Saltar al contenido

Oración a Santa Marta dominadora

Santa Marta dominadora se le llama a la Santa Marta que se representa como una mujer fuerte que alza una antorcha en una mano, y en la otra carga agua bendita y una biblia, teniendo bajo sus pies dominado a un dragón o una serpiente, esta imagen se ha construido en torno a una historia que narra que Santa Marta fue capaz de ayudar a los apóstoles a matar a un dragón.

santa-marta-dominadora

Cuenta la historia que en los tiempos posteriores a la época del Señor Jesús, Santa Marta, una de las mujeres fieles a la doctrina de Jesús, viajo para residir en una tierra situada hoy en día en lo que es el sur de Francia  encontrándose que esa comunidad era asediada por un dragón, una bestia feroz, que se comía a los hombres.

Santa Marta haciendo uso de su fe y su fuerza espiritual roció a la bestia con agua bendita y le interpuso el símbolo de la cruz ante lo cual el dragón se volvió rígido como paralizado en lo que Santa Marta aprovechó para atarle con una faja y darle muerte.

De esta manera consiguió Santa Marta su título de Dominadora; se dice por tanto que esta santa tiene poder para interceder en  el control y solución de los problemas, inconvenientes y demás situaciones difíciles en la vida de los fieles.

Santa Marta dominadora es la santa que se debe evocar para el auxilio de las personas que son víctimas de abusos y calamidades. Se emplea también la devoción a Santa Marta para pedirle por la “dominación” de un jefe en el caso de que haya problemas en el trabajo. Santa Marta dominadora es la santa para rezarle en caso de necesitar ayuda para vencer a los adversarios, tal cual como lo hizo con el dragón al que derrotó.

Relación de Santa Marta con Jesús

La relación de Santa Marta con el Señor Jesús está relatada y descrita en varios pasajes de los Evangelios, expone que se trata de una santa muy cercana al Maestro, ella y su familia se habían ganado el favor de Jesús, y fueron unos de sus primeros y principales seguidores y apóstoles.

Santa Marta vivía junto a sus hermanos María y Lázaro en un pueblo pequeño en las proximidades de Jerusalén llamado Betania. En su hogar, Marta siempre tenía una habitación dispuesta para recibir a Jesús en sus jornadas de predicación y enseñanzas.

El evangelio relata que “Jesús amaba mucho a Marta, María y Lázaro”, y que especialmente en sus primeros años de misión, Jesús visitó en varias ocasiones su casa.

Una interacción entre Marta y Jesús está señalada en el famoso pasaje del evangelio que habla de que Jesús, sus apóstoles y otros seguidores llegaron a Betania; mientras Marta se apresuraba por tener todo listo, alimentos, bebidas, habitaciones y demás para los viajeros, María quien la ayudaba, se sentó para escuchar las instrucciones de Jesús a los discípulos. Ante esto, Marta le preguntó al Señor “¿cómo te parece que mi hermana me ha dejado sola con el quehacer de la casa?, a lo que Jesús le respondió “Marta te afanas por muchas cosas, aun cuando solo una es necesaria. María ha escogido bien”. Entonces Marta comprendió que lo material no valía más que escuchar las enseñanzas de Jesús que son las palabras del Dios del cielo, y también se sentó a escucharlas.

Otro relato entre Jesús y santa Marta está en el capítulo 11 del evangelio de San Juan, cuando Lázaro enferma gravemente; Jesús es llamado por sus hermanas, pero cuando el Señor acude Lázaro había fallecido. Jesús llega a Betania y Marta sale a su encuentro “¡Oh Señor!, si tu hubieses estado aquí no habría muerto mi hermano”, Jesús le contesta “Yo soy la resurrección y la vida. Todo el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá”, y acto seguido, Lázaro resucita delante la voz de Jesús.

Estos maravillosos e impresionantes pasajes bíblicos nos hacen comprender la profunda relación de amistas y fe entre Marta, sus hermanos y Jesús. Por otro lado, por la manera en como Marta recibía al Señor y a sus discípulos, en su casa, atendiéndoles con receptividad y hospitalidad, Marta es considerada también la patrona de las amas de casa, de los hoteleros, de las cocineras y de las trabajadoras domésticas.

