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Oración al Santísimo

Oración al Santísimo
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Santísimo es un término utilizado como título para designar lo referente a Dios Padre, su Santísima persona y todo lo relacionado con su culto y devoción.

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En la Iglesia, Santísimo es el nombre con el que se saluda durante la adoración eucarística a Dios, quien es el Santísimo presente en la hostia consagrada.

La adoración al Santísimo Padre Celestial tiene su máxima expresión en la liturgia, la práctica de la comunión y la eucaristía ha sido implementada desde tiempos de los primeros cristianos discípulos de Cristo, y se ha continuado desde entonces.

El Nuevo Testamento narra numerosos pasajes en los que se trata la adoración al Santísimo Dios con la eucaristía, la cual se identifico como “el alimento para el alma en comer y beber”, Jesús mismo en la cena de la pascua invita a celebrar la eucaristía y explica su simbolismo, “tomen y coman todos de él porque este es mi cuerpo… tomen y beban todos de él porque esta es mi sangre…” refiriéndose al compartir el pan y el vino.

El Santísimo es un título y nombre para reconocer y designar a Dios y a Jesús, éste se escucha mencionado en repetidas oportunidades durante las homilías, santo significa único y su expresión denota la condición sagrada, suprema, sincera y  pura del Dios de las alturas y de todo lo que de Él procede.

Con la eucaristía se representa una verdadera ceremonia para la adoración del Padre, quien es el ser Santísimo y gobernante de los cielos, y que es el Dios verdadero el Señor que se hace presente en la eucaristía para por medio de la celebración renovar su compromiso de amor y salvación con la humanidad a través de la Iglesia.

Oración al Santísimo Sacramento

Te doy gracias Señor padre Santo, Dios Todopoderoso y eterno porque aunque soy un siervo pecador y sin mérito alguno, has querido alimentarme misericordiosamente con el cuerpo y la sangre de tu hijo Nuestro Señor Jesucristo.

Que esta sagrada comunión no vaya a ser para mi ocasión de castigo sino causa de perdón y salvación.

Que sea para mi armadura de fe, escudo de buena voluntad; que me libre de todos mis vicios y me ayude a superar mis pasionres desordenadas; que aumente mi caridad y mi paciencia mi obediencia y humildad, y mi capacidad para hacer el bien.

Que sea defensa inexpungable contra todos mis enemigos, visibles e invisibles; y guía de todos mis impulsos y deseos.

Que me una más intimamente a ti, único y verdadero Dios y me conduzca con seguridad al banquete del cielo, donde tu, con tu hijo y el Espíritu Santo, eres luz verdadera, satisfacción cumplida, gozo perdurable y felicidad perfecta.

Por Cristo, Nuestro Señor

Amén

Oración al Santísimo cuerpo y sangre de Cristo

Señor Jesús, Tú eres el Pan vivo, Tú eres el pan de Dios, Tú eres el Pan que desciende del cielo, Tú eres el Pan para ser mi alimento espiritual.

¡Cuando me acerque a ti en la comunión, haz que comprenda la profundidad de este misterio!

Tú siempre estás listo para encontrarme: haz que yo camine siempre hacia  Ti, haz que yo permita  ser atraído por Ti. Haz  que siempre haya en mí una absoluta disponibilidad, para que Tú puedas arrollarme con la fuerza de tu amor, y de este mundo conducirme al Padre.

Cuando vienes hacia mi en la comunión, ilumíname para entender que estoy sometiéndome a tu acción divina. Dóname la capacidad de descubrir  cara a cara el misterio de tu amor por mí.

Haz  que comprenda tu llamada, aquella vocación personal, inefable y misteriosa y ser una sola cosa contigo y con el Padre. Que tenga bien presente en todos mis sentidos la convicción de pertenecerte, de ser tu posesión.

Oh Señor  quiero pertenecerte, y poder decir:  “Ya no soy yo quien vivo,  es Cristo quien vive en mí.”

Oración al Santísimo nombre de Jesús

Jesús, Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, tanto amas a la humanidad que no sólo te rebajas a hacerte hombre, sino que eres el manso cordero que cargas con los pecados de todos nosotros.

¡Gracias por el don de tu humildad, tu misericordia y tu perdón!

Quiero que mi vida de cada día esté limpia de pecado, nunca indigna de un discípulo tuyo.

Te pido que toda mi existencia transcurra siempre en tu compañía, y las últimas palabras sean repetir tu santísimo Nombre, JESÚS, el Nombre sobre todo nombre.

Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor.

Amén

Oración al Santísimo nombre de Dios y Jesús

Bendito sea Dios.

Bendito sea su Santo Nombre.

Bendito sea Jesucristo verdadero Dios y verdadero Hombre.

Bendito sea el Nombre de Jesús.

Bendito sea su Sacratísimo Corazón.

Bendito sea su Preciosísima Sangre.

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.

Bendito sea el Espíritu Santo Consolador.

Bendita sea la Incomparable Madre de Dios la Santísima Virgen María.

Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.

Bendita sea su gloriosa Asunción.

Bendito sea el Nombre de María Virgen y Madre.

Bendito sea San José su casto esposo.

Bendito sea Dios en sus Ángeles y en sus Santos.

Oración al Santísimo Sacramento a modo de adoración

Eterno Padre, yo te agradezco porque Tu infinito Amor me ha salvado, aún contra mi propia voluntad. Gracias, Padre mío, por Tu inmensa paciencia que me ha esperado.

Gracias, Dios mío, por Tu inconmensurable compasión que tuvo piedad de mí. La única recompensa que puedo darte en retribución de todo lo que me has dado es mi debilidad, mi dolor y mi miseria.

Estoy delante Tuyo, Espíritu de Amor, que eres fuego inextinguible y quiero permanecer en tu adorable presencia, quiero reparar mis culpas, renovarme en el fervor de mi consagración y entregarte mi homenaje de alabanza y adoración.

Jesús bendito, estoy frente a Ti y quiero arrancar a Tu Divino Corazón innumerables gracias para mí y para todas las almas, para la Santa Iglesia, tus sacerdotes y religiosos. Permite, oh Jesús, que estas horas sean verdaderamente horas de intimidad, horas de amor en las cuales me sea dado recibir todas las gracias que Tu Corazón divino me tiene reservadas.

Virgen María, Madre de Dios y Madre mía, me uno a Ti y te suplico me hagas partícipe de los sentimientos de Tu Corazón Inmaculado.

¡Dios mío! Yo creo, adoro, espero y te amo. Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación de todos los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que El mismo es ofendido.

Y por los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pobres pecadores.

Oración al Santísimo Sacramento para pedir un milagro

¡Señor y Dios mío, seas siempre bendito y alabado Jesús Sacramentado!, en Tu presencia estoy, Señor de Señores, como un hermano delante de su Hermano como un amigo ante otro Amigo, estréchame con el lazo de tu divino Amor y dame una parte de tu bendita gracia.

Oh Jesús Manso Cordero de Dios, que estás presente, vivo, glorioso y resucitado en la Eucaristía, la cual veneramos y alabamos, ten piedad de mis pecados y perdóname, dame el Alimento Espiritual de tu Cuerpo y Sangre, sé Tu mi defensa inexpugnable contra todos mis enemigos, líbrame de todos los males que me rodean y ayúdame a superar todos los infortunios y adversidades, concédeme tu bondad y quédate a mi lado.

¡Oh Jesús!, oh mi Cristo Salvador, que no contento con morir crucificado después de haber sufrido la más cruel de las pasiones por amor a nosotros, los hombres, has querido permanecer para siempre muy cerca de nosotros y voluntariamente estás en el Santísimo Sacramento para darnos fuerza y ser nuestro sustento, escucha benevolente nuestras suplicas y mándanos por tu poder el auxilio Divino.

Mil gracias Jesús, Pan de vida y vid verdadera, vengo a ti y me acerco para recibirte y para que me recibas, acudo ante Ti a exponerte mis quebrantos, miserias, dificultades y necesidades, como las que se confían al mejor de los amigos.

Sé que Tú me miras y estás presto a consolarme, como lo hiciste en tu vida terrenal sobre tantos que imploraban Tu clemencia.

Lees en el fondo de mi alma mis penas y alegrías, sabes todo cuanto quiero y cuanto necesito, por ello te ruego no me dejes solo, ayúdame mi amado Jesús Sacramentado ahora que los problemas me abruman y no tengo paz, llena mi vida de bendiciones y concédeme este gran favor: (pedir con gran fe lo que se desea obtener).

En Tu Presencia estoy, Señor Jesús, no me niegues la ayuda que pido, mira dentro de mi corazón y verás mi sufrimiento, acéptame con bondad aunque a veces sea ingrato contigo, y guárdame dentro de tu Sacratísimo Corazón por siempre; aumenta en mi la paciencia, la humildad y la esperanza, aumenta mi capacidad para hacer el bien y haz que reciba con mas frecuencia el Pan del Cielo, donde Tú estas presente.

