleje y desaparezca para siempre.

Huye ahora mismo satanás, retrocede ante el sello del pacto que ha sido puesto en este hogar para hacerlo libre de toda artimaña, agresión, astucia, engaño o ardid del demonio, pues tú me compraste Jesucristo de Nazaret, a un alto precio soy tuyo, como así es donde vivo, así como yo te pertenezco, ahora este lugar también te pertenece, que de ahora en adelante, el maligno no pueda tocar ningún bien material ni espiritual, porque hemos sido sellados, y este lugar ha quedado completamente marcado, amordazado, sellado, y protegido con la bendita sangre del pacto que derramaste a favor mío y de toda la humanidad terrenal.

Que la bendita sangre del pacto, quede impregnada sobre esta casa, que queda en (dirección de tu hogar) y sobre quienes viven en ella, sobre todos los que en algún momento la visiten, pernocten o no, o simplemente la pisen no dando lugar a ningún tipo de maldición.

Baña con tu poderosísima Sangre que libraste en la guerra contra el maligno y la cual venciste sobre el madero en el calvario sobre la puerta principal de esta casa, para que nada malo pueda manifestarse y que todo espíritu maligno llame como se llame, que quiera entrar como quiera entrar, se vea impedido al percibir el sello que se ha hecho en este momento con tu sangre y para que todo el que entre por ella se llene de bendición y salga por ella envuelto en protección quedando ocultos a todas las insidias del maligno.

Que esta misma sangre victoriosa paralice todo poder y plan diabólico que el malvado quiera utilizar sobre mí, sobre mis vienes, sobre las personas amadas, utilizando vecinos, o distintas personas para hablar o actuar en contra mía deshonrando mi nombre, el de mi casa o el de mi familia, callando toda murmuración acción o crítica y que tu preciosísima Sangre me haga invisible a mí y a mi casa ante los ojos de mis enemigos y nos proteja de la persecución, equivocación, derrota ,peleas ,discordias, rabias, iras, intrigas o de cualquier tragedia; que el sello de la bendición quede perpetuado sobre mí, sobre este lugar y sobre todas mis generaciones, para que siempre sea un lugar de paz, prosperidad y siempre sea colmado por el amor de Jesús. Gloria Al Padre Al Hijo Y Al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos.

Amén.

Oración a la sangre de Cristo para todos los días

Padre, mi amado Jesucristo resucitado, gracias por un nuevo día en este mundo terrenal, con la sangre de nuestro Señor Jesucristo me siento completamente bendecido, pero sobretodo protegido porque sé que, con él me acuesto y con él me levanto, que durante el día, él siempre estará conmigo a mi lado acompañándome.

Oh Padre santo, permítame avanzar por caminos de alegría y bendición, que todos los obstáculos que se presenten sean superados, aleja al enemigo mal intencionado de mi vida.

Todas las fuerzas destructoras, chismes, envidia, celos, serán alejadas por el poder de la sangre de Jesucristo, proteja a mis seres queridos, a mis hijos, a mi familia, a mis compañeros, compañeros de trabajo, Señor, usted que generosamente nos protege, nos cuida, nos ampara, solo puedo decir que mi amor es infinito hacia ti, usted nos va a permitir lograr el gozo de la paz y así cambiar la manera de vivir.

La sangre de Jesucristo nos permite vivir en paz espiritual, debemos todos los días darle gracias al Señor,

por ese nuevo día que nos concedió de vida, para hacer el bien y alejar el mal, con la sangre de Jesucristo anulamos cualquier maldad o energía.

Amén.

Oración a la sangre de Cristo para sellar

Yo (tu nombre y apellidos) me presento y me entrego para que tu me selles con la bendita sangre del pacto que tu derramaste a favor mío.

Señor Jesús plasma el sello de tu sangre sobre mis emociones de mi mente y mis pensamientos con la bendita sangre del pacto que tu derramaste a favor mío y de la humanidad para que mi mente sea llena de pensamientos de triunfo, de gozo y paz.

