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Oración a Santa Genoveva de París

Santa Genoveva, cuyo nombre en francés es Geneviève, es una santa católica francesa nacida en el año 423 en la ciudad de Nanterre, aunque las fuentes son imprecisas, probablemente nació entre el 419 y el 423. Su nombre significa “de buena familia”.

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Vivió su infancia en la pequeña localidad de Nanterre, donde su familia tenía una humilde casa de campo y eran pastores de ovejas, de las cuales tomaban la lana y su madre la hilaba para la venta.
Desde muy joven se incorporó en el trabajo familiar de cuidar de las ovejas junto a su padre. Cada noche, en su hogar sus mismos padres se encargaban de instruirla sobre la religión y la fe en Dios, fue así como con tan solo 7 años, Genoveva decidió consagrar su vida al servicio del Dios verdadero.

A los 15 años de edad ya había reunido un grupo de jóvenes dedicadas al servicio de los pobres y los necesitados, que sin ser religiosas, llevaban una vida humilde, piadosa y temerosa de Dios. Santa Genoveva llevaba al pie de la letra las costumbres católicas, llevaba una vida austera y humilde.

Un suceso que revela el poder de la fe de Santa Genoveva, sucedió cuando ella tenía 30 años, París estaba bajo la amenaza del ataque de Atila y su ejército de cerca de 100 mil hunos. Santa Genoveva convenció a la población de reunirse en el templo a rezar y orar para implorar la protección de Dios. Una gran multitud le hizo caso a la santa, y se unieron en una profunda oración.

Por la intercepción divina, justo antes de llegar a Paris, el ejército de hunos cambió de rumbo hacia Orleans, y en el camino, fueron emboscados por las tropas cristianas en la batalla de los Campos Cataláunicos. En otro momento en que París atravesó por una espantosa escasez, Santa Genoveva reunió a un grupo  de hombres y se fueron río arriba a buscar provisiones, siendo exitosa la misión, salvó a la ciudad de una gran hambruna.

Falleció el 3 de enero del año 502, en la ciudad de Paris, de la cual se le considera patrona, se invoca su intercepción para el auxilio ante las calamidades y peligros que amenazan la ciudad.

Oración a Santa Genoveva para pedir un milagro

Oh Señor y Dios Padre! Al igual que lo hiciste con tu voluntariosa y entregada virgen santa Genoveva, concédenos la necesaria valentía para afrontar esta dificil situación que nos apena y turba el corazón en este duro momento de aflicción.

¡Oh Señor y Dios Santo! vengan en nuestra ayuda los méritos de tu gloriosa virgen santa Genoveva, y concédenos por su mediación:

(hacer la petición)

Para que podamos imitar su gran espíritu de sacrificio y el deseo de vivir con pureza interior cada día de nuestra existencia, y para que gozando por su intercesión de la salud del cuerpo y del alma, alcancemos con la ayuda de tu gracia, la salvación y la vida eterna.
Te lo pedimos a Ti, que siendo Dios, vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén.

Oración a Santa Genoveva por una necesidad urgente

Oh gloriosa santa Genoveva que desde muy joven te entregaste a Dios, y siempre fuiste fiel servidora del Señor llevando una vida ascética y consagrada a tu fe; que por amor y caridad
fuiste benefactora generosa y bendita auxiliadora de prójimo, dedicándote al apostolado y a servir y ayudar al necesitado, acudo hoy a solicitar tu milagrosa ayuda.

Santa Genoveva, insigne y aclamada por todos, que en las situaciones más difíciles demostraste enorme fortaleza y favor, y animaste a tu pueblo a confiar y tener fe en el Señor como único medio para resistir y detener al adversario, y pidiéndoles que oraran con todo su corazón conseguiste milagrosa victoria, haz que también mis oraciones lleguen al Altísimo y pueda conseguir salir victorioso(a) de tanta necesidad.

Tú que supiste milagrosamente remediar la hambruna y carencias extremas de toda una ciudad,
dame tu favor e intercesión: en tus manos me encomiendo con fe, con gran esperanza y total seguridad, y te pido con humildad me concedas tu valiosa ayuda para solucionar los problemas económicos que me aquejan y preciso solucionar con urgencia.

