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Santa Teresa Eustoquio Verzeri

Santa Teresa Eustoquio Verzeri

Santa Teresa Eustoquio Verzeri es una santa católica, quien vivió durante el siglo XIX, es conocida por ser la fundadora del Instituto de las Hijas del Sacratísimo Corazón de Jesús. Su vida es ejemplo de constancia, pues pese a su deseo de consagrarse a Cristo, tuvo que soportar muchas dificultades en el camino de su vida religiosa, fue rechazada en varias oportunidades como religiosa, luego por sus medio inició la congregación que más tarde se convirtió en una casa de servicio y atención a la educación cristiana.

Su nombre era Ignacia Verzeri. Nació en la comunidad de Bérgamo de Lombardía (Italia), en una familia de la nobleza, sus padres eran de la casa de los condes de Pedoca-Grumelli. Fue educada en los principios y valores cristianos, desarrollando así un profundo amor por las misiones de servicio a otros. Desde su juventud, quiso consagrarse a la vida religiosa en el convento de las benedictinas, pero fue rechazada tres veces por el canónigo José Benaglio de la catedral de Bérgamo.

Pese a las críticas, Teresa se mantuvo obediente y fiel a su sentido de entrega a Dios, por eso se dedicó a instruir a las niñas de una casa de educación que recién comenzaba bajo el nombre de Gromo. Este sería el comienzo de la institución que fundaría más tarde. A esta misión de servicio se le unieron otras jóvenes, su hermana y dos amigas más de la comunidad. Decidieron emitir sus votos simples ante el canónigo Benaglio, y comenzaron su labor como educadoras de los jóvenes. Al mismo tiempo, llevaban una vida contemplativa de austeridad y penitencia en la comunidad.

La congregación fue aceptada rápidamente, más jóvenes se incorporaron a esta tarea de servicio. El canónigo Benaglio ayudó a Teresa con la dirección espiritual de la congregación y también en la redacción de las reglas. Se trataba de una misión que buscaba establecer obras de caridad diversas como escuelas para niños pobres, visitas a los enfermos, casas religiosas y de recreación para jóvenes en situación de riesgo, retiros para mujeres, entre otras.

Teresa tuvo dudas en más de una ocasión, puesto que encontraba muchos conflictos, aún dentro de la propia iglesia para mantener su institución. A pesar de que había otras congragaciones similares, Teresa pidió la inspiración divina y entendió que hay espacio y necesidades suficientes para que dos instituciones trabajen por la misma causa. Con determinación y paciencia, en el año 1841, Teresa y sus compañeras hicieron su profesión formal ante el prefecto de la Congregación de Obispos y Religiosos, el cardenal Constantino Patrizi. La congregación recibió la aprobación de la Santa Sede en 1847.

Teresa fundó una casa en Roma, la cual dirigió con gracia y virtud por cuatro años, hasta su fallecimiento a consecuencia de una epidemia de cólera, el 3 de marzo del año 1852. Fue beatificada en 1946 por el papa Pío XII y canonizada en el 2001 por el papa Juan Pablo II.