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Oración a Sixto IV

El papa Sixto IV, de sobrenombre Doctor Agudísimo, fue el papa N° 212 de la Iglesia Católica. Su papado fue bastante controversial, ya que se dejó llevar por sus deseos personales, dando ejemplo de un verdadero nepotismo, pero logro hacer de Roma una ciudad hermosa, reconstruyendo templos, iglesias, calles, plazas puentes y la obra del acueducto que suministraba de agua a toda Roma. También reorganizó el Calendario Juliano y a él se debe la primera pavimentación de Roma desde la era imperial.

Nació el 21 de julio de 1414 cerca de Abisola. Su nombre antes de ser papa era Francesco della Rovere. Formo parte de la Orden de los Franciscanos. Estudió filosofía y teología, logrando altas calificaciones y desempeño en la Universidad de Pavía, y al finalizar sus estudios, dio clases en varias Universidades Italianas. En el 1464 se convirtió en Ministro general de la orden franciscana y luego, en 1467, el papa Paulo II lo nombra Cardenal de San Pietro in Vincoli.

Ascendió al trono de San Pedro el 9 de agosto de 1471, y desde los inicios retomó la guerra contra los turcos, nombrando legados en casi todos los países de Europa que lo respaldaban, pero solo logró traer veinticinco prisioneros turcos. Sixto IV se dejó consumir por el nepotismo y nombró en cargos de autoridad y de ingresos a más de veinte de sus familiares y parientes. También, desató una guerra de dos años contra Florencia, debido al asesinato del arzobispo de Pisa.

En su papado toleró las actividades de la Inquisición y emitió un documento papal en el que estableció un inquisidor en Sevilla, tras amenazas del rey Fernando II de Aragón el cual amenazó de quitarle su apoyo militar. En asuntos de la iglesia estableció el 8 de diciembre como la celebración del día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Y además fue uno de los principales representantes del Renacimiento, a él se le atribuye la construcción de la Capilla Sixtina y el Puente Sixtino en Roma, y los cuales llevan su nombre en su honor.

Sixto IV murió el 12 de agosto de 1484 y fue enterrado en la Basílica de San Pedro y en su lugar de sepulcro construyeron un monumento de bronce en su honor.