Saltar al contenido

Oración a San Ignacio de Loyola

Oración a San Ignacio de Loyola
5 (100%) 4 vote[s]

San Ignacio de Loyola es un personaje cristiano destacado, conocido como el patrón de los ejércitos espirituales, así como de los retiros y de los soldados.

san-ignacio-loyola

Su historia es muy emotiva, pues cuenta la vida de un hombre quien era soldado combatiente, el cual, encontrándose en medio de una batalla resultó herido, por tal motivo, se vio obligado a retirarse de los ejércitos y descansar para recuperarse. Durante este tiempo de su recuperación, San Ignacio de Loyola se dedico a la lectura y estudio de las Santas Escrituras y demás libros religiosos, hecho que aumentó y desarrolló en él una enorme fe cristiana y católica, y un profundo sentimiento por servir a Jesús.

De este modo, San Ignacio de Loyola se convirtió en un predicador excepcional. Viaja a París para aprender más conocimientos de teología y estando allí, junto a otros cristianos, hacen un voto de pobreza y austeridad, emprendiendo juntos la iniciativa de fundar la Compañía de Jesús, una orden cristiana que sería aprobada por el papa años más tarde, con el fin de viajar a Jerusalén y servir a la iglesia católica.

En más de una oportunidad, San Ignacio fue acusado de heterodoxo y de huir de la inquisición, del mismo modo se encargó de demostrar su inocencia. Los hermanos de la Compañía de Jesús lo designan como General de la misma, un cargo que San Ignacio rechazó inicialmente pero que luego de constantes peticiones terminó por aceptar.

En vida, San Ignacio se dedicó a servir a Jesús como uno más de sus apóstoles, predicaba, cuidaba de los enfermos y necesitados, ayudaba a los pobres. Los sentimientos de energía, devoción y fidelidad cristiana de San Ignacio llegaron a tocar muchos corazones.

Finalmente, San Ignacio de Loyola fallece el 31 de julio del año 1556. Su beatificación tiene lugar el día 27 de julio de 1609 por el Papa Paulo V, y lo canoniza el Papa Gregorio XV en el año 1622.

Oración a San Ignacio de Loyola

¡Glorioso San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús y especial abogado y protector mío!.

Ya que tan elevado estáis en el Cielo por haber hecho vuestras obras a mayor honra y gloria de Dios, combatiendo a los enemigos de la Iglesia, defendiendo nuestra santa fe, dilatándola por medio de vuestros hijos por todo el mundo, alcánzame de la divina piedad, por los méritos infinitos de Jesucristo, e intercesión de su gloriosa Madre, entero perdón de mis culpas, auxilio eficaz para amar a Dios y servirle con todo empeño en adelante, firmeza y constancia en el camino de la virtud, y la dicha de morir en su amistad y gracia, para verle, amarle, gozarle y glorificarle en vuestra compañía por todos los siglos.

Amén.

Oración de entrega a San Ignacio de Loyola

(Especialmente recomendada para la oración matinal y para la acción de gracias tras comulgar.)

Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad; todo mi haber y mi poseer.

Vos me disteis, a Vos, Señor, lo torno.

Todo es Vuestro: disponed de ello según Vuestra Voluntad.

Dadme Vuestro Amor y Gracia, que éstas me bastan.

Amén

Oración San Ignacio de Loyola para tener claridad

Señor, de verdad deseo prepararme bien para este momento, deseo profundamente que todo mi ser esté atento y dispuesto para Ti.

Ayúdame a clarificar mis intenciones.

Tengo tantos deseos contradictorios, me preocupo por cosas que ni importan ni son duraderas. Pero sé que si te entrego mi corazón haga lo que haga seguiré a mi nuevo corazón.

En todo lo que hoy soy, en todo lo que intente hacer, en mis encuentros, reflexiones, incluso en las frustraciones y fallos y sobre todo en este rato de oración, en todo ello, haz que ponga mi vida en tus manos.

Señor, soy todo tuyo. Haz de mí lo que Tú quieras.

Amén

Oración San Ignacio de Loyola contra el demonio

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Agua del costado de Cristo, purifícame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a ti para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos.

Amén.

Oración San Ignacio de Loyola para pedir generosidad

San Ignacio de Loyola, Hijo unigénito de Dios, enséñame la verdadera generosidad.

Enséñame a servirte como te mereces. Dar sin contar el costo, para luchar contra las heridas, trabajar sin buscar descanso, sacrificarme sin pensar en ninguna recompensa guarda el conocimiento de que he hecho tu voluntad.

Amén.

Oración a San Ignacio de Loyola para seguir sus pasos

San Ignacio, tú que ayudaste a evangelizar y a difundir el Gran Mensaje, que fue capaz de reenfocar tu vida, en tiempos difíciles para ti mismo, sobre el ser más importante de la vida.

Ayúdanos a seguir tus pasos, a través de la larga y problemática tarea, de reenfocarnos en el todopoderoso, Dios, nuestro salvador.

Amén.

Oración a San Ignacio para alejar a los demonios

San Ignacio de Loyola, te pido que intercedas por mi ante Dios, para que aleje a todos los demonios que se me acerquen, envíame un ejército de Ángeles para que me cuiden y me libren de Satanás, en el tiempo final líbrame, de todo mal, te ruego, con mucha humildad.

Tu San Ignacio que defendiste con tenacidad y benevolencia la fe católica, líbrame, con tu santa luz, del demonio sus maldades y todas las tentaciones o trampas que me coloque el enemigo, te lo suplico, de corazón, en esta oración.

Amén

Oración a San Ignacio para pedir perdón por los pecados

San Ignacio de Loyola, admirado y venerado por todos, tu que supiste amarnos a todos por igual, y a quienes les mostraste la virtud de tus sagradas enseñanzas, intercede por mi ante Dios para que perdone todos mis pecados, y me ayudes a tomar conciencia de las cosas que debo hacer para mi bienestar y el de los demás, te imploro, para que ilumines mi camino hacia la comprensión de la fe y las enseñanzas de Dios nuestro único creador de toda la tierra.

Amén