Mira todas las necesidades de mi familia, nuestras carencias, ruinas y deudas y envíanos bendiciones en abundancia, envíanos prosperidad, no permitas que carezcamos de nada, socórrenos en nuestras adversidades, en especial solicito medies para que pueda conseguir:

(pedir con mucha confianza lo que se quiere obtener).

Lleva mis suplicas cuanto antes a Dios Todopoderoso y Eterno para que El, que es dispensados de todo favor me auxilie en tan urgente escasez económica y pueda ver resueltos mis acuciantes problemas.

Te doy las gracias por anticipado, santa Genoveva, y me mantengo a la espera con toda la esperanza, con toda la confianza puesta en ti, santa milagrosa.

Te pido también me enseñes a ser desinteresado con los demás y a agradar a Dios con mis obras y acciones como tu lo hiciste durante toda tu santa vida.

Así sea.

Rezar el Credo, Padrenuestro y Gloria.

Oración a Santa Genoveva de París para personas deprimidas

¡Oh, Dios, Padre y Señor mío a quien alabo por su amor, su bondad y su grandeza, pues Tu eres todo y sin Ti nada existe, te pido me concedas la petición que hoy te hago por mediación de tu devota santa Santa Genoveva!

Gloriosa, voluntariosa y entregada virgen santa Genoveva, sierva de Dios, que en virginidad iniciaste tu vida monástica, y víctima de la parálisis, supiste conservar el ánimo y la alegría, sanándote a ti misma y curando numerosos enfermos,  concédeme sanar de la depresión, la tristeza y la ansiedad.

Infunde en mi la valentía necesaria para afrontar los problemas sentimentales y físicos que sufro, pues me agobian y destruyen cada momento de mi vida.

En esta difícil situación que me apena y turba mi corazón, dame valor, aleja de mi la aflicción, renueva mi corazón,
desintoxica mi sentimientos, para que una vez recobrado mi buen estado de ánimo, pueda empezar una nueva vida
abriendo mi corazón de nuevo, a los bellos sentimientos que el amor procura.

Gloriosa Santa Genoveva, que tu fe, fortaleza y valor infinitos te permitieron defender tu ciudad del enemigo invasor, y te hicieron predilecta de Dios, atiende hoy mi súplica, pues ¿quién mejor que tu, para proveerme de ánimo y valor y sanar mi espíritu dolorido?

A tus pies y con total confianza deposito mi plegaria, y quedo con fe y esperanza.

¡Oh Señor y Dios Santo! vengan en mi ayuda los méritos de tu gloriosa virgen santa Genoveva, para que pueda yo imitarla en su valor, fortaleza y alegría cada día de mi existencia, y para que gozando por su intercesión de la salud del cuerpo y del alma, pueda comenzar una nueva vida llena de alegría y felicidad.

Amén.

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Oración a Santa Genoveva para protección y ayuda

Madre gloriosa Santa Genoveva, patrona de París, que salvaste la ciudad de un gran peligro, protegiendo contra la invasión de los bárbaros.

Por tus oraciones a nuestro Señor y Salvador Jesucristo, protégenos de inundaciones, terremotos, hambrunas, epidemias, terrorismo, atentados y la violencia.
Evítanos las invasiones, y todas las guerras.

¡Oh bendita Santa Genoveva! a quién Dios ha concedido el don de la curación de los que sufren,  oremos contigo por todos los enfermos, por los presos, los abandonados, los que están en los hospitales o asilos.

Oremos por aquellos que están sin trabajo, sin hogar, por aquellos que están luchando, por los que sufren con un trabajo demasiado pesado para ellos.

¡Oremos por aquellos que están desesperados!

Bendícenos para encontrar la alegría, Pide para todos la bendición de Dios, para que Él proteja a nuestras familias,
a nuestros hijos, a nuestros enfermos y ancianos; Que nos conceda vivir en paz y glorificar cada día de nuestras vidas!

¡Oh gloriosa Santa Genoveva! intercede ante Dios Nuestro Señor por los fallecidos que descansan en anticipación de la resurrección.

Ruega a Dios para que tenga piedad de nosotros y nos conceda el perdón de nuestros pecados, y para que él acepte nuestras oraciones!

Señor, que llevaste a la Virgen Genoveva por los caminos de la justicia desde la infancia, y que le has concedido el don de la curación; También llévanos por el camino de la santidad, de acuerdo a tu santa voluntad, y danos los dones necesarios para nuestra salvación y para procurar el bien de los que nos rodean.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Que así sea.