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Oración a San Sebastián

San Sebastián

San Sebastián  es un santo de la iglesia católica y de la iglesia ortodoxa quien vivió durante el siglo III. Era de origen romano y sufrió el martirio bajo el mandato del emperador Diocleciano. Provenía de una familia noble con carrera militar y llegó a ser el capitán de la primera corte de la guardia del emperador..

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San Sebastián como soldado era respetado y muy estimado, pero mantenía en secreto su sentimiento cristiano. Durante sus labores militares, discretamente se negaba a realizar sacrificios a los ídolos, y entre sus compañeros de la guardia, profesaba la fe cristiana para alentarlos al camino del Dios verdadero, también visitaba a otros cristianos enfermos y encarcelados por causa de su fe.

Pero pronto el secreto de su religión se descubrió. El emperador le solicitó que escogiese entre ser soldado romano o ser cristiano y San Sebastián, de profundas creencias católicas y cristianas, rechazó la oferta del emperador Maximino, desairándolo, escogiendo la milicia de Dios y profesando su fe en Jesús, pues en su corazón ardía el deseo de convertirse en un soldado de Cristo Jesús.

Tras las amenazas y torturas del emperador, San Sebastián se mostró firme y fortalecido en su fe, por lo que lleno de ira, el emperador Maximino le condenó a morir atravesado por saetas. Los soldados romanos al servicio del emperador llevaron a San Sebastián al estadio, donde lo despojaron de sus ropas y lo amarraron a un árbol o poste, comenzaron a lanzarle flechas y saetas, llenándolo de múltiples heridas que hacían suponer que había fallecido, y ahí lo dejaron creyéndolo muerto.

Algunas versiones de la historia de San Sebastián dicen que el santo no murió luego de esta tortura y que fue rescatado por sus amigos quienes lo refugiaron en la casa de una cristiana de nombre Irene que le curó las heridas hasta su total recuperación. Luego de estar restablecido, lleno del amor de Cristo en su Corazón, San Sebastián valientemente fue de nuevo ante el emperador para criticarle su afán de persecución contra los cristianos. El emperador lo hizo preso y lo mando azotar hasta que muriese.

El cuerpo San Sebastián fue sepultado por los cristianos en una cueva de la Vía Apia, catacumba que lleva su nombre.

San Sebastián es el santo contra la peste, contra los enemigos de la religión y su fiesta se celebra el 20 de enero.

Santo protector contra la peste

San Sebastián es uno de los personajes religiosos más aclamados y venerados en todo el  mundo católico; numerosas comunidades y pueblos lo proclaman como su patrón, no solo por su admirable historia de fe y martirio, también por su poder protector contra la peste y las enfermedades; este patronato, lo comparte con otro santo defensor contra las epidemias, San Roque.

Probablemente el origen de la tradición de San Sebastián como auxiliador en medio de las enfermedades, data del año 680, cuando en Roma apareció una oleada de peste que horrorizó a la ciudad y sus habitantes con todas las calamidades que trajo. Los devotos acudieron a San Sebastián, en la basílica de San Pedro levantaron un altar en honor al santo, y rezaron pidiendo su intercesión para ser librados de la terrible peste. Las súplicas fueron escuchadas y la enfermedad desapareció de Roma.

A partir de entonces, San Sebastián goza de la fama de protector contra las epidemias. Su culto se extendió por todo el mundo; es especialmente popular en países de Europa como España, que tiene un gran número de diócesis, ermitas y templos dedicados a este santo. En otros países de América, San Sebastián es el patrón de pueblos y ciudades; México, Panamá, Honduras, Colombia, Venezuela, Brasil, son algunos de los países más devotos.

San Sebastián es también el patrón de los soldados, los arqueros y los atletas, en razón a su vida, su misión como cristiano y el martirio sufrido a causa de su fe; también se le invoca como protector de los males por flechas envenenadas. La iglesia celebra a este santo el 20 de enero.

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