Jesús mío, Pastor Supremo de las almas, Luz verdadera, fuente de Verdad y Camino directo a Dios Padre, creo firmemente que por mí estás en el Altar, y para salvarme me das tu Cuerpo y Sangre juntamente.

Así sea.

Oración de ruego al Santísimo nombre de Jesús por la familia

Señor Jesús! Hoy venimos a Ti, en nombre de cada una de las personas de nuestra familia.

Tú, en tus designios de amor por cada uno de nosotros, nos has colocado en ella y nos has vinculado a cada una de las personas que la componen.

En primer lugar, te queremos dar gracias de todo corazón por cada uno de los miembros de mi familia, por todo el amor que he recibido tuyo a través de ellos y te queremos alabar y glorificar porque nos has colocado en ella.

A través de la familia y en la familia, tú nos has dado la vida y has querido para nosotros que formemos un núcleo de amor.

Hoy, Señor, queremos que Tú pases con tu sanación por cada uno de nosotros y realices tu obra de amor en cada uno de nosotros.

Y antes de nada, Señor, queremos pedirte perdón por todas las faltas de amor que hayamos tenido en casa, por todas nuestras indelicadezas, por todas nuestras faltas de comprensión, por no ser a veces cauces de tu amor para ellos.

En primer lugar, Jesús, te pedimos que entres en el corazón de cada uno y toques aquellas experiencias de nuestra vida que necesiten ser sanadas.

Tú nos conoces mucho mejor que nosotros mismos; por lo tanto, llena con tu amor todos los rincones de nuestro corazón. Donde quiera que encuentres – el niño herido -, tócalo, consuélalo y ponlo en libertad. Vuelve a recorrer nuestra vida, la vida de cada uno de nosotros, desde el principio, desde el mismo momento de nuestra concepción.

Purifica las líneas hereditarias y líbranos de aquellas cosas que puedan haber ejercido una influencia negativa en aquel momento.

Bendícenos mientras íbamos formándonos en el vientre de nuestra madre y quita todas las trabas que puedan haber dificultado, durante los meses de gestación, nuestro desarrollo en plenitud.

Danos un profundo deseo de querer nacer y sana cualquier trauma tanto físico como emocional que pudiera habernos dañado durante nuestro nacimiento. ¡Gracias, Señor!, por estar ahí presente para recibimos a cada uno de nosotros en tus brazos en el momento mismo de nuestro nacimiento, para darnos la bienvenida a la tierra y asegurarnos que Tú nunca nos faltarías ni nos abandonarías.

Jesús, te pedimos que rodees nuestra infancia con tu luz y que toques aquellos recuerdos que nos impiden ser libres. Si lo que más necesitamos cada uno fue más cariño maternal, mándanos a tu Madre, la Virgen María, para que nos dé lo que nos falta. Pídele que nos abrace a cada uno, que nos arrulle a cada uno, que nos cuente cuentos y llene el vacío que necesita el calor y el consuelo que sólo una madre puede dar.

Quizá “el niño interior” siente la falta del amor del padre. Señor Jesús, déjanos gritar con libertad, con todo nuestro ser: “¡Abba!, ¡papá! ¡Papaito!. Si necesitábamos alguno de nosotros más cariño paternal y la seguridad de que nos deseaban, y nos amaban de verdad, te pedimos que nos levantes y nos hagas sentir la fuerza de tus brazos protectores.

Renueva nuestra confianza y danos el valor que necesitamos para hacer frente a las adversidades de la vida, porque sabemos, Padre nuestro, que tu amor nos levantará y nos ayudará si tropezamos y caemos. Recorre nuestra vida, Señor, y consuélanos cuando otros nos trataban mal.

Sana las heridas de los encuentros que nos dejaron asustado, que nos hicieron entrar en nosotros mismos y levantar barreras de defensa ante la gente.

Si alguno de nosotros se ha sentido solo, abandonado y rechazado por la humanidad, concédenos por medio de tu amor que lo sana todo, un nuevo sentido del valor de cada uno como persona.

¡Oh Jesús, nos presentamos en este día ante ti, toda la familia y te pedimos que sanes nuestras relaciones, que sean unas relaciones llenas de cariño, de comprensión y de ternura y que nuestra familia se parezca a la tuya. Te pedimos, por intercesión de tu Madre, la Reina de la Paz, que nuestros hogares sean lugares de paz, de armonía y donde realmente experimentemos tu presencia.

