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Oración al Cristo de los Milagros de Lima

Oración al Cristo de los Milagros de Lima
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Jesús es el Hijo de Dios, el Señor Milagroso, que obra conforme la voluntad del Padre. Entre muchos de sus títulos, a Cristo se le conoce también como el Señor de los Milagros, pero especialmente hace referencia a una imagen representación de Jesús la cual es el conocido Cristo de Pachacamilla, llamado también Cristo Morado, Cristo de las Maravillas, Cristo Moreno o Señor de los Temblores, la misma es una representación de una imagen de Jesús que fue pintado en una pared de adobe que está en el Altar Mayor del Santuario de las Nazarenas de Lima, Perú.

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Sucedió que a mitad del siglo XVII los negros africanos provenientes de Angola formaron el grupo de Pachacamilla, en el cual construyeron un templo y en una de sus paredes pintaron una imagen de Cristo Crucificado. Pero el 13 de noviembre del año 1655 tuvo lugar un terremoto devastador en la ciudad de Lima, que trajo como consecuencia la destrucción de muchos edificios y miles de muertos.

La comunidad de los africanos y el templo que habían construido fue derrumbado por las fuerzas del terremoto, sin embargo, la única parte que permaneció intacto fue el muro de adobe en el que estaba pintada la imagen del Cristo crucificado. Este suceso se interpretó como un acontecimiento milagroso, y desde ese entonces comenzó el culto a Cristo el Señor de los Milagros.

A pesar de que las autoridades ordenaron que se demoliera el muro a fin de evitar cualquier acto profano. Sin embargo, la destrucción no pudo llegar a cumplirse debido a circunstancias fuera de lo común, quedando en pie el muro y la pintura del Cristo continuó ganando el prestigio y el favor del pueblo.

El Cristo Señor de los Milagros, es una manifestación del amor de Dios para con los fieles, la cruz simboliza la vida y la esperanza, el consuelo del perdón y el camino hacia la vida eterna logrando la redención para ser recibidos en el cielo. Jesús Crucificado cumplió los divinos designios del Padre para que la humanidad fuese rescatada, redimida, y  reconciliada en su acuerdo con el Dios Verdadero, el culto a esta imagen invita a dar gracias a Dios con oración, eucaristía y buenas obras para con el prójimo.

Oración diaria al Cristo de los Milagros de Lima

Oh queridísimo Señor de los Milagros, acudo ante ti para que me ayudes, son muchos los problemas que me agobian, tengo muchas necesidades, ayúdame a encontrar soluciones y no me desampares.

Con toda la fe y confianza acudo ante tu sagrada imagen para que interceda ante tanta adversidad, ayude a solucionar mis problemas, tengo fe en ti.

Estás en todas partes y ves la situación, no escatimes esfuerzo para encontrarle solución.

Señor de los Milagros, usted que nos ofrece tu ayuda y protección, perdona a tus hijos, no nos dejes solos, mucho te agradezco tu gloriosa intervención.

Escucha nuestros ruegos y suplicas, concédanos el milagro, dale solución, necesito que me lo concedas con urgencia, usted es mi tabla de salvación, dirige hacia nosotros una mirada de comprensión, con tu infinita misericordia, te pido humildemente me ayudes, dale solución urgente, haz, Señor mío, vea como resuelto cuanto pido.

Amén y Amén.

Oración al Cristo de los Milagros de Lima para estar en su presencia

Amadísirno Señor de los Milagros, hasta tu presencia he venido para confiarte nuestros problemas y nuestras dolencias.

Con la misma fe de la mujer que se acercó para tocar el borde de tu manto y que fue curada porque creyó, así nosotros nos postramos ante ti y te decimos desde el fondo del alma: “Señor, si quieres puedes curarnos”.

Tú sigues obrando maravillas y sanando los enfermos, porque Tú has asumido nuestras debilidades y cargado nuestros sufrimientos. Concédenos, pues, la gracia que hemos venido a implorarte.

(Pausa de silencio para expresarla gracia que se pide).

Sabemos bien que tu corazón se conmueve al vernos tan afligidos y desorientados, como ovejas que no tienen pastor.

Tú eres nuestro buen Pastor, el que ha dado la vida por las ovejas.

Tu victoria en a muerte yen la resurrección es la mejor garantía para nuestra victoria sobre todo lo que tiene a marca del pecado, es decir, el egoísmo, la injusticia, la violencia, el dolor y la muerte.

Que tu Espíritu santificador nos haga partícipes del triunfo sobre el mal y testigos de la novedad de vida en el amor.

