Saltar al contenido

Oración a la Sangre de Cristo

En el mes de julio la iglesia católica celebra la fiesta de la Preciosísima Sangre de Jesucristo. Esta devoción es de origen católico y nos invita a adorar a Jesús Nuestro Señor, haciendo reconocimiento de la pureza y divinidad de su sacratísima sangre, la fiesta promueve el adorarle a Jesús con amor y agradecimiento, porque con su preciosa y santísima sangre redimió al mundo.

sangre-de-Cristo

Esta adoración fue explicada por el papa Juan XXIII en una carta apostólica, el Inde a Primis. Su fiesta litúrgica se estableció el día 1 de julio, es un mes en el que el catolicismo invita a reconocer la dignidad y divinidad de la Sangre Preciosa y Santísima de Jesús. Para tal devoción, el templo catedral de Westminster  se dedicó a la Sacratísima Sangre de Cristo.

La adoración a la Sangre de Cristo es una fiesta católica litúrgica que busca capturar la atención de los fieles sobre la importancia del misterio del Amor de Dios, quien encarnándose en el hijo, Cristo, derramó su sangre para el perdón de los pecados de la humanidad, como prueba de su amor y como lazo para la reconciliación y promesa de vida nueva y eterna con el Espíritu Santo, para la salvación del mundo.

La Sangre de Cristo es la mayor y más grande prueba del amor incondicional de Dios para con todo el mundo, el sacrificio del hijo es un acto de amor puro para con la humanidad, para librarnos del pecado y la muerte que nos hacen esclavos.

El misterio de la Sangre de Cristo se conmemora en numerosas fiestas católicas, entre ellas la Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Señor, que es el Corpus Christi.

Así mismo, la iglesia católica defiende esta devoción con amor y respeto, exaltando a la comunidad de fieles a respetar y adorar la Preciosa Sangre de Cristo dentro de lo que significa una celebración católica, evitando así toda clase de esoterismos, magias o supersticiones, y despreciando toda creencia o expresión que utilice la santísima Sangre de Cristo para caer en el paganismo.

Toda la devoción a Jesús y a su sangre debe seguir y apegarse a las direcciones pastorales de la Santa Iglesia.

Oraciones a la sangre de Cristo