¡Gracias, Señor!

Oración al Santísimo nombre de Dios para pedir un milagro en mi vida

Hoy te alabo con el corazón Padre mío, hoy te alabo con mi voz y en silencio yo te busco, mis manos se levantan y te rinden culto, mis rodillas se doblan y caen rendidas ante ti.

Gloria al Altísimo, Gloria al Padre Celestial, Gloria al Padre y al Hijo, Gloria a ti mi gran Señor, alabanzas para ti, alabanzas Oh Señor.

Tú vives en mi y en todas mis cosas, tú eres mi fuente y mi luz, tú eres la estrella de mi vida, tú eres mi gran protector.

Que el enemigo se esconda, que la maldad se opaque ya, que la luz resplandezca en cielo y tierra, que tu amor invada mi alma ya.

Todas las naciones hoy te alaban, en todo lugar hoy estas, te invitamos a que permanezcas en nuestras vidas y en nuestro corazón.

Que los niños te proclamen, que los jóvenes te reconozcan, que los hombres y mujeres, se inclinen y te adoren por siempre.

Hoy se asoma ya el sol, la luna se está ocultando, tú invades nuestro mundo, tú nos das paz y amor, gracias te damos todos, gracias te doy yo a ti, confió y en ti creo, Gloria a ti mi gran Señor.

Amén.

santisimo

Oración al Santísimo Dios para momentos difíciles

Mi Dios, Señor y Rey de mi vida, son muchas las dificultades y retos que se asoman en la ventana de mi vida, muchos sentimientos grises emergiendo desde las aflicciones que llevo y las cuales me cuesta contener.

Ven Señor, ayúdame con la fuerza de tu verdad, ilumína cada rincón de mi pensamiento y dale claridad a mis acciones para poder combatir en los momentos difíciles de mi vida.

Pongo todas mis ilusiones en Ti. Tú eres mi alegría verdadera, la esperanza guardada que aviva la fe y no me hace desfallecer.

Tú eres mi escudo, mi roca fuerte y salvadora, el eterno descanso de todos mis agobios. Quiero, en todo momento, sentirme protegido y amado a tu lado.

Ven y neutraliza todo mal, toda dificultad, toda situación o cosa difícil que esté turbando mi mente, mi corazón y mi alma.

Tú eres el que Todo lo puede, eres el Dios de las bendiciones y ninguna situación, por muy complicada que sea, se escapa de tu control.

Cualquier cosa es posible para Ti. Nada se te resiste y nada es demasiado complejo difícil para Ti. Tú siempre sales al rescate de tus hijos en los momentos de mayor necesidad

Por eso, te invoco. Ven y toca mi corazón, Señor, hazlo fuerte y capaz para el combate. Te necesito, confío en Ti. Eres el amigo que no falla. Ven y transfórmame con el poder de tu amor y de tu misericordia

Entra a mi vida, toma control de mis preocupaciones, aleja de mí la melancolía y la tristeza, todo sentimiento de culpa y de enojo, de fracaso y depresión, fobias, miedos que no me dejan avanzar

Confío en que sólo Tú puedes llevarme en buena dirección y sacarme de estas circunstancias oscuras que rodean mi vida y me mantienen estancado en situaciones vacías y desesperantes.

Ven a mí, oh Padre de bondad, ven a mi hogar, ven a mi corazón. Tócame con la luz del Espíritu Santo y lléname de entendimiento y de consejo para que more en mí la paz y que toda inquietud y temor desaparezca.

Ven Señor, con tu poder renovador y como bálsamo sanador, alivia mis cargas y hazme nueva creatura en tu amor.

Todo mi ser ahora te alaba y te glorifica Señor, sabiéndome rescatado por Ti y sintiendo la poderosa presencia de tu compañía fiel.

Te entrego ahora mis problemas, estos tiempos difíciles, traumas, complejos y desalientos, para que vengas con tu luz, ilumines mis acciones y me hagas caminar hacia Ti, confiado y protegido.

Amén.

Oración al Santísimo Dios para aceptarlo como salvador

Padre hoy vengo a ti con un propósito firme en mi vida, Señor santísimo mío, mira mi vida, hoy te la entrego a ti, me consagro en cuerpo, mente y alma para ti, que hoy ni mañana sean mis pensamientos sino los tuyos, líbrame de las tentaciones de la carne y de los malos pensamientos, escribe mi nombre en el libro de la vida y nunca lo borres de él.

Te acepto hoy señor como mi único salvador y rey.

Amén