Representación y devoción de Santa Marta

Santa Marta y sus hermanos María y Lázaro eran fieles creyentes de Dios y seguidores de Jesús. Luego de la crucifixión de Jesús, Mata y su familia fueron perseguidos al igual que otros de los apóstoles y seguidores por causa de su fe y porque Lázaro había sido resucitado como milagro de Jesús; por ello la familia tuvo que embarcarse para Francia donde continuaron dando testimonio de fe y evangelizando a través de la palabra cristiana.

La representación de la imagen de Santa Marta con un dragón a sus pies, y el adjetivo “dominadora” acompañando su nombre, se debe a lo que sucedió en estas tierras. Se cuenta que la ciudad de Nerluc de Francia donde Marta y sus hermanos predicaban sobre Jesús, los vecinos se encontraban atemorizados por una terrible fiera que era una especie de dragón que mataba ovejas, animales y hasta niños. Los habitantes pidieron a los apóstoles auxilio antes dicha fiera.

Santa Marta confiando ora por aquella población al Señor y va al encuentro con la fiera, donde consigue domesticarlo y volverlo dócil. Los habitantes maravillados, recibieron el mensaje de Marta y sus hermanos y se convirtieron al cristianismo. Dicha ciudad cambió su nombre a Tarascon haciendo referencia al “dragón” por su significado.

Santa Marta también promovió la fundación de un convento y una basílica local para la virgen María. En dicha iglesia se celebra a Santa Marta dominadora como la patrona de la ciudad a la cual libertó del dragón. Su fiesta litúrgica se lleva a cabo el 29 de julio.

Una de las primeras congregaciones en celebrar a esta santa fueron los franciscanos, el 29 de julio del año 1262, cuando se consagró tal día para la celebración de Santa Marta.

Como Santa Marta es la patrona de las amas de casa y los hospedadores, en el Vaticano, la Casa de Sata Marta es el lugar destinado a recibir a los obispos y sacerdotes que visitan la ciudad.

Oración corta a Santa Marta dominadora para que regrese tu esposo

Señor Jesús, que escogiste a Santa Marta entre tantos que te siguen, qué miraste en ella cualidades que tú admiras, tú mi Señor que siempre velas por tus hijos, escucha lo que ella te dice, escucha lo que ella te pide.

Mi patrona, ¿Dónde estás?, ven prontamente a buscarme, la persona que yo amo, (decir el nombre de la persona) hoy se ha ido de mi lado, dile suavecito en el oído a Dios que me ayude para que el regrese, para que podamos vivir felices, para que podamos cantar gloriosos.

Y si es un amor que no me hace bien a mí, que me ayude a comprender  y a no suplicar su afecto, porque lo que del corazón no  nace, no se debe presionar, todo bajo tu voluntad y tu protección,

Amén.

Oración a Santa Marta y a San Elías

San Elías, tu que unes a los seres amados te pido que me unas a mi amor conmigo y prometo darte luz. Te pido que controles su pensamiento y voluntad para que solo piense en mí, sueñe conmigo y me desee.

Con el poder infinito que tuvo Santa Marta dominadora para amansar el dragón, así yo quiero que amarres a mi amado.

Oh Espíritu Dominante! Para que sea dominado en cuerpo y alma por mí: y que no pueda mirar a nadie más que a mí, que su amor y su cariño solo sean para mí, que mi presencia le haga falta donde este, que no pueda estar tranquilo sin mí.

Santa Marta dominadora, por el poder que Dios te ha dado haz que se cumplan mis deseos.

Amén.

Oración a Santa Marta dominadora para separar dos personas

Santa Marta dominadora, por el amor santo que tuviste, te ruego que atiendas mis suplicas, ayuda te pido para que la persona que amo esté a mi lado para siempre, y que nada ni nadie nos pueda separar.

Te ruego me concedas que (nombre de la persona) solo quiera estar conmigo, que su corazón y amor sean solo para mí, que sus actos, propósitos, intenciones y palabras solo a mí estén dirigidos, que sus cinco sentidos estén puestos en mí, escucha santa Marta mis deseos.

Oh, gloriosa y bendita Santa Marta dominadora, te invoco en esta hora y en este momento, para que así como venciste a las fieras que tienes a tus pies, así pueda yo vencer y dominar el espíritu vivo, juicio, pensamiento y voluntad de (nombre de la persona).

Así Madre Santa Marta, concédeme que (nombre de la persona) no pueda estar ni vivir hasta que a mis pies no venga a dar.

Santa Marta Virgen, que en el monte entraste y a las fieras amansaste, así yo quiero me ayudes a amansar el espíritu vivo, juicio, pensamiento y voluntad (nombre de la persona).

Amén.