Sello Jesús a mis hijos (nómbralos) con el sello del pacto que tu derramaste a favor de de ellos para que hasta el ultimo día de sus vidas sean personas de éxito en todo lo que emprendan

Marca señor Jesús con la sangre del pacto que derramaste a favor nuestro todas mis pertenencias para que sea prospero en todo lo que realice de ahora en adelante

Coloca señor Jesús el sello de tu sangre derramada en el calvario sobre mi cuerpo para que siempre goce de buena salud (selle con la sangre de cristo los distintos órganos de tu cuerpo)

Coloca el sello de tu bendita sangre del pacto que fue derramada a favor mío que sea puesto pronto sobre la entrada de mi casa , hoy quiero que sea colocada sobre los distintos lugares de mi hogar (sella puertas, ventanas, paredes, pisos, etc.) para que los espíritus de amargura dolor, enfermedad, pasen de largo ante el poder de tu sangre y mi casa sea protegida de todo mal y peligro y el devorador nunca mas tenga autoridad sobre las personas que habitamos en este lugar y sobre mis pertenencias , que el el sello de tu sangre del pacto paralice a Satanás ahora mismo.

Me apropio de la palabra que dice: Así el señor no dejará que el destructor entre en las casas de ustedes” Éxodo 12,23

Señor Jesús, coloca sobre mi vida el sello de tu sangre , que por los distintos lugares por donde tengo que recorrer vaya oculto bajo tu sello de protección de todos mis enemigos conocidos y desconocidos.

Mantenme oculto de mis enemigos, que el sello de pacto me haga invisible a cualquier mirada, plan deseo o intenciones de las maquinaciones del demonio.

Que cualquier dardo, cualquier plan, cualquier ataque del demonio quede paralizado, destruido, sin ningún poder, que ante sello del pacto se ahuyente, se aleje, y desaparezca para siempre.

Huye ahora mismo Satanás, retrocede ante el sello del pacto que ha sido puesto en mi vida para hacerme libre de toda agresión, engaño, o artimañas del demonio.

Pues , tu Jesús me compraste a un alto precio, soy tuyo ya no me pertenezco que de ahora en adelante Satanás no pueda tocar ningún bien espiritual y material porque he sido sellado con la bendita sangre del pacto que derramaste a favor mio y de toda la humanidad perdida.

Que la bendita sangre del pacto selle mi casa junto con todos los que vivimos en ella para que queden ocultos a todas las insidias del maligno. Paraliza con tu poder todo plan diabólico que Satanás quiera utilizar a través de distintas personas para hablar en contra mía deshonrando mi nombre y el de mi familia, que el sello del pacto calle toda murmuración y critica.

Que la bendita sangre del pacto que derramaste a favor mío nos proteja de la persecución, envidia, del robo, de las equivocaciones, del desanimo, de la derrota, y de cualquier tragedia. Que el sello de la bendición quede perpetuado a todas mis generaciones para que siempre nos mantengamos en paz, prosperidad y amor.

Oración a la sangre de Cristo para pedir la sanación de un enfermo

Mi pastor Jesús, te adoro y te admiro, te amo con todo mi corazón y agradezco tu ofrenda bondadosa que has hecho por nosotros en la cruz, vengo ante ti aún consciente de estás siempre conmigo tú, que todo lo observas, todo lo conoces y nunca nos abandonas.

Tú que nos concedes vida abundante, que eres el medico por excelencia de los enfermos, tú que eres el buen pastor de ovejas y cuidas tu ganado te imploro que bajes del cielo y des tu bendición y protección a este ser querido que con mucho dolor padece su enfermedad, acércalo a tu amor infinito, a tu clemencia y bondad, hoy, solicito la dicha de la salud para nuestro hermano (nombre de la persona).

Dulce Jesús, que dijiste: “Yo soy la resurrección y la vida”, que recibes y cargas encima de tu espalda con nuestras enfermedades, que curaste cada enfermedad y cada dolencia de todos los que a ti acudieron; Hoy soy yo quien acude a ti, con toda mi fe y lleno de seguridad, para rogarte por la sanación de (nombre de la persona) con tu divino y bendito corazón.