Misericordioso Jesús crucificado, te alabamos, te bendecimos y te damos gracias. Que seamos protegidos con tu bendición constante, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Novena al Cristo de los Milagros de Lima

Acto de Contrición

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío. Por ser Tú quien eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. También me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno. Te ofrezco mis sufrimientos como expiación de mis pecados, propongo confesarme y cumplir la penitencia que me sea impuesta. Ayudado de tu gracia propongo firmamente no pecar más y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén.

Oración preparatoria

Adorabilísimo Jesús Crucificado, hijo de Dios vivo, que habéis venido del cielo a la tierra,y os habéis sacrificado, muriendo en una Cruz para salvarnos, yo os reconozco por mi verdadero Dios mi Padre, mi Salvador y mi Redentor, mi única esperanza en la vida y en la muerte, y mi única salvación posible en el tiempo y en la eternidad.

Me tengo por indigno, Señor y Dios mío, de presentarme ante vuestra Majestad por mi gran miseria y muchas culpas, pero ya me arrepiento de ellas y confiado en vuestra grande misericordia, acudo a Vos.

Dios Todopoderoso y verdadero Señor de los Milagros, suplicando humildemente os dignéis hacer uso de vuestra omnipotencia, obrando milagros de misericordia en mi favor y en el de todos nosotros.

Aplacad Señor Misericordiosísimo vuestra justa indignación provocada uestros pecados, calmad las iras de la tierra, del mar, y de los elementos para que no seamos castigados con terremotos, tempestades, pestes, guerras, ni otras calamidades que de continuo nos amenazan, libradnos, Salvador nuestro amorosísimo, de todo mal y peligro en la vida y en la muerte, y obrad el mayor de vuestros milagros en favor nuestro, haciendo que os amemos y sirvamos de tal suerte en este mundo, que merezcamos veros y gozaros en el cielo, donde con el Padre y el Espíritu Santo vivís y reináis Dios, Uno y Trino, en infinita gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración para los nueve días

Considera, alma mía, cuánta dulzura y consolidación se encuentra siempre en Jesucristo Crucificado. En El encontró la pobre Magdalena consuelo a su pena y satisfacción a su amor.

En El halló, el arrepentido ladrón, el perdón de sus crímenes, el remedio de sus tristezas en su agonía y un paraíso de goces eternos por galardón.

En El, como fuente inagotable de caridad y de amor, bebió en abundancia su discípulo amado, la vida y la consolidación. ¿Y no hace siempre este amantísimo Redentor, semejantes prodigios de misericordia y de amor hacia los que le invocan con fervor? A los pies de este Dios de consolidación, vienen los desgraciados pecadores a derramar su dolor con lágrimas y encuentran misericordia y compasión.

De las manos benditísimas de este Señor Crucificado reciben los justos, con abundancia de gracias y bendiciones, el más poderoso y constante apoyo de su virtud.

En el Sacratísimo Corazón de este Divino y amante Redentor podemos hallar todos nosotros raudales infinitos de ternura, compasión, misericordia, luz, gracia y amor. Alma mía, levántate de la postración en que te encuentras, corre a los pies de tu amantísimo Salvador, entre el espíritu por la abertura de su sagrado Corazón, bebe de la fuente de su divino amor en seta vida para que la goces con inefable hartura en la gloria eterna.

Amén.

Oración al Cristo de los Milagros de Lima para que cure a los enfermos

Señor de los Milagros, tú que eres el médico de los cuerpos y de las almas, inspira mi oración para

Implorarte con fe mi salud y la de mis seres queridos.

Reconozco, Señor, mi indignidad, pero confió en que “una sola palabra tuya bastará para sanarme”. Tengo la seguridad de que tú me escuchas como has atendido las plegarias de los incontables peregrinos que han alcanzado de ti paz y bienestar, salud y perdón.

Al verte clavado en la cruz, Señor de los Milagros, reconozco el misterio del infinito amor con que derramaste tu sangre por mí, para devolverme la vida y salvarme.

Quiero unirme a tu cruz, aceptando con amor los sufrimientos que trae la vida y ofrecerlos por la salvación del mundo.

Señor de los Milagros, atiende favorablemente esta suplica confiada.

Amén.

