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Oración a San Focio y compañeros

San Focio, san Arquelao, san Quirino y sus compañeros son santos mártires de la iglesia católica, quienes perecieron durante el siglo III de la era cristiana a consecuencia de su fe. No se saben detalles sobre su historia de vida, su función en la iglesia o la época precisa de su martirio, apenas se consigue rescatar el hecho de que fueron condenados a muerte en Nicomedia durante una persecución en contra de los cristianos.

Los primeros siglos de la era cristiana se caracterizaron por conflictos sociales y políticos que impedían la libre práctica de la religión sin temor a las represalias de los gobernantes del imperio romano. Posiblemente a mediados del siglo III (bajo el mandato de Decio) o finales de ese mismo siglo e inicios del siglo IV (mandato de Diocleciano), se encontraron en Nicomedia un grupo de religiosos católicos que fueron capturados y condenados por su fe cristiana.

Los nombres que se han rescatado e identificado para estos mártires son Focio, Arquelao y Quirino, posiblemente principales funcionarios de la iglesia, quienes estaban acompañados de un grupo de fieles impreciso, entorno de 16 o 17, e incluso se ha incluido a una santa mártir de nombre Herodías entre ellos.

Se dice que fueron condenados, torturados y decapitados en Nicomedia. El martirologio romano recuerda la memoria de estos mártires de las persecuciones cristianas en el día 4 de marzo sin ofrecer muchos detalles adicionales sobre su vida. Sus reliquias tampoco fueron encontradas, salvo unas que se encuentran en la iglesia San Esteban de Bolonia que corresponden a un religioso de nombre “Arquelao”, imposible de precisar si se trata de este mismo mártir.