Jesús sagrado, por tu inmensa autoridad y por la intervención de tu santa madre, la Señora de los Ángeles, la Virgen María, que es la esperanza de los enfermos y consuelo de los necesitados, te pido que sanes y des atención a la enfermedad de (nombre de la persona) si así está escrito, para que sea un bien para mi alma y su descanso espiritual.

Señor mío, quien al alguacil que a ti acudió diciéndote: “Ven, Señor, antes que mi hijo muera”, y tú respondiste “Vete en paz, tu hijo vive”, te imploro con todo mi ser: Jesús sana con tu poder a (nombre de la persona).

Señor mío misericordioso, quien al ciego de Jericó, que esperándote en el camino te pidió a gritos: “Jesús, hijo del rey David, ten compasión de mí”, le dijisteis: “Recupera tu vista, tu fe te ha salvado” y en el instante pudo ver, te imploro con todo mi ser: Jesús, trae nuevamente la salud a (nombre de la persona).

Señor mío, quien el leproso que te pidió rogándote: “Señor, si quieres puedes limpiarme” y tú le respondiste: “Quiero, sé limpio”, te imploro con todo mi ser: Jesús, no le hagas sentir más dolor, cura a (nombre de la persona)

Señor mío, que desataste al mudo poseído por un demonio, y después, pudo hablar con todas sus fuerzas a la multitud, te imploro que estires tu santa mano y cures a (nombre de la persona).

Señor mío, que curaste al enfermo que padecía hace 38 años la misma enfermedad, le djiisteis junto a la piscina de las ovejas: “Arriba, toma tu camilla y camina” y anduvo, te suplico: sánalo, Señor Jesús.

Señor mío, que frente al hijo muerto de la viuda de Naím, con toda bondad y misericordia dijisteis a la madre: “No llores”; y tocando el ataúd, dijiste: “Levántate, a ti te lo digo, jovencito” regresando con vida a su madre, Señor te imploro, haz tu milagro y renueva la salud de (nombre de la persona).

Señor mío, que dijisteis: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados por mi ser” dale consuelo y paz que alivia su dolor a (nombre de la persona).

Señor mío, que dijisteis: “En verdad, en verdad te digo, que todo lo que sea pedido a nuestro padre, en nombre mío, será otorgado”, ten piedad de tu siervo y sana su cuerpo y alma, llénalo de bendiciones y no lo desampares, acudo ante ti con toda humildad y lleno en fe para que seas su fortaleza en la lucha contra su enfermedad, eches de lado todo dolor y sufrimiento que se apodera de su cuerpo y así sea devuelta la salud perdida que él tanto requiere.

Omnipotente, omnipresente y omnisciente Dios, salud eterna a los que en ti creen, oye a los que a ti piden enfermos, para que se bañen en el bien, por quienes suplicamos por la salvación de tu misericordia; con la finalidad  de que restaurada su salud, en tu Iglesia sea agradecido con mucha dicha y amor.

Por nuestro Señor Cristo Jesús.

Así sea.

Oración a la sangre de Cristo para conseguir trabajo

Señor, tu que creaste el Trabajo para que el hombre pudiese valorizar su propia vida. Con el trabajo, ofreces a cada uno la oportunidad de aprender a vencer obstáculos y saborear victorias.

El trabajo se tornó centinela de la virtud que nos trae paz, salud, abundancia y despreocupación. Somos privilegiados, Señor, porque nos asistes con tus inspiraciones alentadoras y positivas.

Con la buena disposición que nos inspiras, descubrimos, a través del trabajo, la felicidad de vivir. Señor, tu nos diste este condimento de la vida y la consciencia de poder servir a tus propósitos.

Sin trabajo, no sentimos satisfacciones ni recibimos recompensas valiosas. Gracias a Ti, Señor, sabemos trabajar y producimos en la natualeza transformaciones útiles.

Sin el trabajo, la vida nos parece un navío sin rumbo; hoy somos dirigentes y capitanes de nuestras vidas. Gracias Señor, por la oportunidad de poder iniciar y concluir bien todos nuestros trabajos.

