Saltar al contenido

Oración a San Narciso mártir

oracion a san-narciso-martir

San Narciso es un santo de la iglesia católica, martirizado en el siglo IV. Fue obispo de Gerunda, en la actualidad conocida como Gerona, una ciudad española de la región de Cataluña, donde también nació. Se crió en medio de una familia noble y reconocida.

Sin embargo, indagar la historia de San Narciso es tarea difícil, ya que las narraciones son escasas e imprecisas. Algunos relatos fidedignos se cuenta en relación a su obra cristiana, por ejemplo, el relato de la Conversión de Santa Afra, quien llevaba una vida de prostitución en un burdel de la ciudad de Augsburgo. En dicho acto, también se volvieron al cristianismo otras prostitutas que trabajaban en dicho burdel.

La historia cuenta que San Narciso era el obispo de Gerona cuando se inició la persecución en contra de los cristianos ordenada por el emperador Diocleciano (303-311). En dicho contexto, San Narciso recibió un mensaje divino con la encomienda de acudir a la ciudad alemana de Augsburgo para evangelizarla. Junto a su diácono Félix, emprendió el viaje a dicha ciudad y fue hospedado por Afra, que junto con otras mujeres rendían culto a Venus y trabajaban de meretriz. Con su doctrina y fe cristiana consiguió la conversión de estas mujeres al camino del Señor, al punto de que Diógenes, tío de Afra, sería nombrado obispo de dicha comunidad. Más tarde, todos ellos serían martirizados por su fe.

Luego de esta tarea, San Narciso regresó a Gerona, donde se dio a la tarea de promulgar y aumentar la fe entre los fieles que se encontraban temerosos ante las amenazas de persecución del emperador. A consecuencia de esta labor, el emperador lo condenó a muerte, el 29 de octubre del año 307, en plena celebración de la eucaristía en su sede.

Algunos años después comenzó el culto a San Narciso. En el siglo XIII se fundó la cofradía de San Narciso, se le atribuían numerosos milagros. Sus reliquias estuvieron en la iglesia San Félix hasta la desaparición de las mismas en 1936.