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Oración a San Juan de Ribera

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San Juan de Ribera es un santo español que vivió en los siglos XVI y XVII. Se le conoce por haber sido un religioso fiel a la fe cristiana católica, considerado el patriarca latino de Antioquía.

Juan de Rivera nació el 27 de diciembre del año 1532 en la ciudad de Sevilla, España. Siendo su padre el virrey de Nápoles, perteneció a una familia de importante condición social. Quedo huérfano de madre cuando aún era muy pequeño; sin embargo, a su alrededor no faltaron familiares que lo instruyeron en las creencias cristianas y religiosas con verdaderos ejemplos de santidad.

Desde joven Juan ayudaba en las obras de caridad que hacía su familia, repartir limosna, atender a los enfermos y abandonados, y ayudar a los necesitados.

Curso estudios en la reconocida Universidad de Salamanca en teología y filosofía, enseñado por grandes teólogos. Se ordenó sacerdote, y con apenas 30 años de edad, fue nombrado obispo de Badajoz por el papa Pío IV. En esta sede, se enfocó en  defender el cristianismo de los cultos y religiones paganas, especialmente el movimiento del protestantismo.

San Juan formó grupos de jóvenes catequistas que se dedicaban a ir de barrio en barrio para predicar la verdad de la palabra de Dios, y a alertar sobre los relatos de los enemigos de la religión católica. Así mismo, realizaba confesiones en las iglesias, llevaba la comunión a los enfermos, atendía a los necesitados y pobres que iban en busca de su auxilio, siendo un siervo humilde y generoso con todos.

Una vez, decidió vender todos los muebles de su casa para comprar  alimentos que se repartieran entre los pobres y hambrientos de la diócesis. En 1568 fue nombrado como arzobispo de Valencia y patriarca de Antioquía, pero antes de marcharse de Bajadoz, repartió todos sus bienes entre los pobres.

En el año 1602 fue nombrado como virrey de  Valencia por el rey Felipe III, con lo cual llegó a ser jefe religioso y civil al mismo tiempo. San Juan de Ribera fue un hombre de cualidades excepcionales que impulsó y defendió el catolicismo. Otras de sus obras importantes fue la fundación del Real Colegio Seminario del Corpus Christi y escribió varios textos para la instrucción de la catequesis. Fue una importante figura religiosa.

Falleció en Valencia el 6 de enero de 1611. El papa Juan XXIII lo beatificó en 1796 y lo canonizó en 1960.

Oración a San Juan de Ribera

Oh Señor, que has hecho admirable a san Juan de Ribera, obispo y confesor, por su celo pastoral y por su amor al Divino Sacramento de tu Cuerpo y de tu Sangre; te rogamos que por su intercesión seamos siempre partícipes de los frutos de tu redención.

Tú que vives y reinas con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

Amén.

Oración a San Juan de Ribera (II)

Patriarca san Juan de Ribera, lumbrera para toda España:

Necesitamos hombres y mujeres creyentes y polifacéticos como tú, que en situaciones difíciles como la actual, orienten al pueblo cristiano por los caminos que nos llevan a la verdadera fe sin olvidar nuestra condición de que somos caminantes aún en este mundo, y por lo tanto hay que solucionar los problemas terrenos.

Tú fuiste un loco de la Eucaristía y sabías claramente que para obrar en la voluntad de Dios hay que vivir en su presencia,
y todavía más si se tienen cargos de responsabilidad y relevancia en los distintos ámbitos de la vida y de la sociedad.

Haznos amar la Eucaristía que es el amor a la santa presencia del Señor entre nosotros, que es reconocer que Él se hace presente entre nosotros cuando pronunciamos las palabras consagratorias.

Si Dios está aquí, está ahora entre nosotros, lo hemos de hacer presente en nuestras vidas, y en nuestra comunidad, en nuestras calles y plazas.

Enséñanos a llevar la fe a nuestros hermanos como la llevaste tú y a anunciar el Evangelio como lo anunciaste tú.

Enséñanos a hacer vida las bienaventuranzas.
Enséñanos a vivir la fidelidad y la entrega, la dedicación a la oración y a la configuración de nuestra vida con Cristo.

Que vivamos un amor incondicional, una gran misericordia, una acogida total del otro y una paciencia sin límites.

Que nuestra vida esté siempre fundada en la Eucaristía.
Enséñanos a gozar de la compañía de Jesús Eucaristía y a transfigurarnos para ser imagen suya viviendo por y para los demás.

Que no desdeñemos estar cerca de los hombres.
Que en ellos descubramos siempre ternura y generosidad, comprensión y la viva imagen de Cristo el Señor.

Amén.

Oración a San Juan de Ribera (III)

Señor, tú que colocaste al patriarca San Juan Ribera en el número de los santos pastores y lo hiciste brillar con el ardor de la caridad, paciencia y de aquella fe que vence al mundo, haz que también nosotros, por su santa y bendita intercesión, perseveremos firmes en la fe, arraigados en el amor y merezcamos así participar de su gloria.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.