Amén.

Oración desesperada a la sangre de Cristo para unir a la familia, pedir protección, amparo y abrir caminos

Señor Jesús, en Tu Nombre y con elpoder de Tu Preciosa Sangre, sellamos a cada miembro de nuestra familia, nuestra casa, nuestros niños, jóvenes y ancianos, nuestras relaciones familiares, entre esposos, padres e hijos y entre hermanos; sellamos nuestros trabajos y negocios, nuestra salud física, espiritual, moral, mental y emocional, y cada misión apostólica que individualmente o como familia realizamos para extender el Reino de amor de los Corazones de Jesús y María.

Protégenos de las acechanzas del demonio, de la carne, del mundo, o de quienes deseen hacernos daño. Con el Poder de la Sangre de Cristo sellamos toda potestad destructora en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas de la naturaleza, en los abismos del infierno y en el mundo en el cual vivimos, nos movemos, servimos, trabajamos y convivimos en el presente y lo haremos enelfuturo.

Con el Poder de la Sangre de Cristo rompemos toda interferencia, distracción, división, insidia, venganza y acción del maligno.

Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares, lugares de trabajo, de servicio, de estudios, colegios y universidades, a los hogares de nuestros amigos que visitamos, los lugares a donde vamos durante nuestras vacaciones o lugares que como familia vamos en expedición o para entretenimiento, a la Santísima Virgen María, Reina de cielos y tierra, Reina y Madre de nuestros corazones, de nuestros estados de vida y de nuestra familia y Familia Espiritual, acompañada de los Arcángeles San Miguel, San Rafael y San Gabriel, toda la corte de los Santos Ángeles, el Ángel de nuestra Familia Espiritual y nuestros ángeles guardianes.

Con el Poder de la Sangre de Cristo sellamos nuestras casas y cada uno de los miembros que en ella habita (nombrar a cada uno de ellos) y a futuros miembros de la familia.

También sellamos a todos los miembros de nuestra familia extendida (abuelos, tíos, tías, primos, primas, etc.), las personas que el Señor enviará a visitarnos o en búsqueda de nuestra ayuda, las empresas y las personas con quienes trabajamos.

Sellamos los alimentos, las medicinas, la ropa, los bienes espirituales y materiales que el Señor generosamente nos envía para nuestro sustento, mantenimiento, cuidado, desarrollo y crecimiento. También sellamos a todos los corazones generosos que de tantas formas nos proveen y nos cuidan.

Con el Poder de la Sangre de Cristo sellamos la tierra, puertas, ventanas, pisos, paredes, objetos, equipos electrónicos, medios de comunicación, edificios, terrenos, todo lo que nos pertenece y está bajo nuestra custodia y es parte del patrimonio de la familia. También sellamos el aire que respiramos, los lugares que visitamos, los ambientes en que se desenvuelven los miembros de nuestra familia.

Con el Poder de la Sangre de Cristo sellamos los lugares y las personas con quienes nos relacionaremos. Todo lo colocamos dentro del cáliz de Tu Sangre, que contemplamos, adoramos y recibimos en la Eucaristía.

Sellamos con el Poder de la Sangre de Cristo al Santo Padre, a los Obispos de nuestras Diócesis, las parroquias a las que pertenecemos y donde recibimos los Sacramentos.

Sellamos todas las Diócesis en donde nuestra Familia Espiritual de los Corazones Traspasados de Jesús y María estamos presentes y servimos ahora, en el presente y en el futuro, para el bien de nuestra Madre Iglesia.

Sellamos todas las mentes, corazones, intenciones de todos los habitantes y dirigentes de los países en que vivimos y del mundo entero, a fin de que den libertad plena a la Iglesia y a su misión de salvación.

Con el Poder de la Sangre de Cristo sellamos nuestra vida matrimonial, nuestra vida familiar, la pureza de los niños y jóvenes, la búsqueda auténtica de la voluntad de Dios para cada uno de nosotros.

