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Oración a la Virgen de Guadalupe para dormir en paz

Oración de la noche a la Virgen de Guadalupe

Excelsa y gloriosa Madre, Virgen de Guadalupe, hoy cuando se acerca el momento de mi descanso y reposo, te ruego me muestres tu presencia y me concedas tu protección, para que de esta manera pueda yo en medio de una dulce y tranquila noche llevar mi cuerpo y mi alma al descanso y al sueño que habrá de reparar mis energías y disponerme para el dia de mañana. 

Esta noche, derrama amor, paz y las bendiciones por las que a través de tu intercesión, el Padre tiene para darme a mi y a mi familia; regalanos tu cuidado maternal ese mismo cuidado con el que recibiste a tu hijo en este mundo, ese mismo cuidado con el cual guiaste y amaste como nunca jamás nadie podrá amar.

Dígnate hoy oh Virgen de Guadalupe al inicio de esta noche, pronunciar palabras de amor, de bendición y de reconciliación para que toda la humanidad al percibir la melodía de tu voz, te venere, te recuerde y te guarde en cada uno de sus corazones, para que quienes te escuchan, descansen de sus pesadas cargas del día, sanen su cuerpo y alma de todo lo que a lo largo de la jornada los haya herido y para que una perfecta armonía envuelva nuestro descanso nocturno.

Que en esta noche, cuando invoquemos tu nombre, tu dulce y agradable presencia se magnifique en medio de nosotros, para que de esta manera estemos abiertos a captar y recibir tu dulce aroma, tus mensajes de amor y esperanza y especialmente tu cuidado y poder maternal; dulce Madre no desprecies las palabras de esta oración, guia nuestro descanso, alivia nuestras preocupaciones y regalanos una noche tranquila.

Deseo sentirte bondadosa Señora, gloriosisima Virgen de Guadalupe, como luz que en medio de esta oscura noche ilumina mi vida, ilumina mi descanso y hace que mi sueño sea plácido, dulce y sanador; dame la gracia y el inmenso honor de tenerte a  mi lado como guardiana de mi descanso, como escudo que detiene cualquier amenaza, gracias Madre del Creador.

Virgen de Guadalupe, reina del cielo y de la tierra, te veneramos y a ti elevamos palabras de amor y de alegría porque fuiste y serás fiel al Padre, al hijo y a la creación entera; esta noche y todas las que vendrán rogamos tus favores, suplicamos tu gracia, no nos dejes a merced del mundo con toda su miseria y con toda la perdición que este ofrece, tómanos con tus tiernas manos, no nos sueltes nunca.

Que tu poder e intercesión, se manifiesten durante toda nuestra existencia, toma esta noche nuestra debilidad, nuestros miedos y temores, guardalos como lo hiciste con todos los sufrimientos y padecimientos que viviste al lado de tu hijo; Virgen de Guadalupe, tu presencia y tu grandeza nos basta, tu humildad y tu obediencia nos llenan y nos muestran como llegar al Padre y tu eternidad nos da la suficiente esperanza al saber que nunca la Madre del Creador abandonará sus hijos.

Ocúpate a través de tu amor y ternura maternal de nuestros vacíos, de nuestra humanidad vulnerable, herida y pecadora, intercede siempre por quienes no dejamos de invocar tu nombre, de revestirnos de tu gracia y de escondernos bajo el manto sagrado con el cual guardas de todo mal y de todo peligro a tus hijos amados que han optado por reconocer en ti una verdadera Madre, por quienes desde la confianza y la esperanza hemos depositado en tí todas nuestras penas y dolores.

Dulce madre, cuidanos.
Dulce madre, guardanos.
Dulce madre, protegenos.

Ahora me dispongo a dormir, cerraré mis ojos y te entrego mis esperanzas de abrirlos nuevamente y tener la oportunidad de adorarte y glorificarte otra vez.

Amen.