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Santa Asela de Roma

Santa Asela

Santa Asela: Virgen, Ermitaña y Discípula de San Jerónimo en la Roma del Siglo IV

Santa Asela —también conocida como Osela u Ocella— fue una de las primeras mujeres en abrazar la vida de virginidad consagrada en el corazón de la Roma imperial. Nacida en una familia noble y cristiana, rechazó el matrimonio aristocrático para consagrarse enteramente a Cristo. Vivió en una celda junto a la basílica de San Pedro en el Vaticano, donde practicaba una vida de oración, ayuno extremo y caridad silenciosa. Fue discípula espiritual de San Jerónimo, quien la menciona en sus cartas como modelo de austeridad y sabiduría. A diferencia de otras santas romanas de su tiempo, no fundó comunidades ni escribió obras, pero su testimonio de vida oculta en Dios impresionó profundamente a los padres de la Iglesia. Murió en olor de santidad alrededor del 405, y su culto ha sido inmemorial en Roma. La Iglesia la venera como modelo de virginidad heroica, vida eremítica en la ciudad y fidelidad al Evangelio en medio del lujo imperial.

Nombre y distinción

  • Nombre completo: Asela de Roma (en latín: Asella; también llamada Osela o Ocella)
  • Nombres alternativos: Santa Asela Virgen, Ermitaña del Vaticano
  • Títulos: Virgen consagrada, ermitaña, discípula de San Jerónimo
  • Distinción: No debe confundirse con otras vírgenes romanas como Santa Marcela o Santa Paula. Esta es Santa Asela de Roma, virgen del siglo IV, cuya fiesta es el 10 de diciembre.

Orígenes y vocación de virginidad

Nació en Roma alrededor del año 320, en una familia patricia profundamente cristiana. Desde niña mostró inclinación por la oración y el retiro. Cuando llegó la edad de casarse, rechazó todas las propuestas matrimoniales, incluso de senadores y prefectos, diciendo:
“Mi esposo es Cristo; a Él solo pertenezco.”
Con el apoyo de su familia, se retiró a una pequeña celda junto a la basílica de San Pedro, donde vivió el resto de su vida.

Vida eremítica en el corazón de Roma

Aunque vivía en la ciudad, su estilo de vida era de ermitaña rigurosa:
  • Ayuno perpetuo: comía solo pan, legumbres y agua,
  • Silencio casi total: hablaba solo para instruir a jóvenes vírgenes,
  • Oración continua: recitaba los salmos día y noche,
  • Caridad oculta: tejía túnicas para los pobres sin revelar su identidad.
Su celda carecía de cama; dormía en el suelo sobre una estera de paja.

Relación con San Jerónimo

San Jerónimo, durante su estancia en Roma (382–385), la conoció y quedó asombrado por su santidad. En su Carta 38 a San Marcelino, escribe:
“Asela, esa paloma del Señor, vive en el Vaticano como un ángel en carne mortal.”
Y en la Carta 127 a Principia, la describe como:
“Una mujer cuya vida es tan pura que apenas parece humana.”
La consideraba maestra de vida espiritual, no solo discípula.

Muerte y culto

Murió en Roma alrededor del año 405, a los 85 años, tras más de 60 años de vida consagrada. Fue enterrada en el cementerio vaticano, cerca de la basílica que amaba.
  • Incluida en el Martirologio Romano el 10 de diciembre:
    “En Roma, santa Asela, virgen, que vivió en austeridad admirable junto a la basílica de san Pedro.”
  • Es Patrona de las vírgenes consagradas, ermitaños urbanos y mujeres en vida oculta.

Relación con otros santos

Legado espiritual

Santa Asela representa la santidad en lo oculto:
  • No buscó milagros, sino fidelidad diaria,
  • No fundó nada, pero su ejemplo edificó a muchos,
  • Y no temió al lujo de Roma, porque su riqueza era Cristo.
Su vida enseña que la verdadera grandeza está en la pequeñez ante Dios.

Oración a Santa Asela de Roma

Oh Santa Asela, virgen fiel y ermitaña del Vaticano, tú que viviste como ángel en medio del mundo, intercede por quienes buscan la intimidad con Dios en la ciudad.
Enséñanos a amar el silencio sin huir del prójimo, a ayunar sin orgullo, y a servir en lo oculto.
Santa Asela, cuyo nombre significa “paloma”, haz de nuestras almas morada de paz. Amén.

Cómo profundizar en la devoción a Santa Asela

  • Invocación en momentos de tentación contra la castidad o deseo de vida contemplativa en la ciudad,
  • Participación en misas el 10 de diciembre, especialmente en Roma y comunidades de vírgenes consagradas,
  • Uso de su intercesión para fortalecer la vida interior en medio del bullicio,
  • Estudio de las cartas de San Jerónimo sobre la vida ascética femenina.

Iconografía

Se representa como una mujer anciana con hábito simple y velo, a menudo:
  • Rezando en su celda junto al Vaticano,
  • Tejiendo túnicas para los pobres,
  • O recibiendo consejo de San Jerónimo.
    En pinturas medievales, aparece con una expresión de serenidad ascética y mirada celestial.

Preguntas frecuentes (FAQ)

¿Por qué su fiesta es el 10 de diciembre?

Porque es la fecha asignada en el Martirologio Romano para su conmemoración.

¿Es cierto que nunca salió de su celda?

No. Salía para asistir a Misa en San Pedro y para visitar a los enfermos, pero siempre con discreción.

¿Dónde están sus reliquias?

En la basílica de San Pedro, Vaticano, según tradición romana (aunque no hay registro arqueológico preciso).

¿Qué significa su nombre “Asela”?

Del latín asella, “pequeña asna” o “paloma” (en contexto simbólico), símbolo de humildad y mansedumbre.

¿Es patrona de algo?

Sí: vírgenes consagradas, ermitaños urbanos, mujeres en vida oculta, y defensoras de la castidad en ambientes mundanos.
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