Oración al Cristo de los Milagros de Lima para consagrarse a él

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, he venido a visitarte para alabarte, para bendecirte, para darte gracias por tantos favores como me has concedido.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido y con los cuales te he crucificado de nuevo en mi corazón; yo te prometo comenzar desde hoy una vida nueva.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, quiero amarte también presente en cada uno de mis hermanos.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, he venido a suplicarte como leproso del Evangelio: Señor, si quieres puedes curarme. (Mc 1,40) Cúrame, Señor, de la enfermedad del pecado y de las demás enfermedades que me hacen sufrir.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, yo me consagro a tu servicio con mi familia, con mis seres queridos, con mis trabajos, mis estudios, mis problemas y mis alegrías.

¡Señor de los Milagros! Porque te amo, yo quiero vivir siempre contigo durante la vida, para vivir siempre contigo en el cielo.

¡Oh María, Madre la que desata los nudos! Presenta tú misma esta consagración a tu divino hijo.

Amén.

Oración en homenaje al Señor de los Milagros de Lima

Creemos en Ti, Hijo de Dios, Hermano y Salvador nuestro. Confiamos en tu bondad y poder. Queremos amarte siempre cumpliendo tus mandamientos y sirviéndote en nuestros hermanos. Te damos gracias porque nos amas, nos atraes con tu imagen, nos acoges en tus brazos, nos guías con tu palabra y nos brindas tu perdón.

te consagramos nuestras familias: consérvalas en la armonía; nuestras casas: ilumínalas con tu presencia; nuestras alegrías: santifícalas con tu amor; nuestras preocupaciones: acógelas en tu bondad; nuestras dolencias: remédialas con tu misericordia; nuestro trabajo: fecúndalo con tu bendición.

te imploramos la firmeza en la fe, la fidelidad a tu Iglesia, el don de la paz y la gloria eterna. Madre del Perpetuo Socorro, recibe esta plegaria y preséntala a tu divino Hijo.

Amén.

Oración de súplica al Cristo de los milagros

Señor de los Milagros, Hijo del Padre, fuente de luz y de fe, que vienes a sacudir nuestra dormida esperanza, que nos envías a Tu Madre para enamorar nuestros fríos corazones, que luchas con amor para conquistar los espíritus inquietos por las angustias del mundo.

Óyenos Señor de los Milagros, escucha a tus hermanos aquí, juntos queremos seguirte, donde Tú quieras que nuestros pasos se dirijan. Nuestros corazones quieren pertenecerte, por siempre. Nuestras almas sedientas de Tu luz solo quieren verte sonreír junto a Tu Madre.

Envíanos Tus Ángeles y Tus Santos, consuélanos con su presencia celestial. Danos el consuelo infinito de saber que Tu Misericordia ve con ojos agradables nuestro arrepentimiento por tanto error cometido.

No permitas que bajemos nuestras defensas contra el maligno y sus tentaciones. Haznos fuertes, Señor, haznos fuertes en la entrega a Vos, nuestro Dios.

Haznos pequeños y dóciles para que dejemos actuar a Tu Santo Espíritu en nosotros, para que Tú te hagas cargo de nuestra vida.

Haznos confiados corderos de Tu rebaño, Señor, danos el abrazo de Tu Voluntad, Señor. Que seas Tu quien nos guíe, que sea tu Madre quien nos proteja.

No te alejes de nosotros, Señor, perdona nuestros errores y pecados, y nuestra falta de fe. Amén.

Oración ante la imagen del Cristo de los Milagros de Lima

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Dios Padre misericordioso, tu gloria llena el universo y toda la creación proclama tu sabiduría. Pero has querido hacerte el encontradizo en nuestro camino para demostrarnos tu amor y el deseo que tienes de salvarnos.

Con el pueblo de Israel te encontrabas en la tienda del tabernáculo y, más tarde, en el esplendor del templo de Jerusalén. Y al llegar la plenitud de los tiempos te hiciste totalmente cercano enviándonos a tu Hijo como Redentor. El es el nuevo templo, el lugar de encuentro entre lo humano y lo divino.

Hemos venido hasta este sitio para responder a la invitación que tu Hijo nos ha hecho:

Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, que yo los aliviaré de sus cargas. Porque sólo Él es la palabra de vida eterna y sólo El puede dar respuesta a las preguntas angustiosas de la existencia.

Padre de bondad, concédenos la gracia de que esta visita sea para nosotros fuente de gozo y de vida nueva. Que encontremos alguien que nos diga: En el nombre de Jesucristo, levántate y anda y nos podamos alzar de nuestra opresión y de nuestras tristezas. Y entremos en tu templo alabando tu ternura para con los humildes.

Envíanos la fuerza de tu Espíritu para renovarnos interiormente con tu perdón y ser como piedras vivas del templo de tu Iglesia. María, madre de Jesús y madre nuestra, acompáñanos en nuestra oración.

Amén.