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Oración a Sixto V

Sixto V fue el papa de la iglesia católica N° 227, su período comprendió 5 años entre 1583 y 1590. Fue un pontificado conducido con rectitud, orientado a seguir el legado de su antecesor, este papa buscó limpiar a la iglesia de los vicios y las figuras indignas; siempre mantuvo su carácter humilde y bondadoso, publicó una Constitución Apostólica para reforma de la Curia Romana y se interesó de la misma manera por el rescate moral de la ciudad. Su memoria se recuerda el 27 de agosto.

Sixto V nació en la ciudad italiana de Grottammare, el 13 de diciembre del año 1521, en el seno de una familia devota y humilde. Cuando era adolescente, convencido de su camino religioso, ingresó a la orden franciscana. Se educó en el convento y luego estudió leyes y teología. Llegó a ser profesor de derecho canónico, y también ocupó los cargos de inquisidor mayor en Venecia, procurador general de la Orden de los Franciscanos, Vicario General de la orden en el 1566, y fue ordenado como cardenal y obispo de Fermo en 1569.

Luego de la muerte de Gregorio XIII, el cardenal Peretti resultó electo por unanimidad el 24 de abril de 1585, decidió tomar el nombre de Sixto V ya que el papa Sixto IV había sido franciscano. El nuevo pontífice debió hacerle frente  los mismos conflictos con los que batalló su predecesor, entre ellos el enfrentamiento en contra de Isabel I, y el avance de la doctrina protestante.

El pontificado de Sixto V se centró en reformar la iglesia y que se respetasen los acuerdos del Concilio de Trento. Para ello, impulsó leyes y decretos así como una constitución apostólica que reorganizaba la curia romana, los deberes y funciones de los obispos y del clero. También el papa se preocupaba por el rescate moral de Roma y el recuperar la confianza en la santa sede, por ello luchó por restaurar la disciplina y la obediencia, decretando penas ante el juego, las apuestas, las blasfemias, las noticias falsas, los escándalos, el adulterio, la prostitución y los excesos durante el carnaval.

Para proteger a Roma de los ataques de la piratería y los turcos, mandó organizar una flota naval. Su capacidad política y administrativa del mismo modo se orientó a recuperar estructuralmente la ciudad, en Roma ordenó la construcción y restauración de templos y monumentos.

Celoso de las Sagradas Escrituras, difundió el esplendor de la Biblia con nuevas ediciones en versión vulgata y griega.

Falleció el 27 de agosto de 1590.