Saltar al contenido

Oración a San Marcelino Mártir

San Marcelino, nacido en Roma en el siglo III, fue un mártir de la iglesia católica quien además fuera el papa número 29 entre los años 296 a 304. Su nombre es de raíz latina y significa “aquel que procede de Marte”, el Dios romano de la guerra.

San Marcelino es considerado un mártir de la iglesia católica que murió injustamente al ser acusado de traición al cristianismo por sus enemigos. Fue un importante funcionario del imperio de Dioclesiano, que ejerció los cargos de tribuno y notario. También era amigo personal de San Agustín, quien se refería a él como un cristiano ejemplar. Su trabajo más importante fue la lucha por rescatar a la iglesia africana del donatismo.

En este contexto, sucede que en el año 310 se cuestionó la validez de la elección del obispo Ceciliano de Cartago, ya que su consagración la habían realizado obispos que posteriormente fueran catalogados como traidores por obedecer el decreto del emperador de entregar los libros sagrados para quemarlos.

Donato, quien también era una figura religiosa y fundador del donatismo, era contrarío a Ceciliano; su doctrina se basaba en que la Iglesia era una comunidad de santos, y que si los sacramentos eran administrados por pecadores eran ilegítimos. El trasfondo de esta doctrina eran pretenciones sociales y regionales de controlar territorios en áfrica.

En este escenario aparece San Marcelino. En su trabajo pastoral y su lucha, consiguió la victoria para el catolicismo, por lo cual el emperador Onorio dictó un decreto en contra de los donatistas. En venganza, los grupos de esta secta lo acusaron de complicidad y traición con Heracliano, haciendo que Marcelino fuese injustamente condenado a muerte por el conde Marino, en el año 413.

Luego de su muerte, se reconoció la grave injusticia que se había cometido, y la iglesia lo honró como mártir por su fe hasta la hora de su muerte.