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Oración a San Ignacio de Loyola

San Ignacio de Loyola es un personaje cristiano destacado, conocido como el patrón de los ejércitos espirituales, así como de los retiros y de los soldados.

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Su historia es muy emotiva, pues cuenta la vida de un hombre quien era soldado combatiente, el cual, encontrándose en medio de una batalla resultó herido, por tal motivo, se vio obligado a retirarse de los ejércitos y descansar para recuperarse. Durante este tiempo de su recuperación, San Ignacio de Loyola se dedico a la lectura y estudio de las Santas Escrituras y demás libros religiosos, hecho que aumentó y desarrolló en él una enorme fe cristiana y católica, y un profundo sentimiento por servir a Jesús.

De este modo, San Ignacio de Loyola se convirtió en un predicador excepcional. Viaja a París para aprender más conocimientos de teología y estando allí, junto a otros cristianos, hacen un voto de pobreza y austeridad, emprendiendo juntos la iniciativa de fundar la Compañía de Jesús, una orden cristiana que sería aprobada por el papa años más tarde, con el fin de viajar a Jerusalén y servir a la iglesia católica.

En más de una oportunidad, San Ignacio fue acusado de heterodoxo y de huir de la inquisición, del mismo modo se encargó de demostrar su inocencia. Los hermanos de la Compañía de Jesús lo designan como General de la misma, un cargo que San Ignacio rechazó inicialmente pero que luego de constantes peticiones terminó por aceptar.

En vida, San Ignacio se dedicó a servir a Jesús como uno más de sus apóstoles, predicaba, cuidaba de los enfermos y necesitados, ayudaba a los pobres. Los sentimientos de energía, devoción y fidelidad cristiana de San Ignacio llegaron a tocar muchos corazones.

Finalmente, San Ignacio de Loyola fallece el 31 de julio del año 1556. Su beatificación tiene lugar el día 27 de julio de 1609 por el Papa Paulo V, y lo canoniza el Papa Gregorio XV en el año 1622.

Oraciones a San Ignacio de Loyola