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Beato Pablo Manna

Beato Pablo Manna

Beato Pablo Manna: Misionero, Fundador y Apóstol de la Cooperación Misionera

El Beato Pablo Manna fue un sacerdote misionero, fundador y visionario de la cooperación misionera universal, cuya vida transformó la forma en que la Iglesia entiende la misión. Enviado a Birmania (actual Myanmar) en 1895, trabajó incansablemente entre los pueblos karen, enfrentando malaria, soledad y persecución. Tras ser expulsado por razones de salud en 1907, no se rindió: desde Italia, fundó la Unión Misional del Clero (1916) y promovió la infancia misionera, convirtiéndose en pionero de la animación misionera en parroquias y seminarios. Su lema: “La misión es la razón de ser de la Iglesia”. Escribió numerosos libros, incluyendo “La expansión del catolicismo en el mundo”, que influyeron en el Concilio Vaticano II. Beatificado en 2001 por San Juan Pablo II, es venerado como modelo de celo apostólico, fidelidad misionera y promoción de la corresponsabilidad de todos los bautizados en la misión.

Nombre y distinción

  • Nombre completo: Pablo Manna (en italiano: Paolo Manna)
  • Nombres alternativos: Beato Pablo Manna, Apóstol de la Cooperación Misionera
  • Títulos: Sacerdote misionero, fundador, escritor misionero, siervo de la evangelización
  • Distinción: No debe confundirse con otros beatos llamados Pablo. Este es Beato Pablo Manna, misionero del PIME del siglo XIX–XX, cuya fiesta es el 24 de septiembre.

Orígenes y vocación misionera

Nació en Avellino, Italia, el 16 de enero de 1872, en una familia profundamente cristiana. Estudió en el seminario diocesano y, al conocer la obra del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras (PIME), sintió el llamado a las misiones. Fue ordenado sacerdote en 1894 y enviado a Birmania en 1895.

Misión en Birmania y expulsión

En Birmania, trabajó entre los pueblos karen, aprendiendo su lengua y costumbres. Fundó escuelas, catequizó a miles y bautizó a cientos. Contrajo malaria grave y, tras múltiples recaídas, fue expulsado por las autoridades británicas en 1907 por razones de salud.
Lejos de rendirse, escribió:
“Si no puedo ir a las misiones, llevaré las misiones al corazón de la Iglesia.”

Fundación de la Unión Misional y legado teológico

De regreso en Italia, fundó en 1916 la Unión Misional del Clero, para formar sacerdotes en espíritu misionero. Promovió también la Obra de la Infancia Misionera, inspirando a niños a orar y colaborar por las misiones.
Sus escritos, especialmente “La expansión del catolicismo en el mundo” (1917), anticiparon la doctrina del Vaticano II sobre la misión universal de la Iglesia.

Muerte y beatificación

Murió en Ducenta, Italia, el 15 de marzo de 1952, tras una vida de entrega total. Sus últimas palabras:
“¡Las misiones! ¡Las misiones!”
  • Beatificación: 24 de septiembre de 2001, por el Papa San Juan Pablo II,
  • Fiesta litúrgica: 24 de septiembre (fecha de la beatificación),
  • Patronazgo: misioneros, animadores misioneros, y promotores de la cooperación misionera.

Reconocimiento por la Iglesia

El Papa Francisco lo citó en Evangelii Gaudium como ejemplo de “misión como alegría compartida”. La Congregación para la Evangelización de los Pueblos lo considera padre de la animación misionera moderna.

Relación con otros santos

  • San Daniel Comboni: precursor de la misión en África, cuyo espíritu él continuó.
  • Beato Juan Mazzucconi: misionero del PIME, mártir en Papúa Nueva Guinea.
  • Santa Teresa de Lisieux: proclamada Patrona de las Misiones junto con San Francisco Javier, cuya espiritualidad él promovió.

Legado espiritual

El Beato Pablo Manna representa la misión como identidad de la Iglesia:
  • No vio las misiones como “algo más”, sino como el corazón de la fe,
  • No reservó la misión a unos pocos, sino que la entregó a todos los bautizados,
  • Y no temió a la enfermedad, porque su fuerza era el Espíritu.
Su vida enseña que la verdadera misión nace de la comunión, no del heroísmo individual.

Oración al Beato Pablo Manna

Oh glorioso Beato Pablo, tú que transformaste tu «fracaso» aparente en un ministerio fructífero para la Iglesia universal, te pedimos que intercedas por nosotros ante el trono de Dios. Ayúdanos a aceptar con fe las limitaciones que encontramos en nuestro camino, y a confiar en que Dios puede transformar incluso nuestros «fracasos» en oportunidades para servirle de nuevas maneras.

Guíanos en nuestro camino espiritual, para que, como tú, podamos encontrar formas creativas de evangelizar en nuestro contexto, sin importar nuestras circunstancias personales. Protégenos de la desesperanza y danos un corazón generoso que siempre busque servir a Dios y a su Iglesia, sin importar los obstáculos que enfrentemos. Que tu ejemplo de perseverancia y adaptación nos inspire a ser testigos valientes de Cristo en cualquier circunstancia.

Beato Pablo Manna, presbítero misionero, intercede ante el Señor para que podamos vivir con la misma entrega y creatividad que tú demostraste. Que tu testimonio nos recuerde que la verdadera misión nace de la fidelidad a la llamada de Dios, incluso cuando esto requiere cambiar nuestros planes y expectativas. Amén.

Cómo profundizar en la devoción al Beato Pablo Manna

  • Lectura de sus obras, especialmente “La expansión del catolicismo en el mundo”,
  • Participación en misas el 24 de septiembre, especialmente en comunidades misioneras,
  • Uso de su intercesión en obras de cooperación misionera, formación de misioneros y animación parroquial,
  • Estudio de la teología de la misión post-Vaticano II.

Iconografía

Se representa como un sacerdote misionero con hábito clerical y cruz pectoral, a menudo:
  • Escribiendo en su estudio rodeado de mapas misioneros,
  • Predicando a seminaristas sobre la misión,
  • O rezando con niños de la Infancia Misionera.
    En pinturas modernas, aparece con una expresión de celo apostólico y mirada universal.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Por qué su fiesta es el 24 de septiembre?

Porque es la fecha de su beatificación en 2001, elegida por la Iglesia para honrar su legado.

¿Es santo o beato?

Es Beato, beatificado en 2001 por el Papa San Juan Pablo II.

¿Dónde están sus reliquias?

En la Casa General del PIME, Milán, Italia.

¿Qué significa su nombre “Pablo”?

Del latín Paulus, “pequeño”, símbolo de su humildad misionera.

¿Es patrono de algo?

Sí: misioneros del PIME, animadores misioneros, formadores de sacerdotes, y promotores de la cooperación misionera universal.
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