Las vocaciones de cada hijo o hija, sus estudios, profesiones y trabajos, que nunca nos desviemos del camino de la realización plena de tu plan de amor para nuestra familia y para cada uno. Que siempre estemos en búsqueda sincera de conversión y de santidad propia de la vida seglar y familiar.

Que el enemigo no se interponga, no robe, atrase, adelante, copie o bloquee lo que corresponde a nuestra familia donar y comunicar a la Iglesia y al mundo.

Con el Poder de la Sangre de Cristo sellamos nuestros esfuerzos para construir un hogar digno de la persona humana.

Que seamos en todo testigos vivientes de la potencia y fecundidad del amor para que nuestros hijos puedan llegar a ser hombres y mujeres que construyan una nueva cultura de amor, solidaridad, vida y verdad. Consagramos todos los frutos apostólicos que florecerán de nuestra familia.

Sellamos con Tu Sangre nuestros salarios, nuestros trabajos, ahorros, nuestra economía para el bien del presente y futuro de la familia. Nos disponemos a ser administradores responsables de los bienes que nos encomiendas y nos das para nuestro sustento y desarrollo. T

ambién pedimos que nuestros corazones sean siempre generosos para ayudar al necesitado y darle oportunidades a quien no podría tenerlas.

Sellamos los vehículos y todos los medios de transporte que utilizamos por tierra y aéreos, también las carreteras que recorremos y vuelos que tomamos.

Te damos gracias, Señor, por Tu Sangre, y te prometemos cumplir lo que has pedido a nuestra Familia Espiritual: “Que ninguna gota de Tu Sangre sea desperdiciada en nuestras vidas”. Que todos en nuestra familia seamos custodios de Tu Sangre, como la Virgen.

Que no permitamos que Tu Sangre caiga al piso, sino que ejerza todo su poder liberador y sanador en nuestras almas, mentes, corazones, percepciones, talentos, afectos, carácter, personalidades y formas de relacionarnos.

Que Tu Sangre nos sumerja con la potencia de gracia y misericordia que fluyen de ella. Que por el Poder de Tu Sangre vivamos con gozo y plenitud nuestra vocación matrimonial, nuestra vocación familiar, nuestro carisma y nuestra misión en el mundo. ¡Nos consagramos al poder salvífico y liberador de Tu Preciosísima Sangre! Libéranos del enemigo y danos plena libertad y total pureza mariana, guárdanos siempre en el manto purísimo de Tu Madre, quien recogió Tu Sangre con amor materno. ¡Amén!

Oración a la sangre de Cristo para conseguir pareja

Mi más preciada Sangre de Cristo, a ti acudo para que me guíes en el camino, pues necesito de tu ayuda y protección para recuperar a mi verdadero amor, ayúdame a ser paciente y sabia.

Oh Sangre de Cristo, Te suplico que en estas ya mis últimas esperanzas hagas que elimine sus momentos de duda, que lo conduzcas por el buen camino, llenes su mente de todo lo grandioso que vimos para que de una vez su alma sea consciente de lo buena que puede ser nuestra vida juntos.

Oh Santísima Sangre de Cristo, porque sólo tu eres capaz de proteger nuestros corazones y colmarlos de ilusión, sólo tú mi esperanzadora Sangre de Cristo eres la única capaz de traernos el verdadero amor para encontrar la luz que tanto necesitamos.

Oh Santísima Sangre de Cristo, te pido que cada noche salgan las estrellas y andemos como siempre juntos de la mano en cada paso, yo, tu fiel esclava te prometo que llevaré por todos los rincones de este mundo que nos has colmado, proclamar tu nombre y que todos sean conscientes de la grandeza que significas.

Amén.

Oración a la sangre de Cristo embriágame

Alma de Cristo, santifícame.

Cuerpo de Cristo, sálvame.

Sangre de Cristo, embriágame.

Agua del costado de Cristo, lávame.

Pasión de Cristo, confórtame.

¡Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.

No permitas que me aparte de Ti.

Del maligno enemigo, defiéndeme.

En la hora de mi muerte, llámame.

Y mándame ir a Ti para que con tus santos te alabe.

Por los siglos de los siglos.

Amén.