Saltar al contenido

Oración a la Madre Teresa de Calcuta

Oración a la Madre Teresa de Calcuta
5 (100%) 6 vote[s]

Nacida con el nombre de Agnes Gonxha Bojaxhiu, Santa Teresa de Calcuta es una religiosa reconocida por toda la religión cristiana católica.

santa-teresa-de-calcula

A la temprana edad de 18 años decidió dejar atrás su hogar y su familia para iniciarse en su vocación de religiosa y servir a Cristo. Se traslado a Irlanda para ingresar al Instituto de la Bienaventurada Virgen María, en donde tomó el nombre de María Teresa.

Santa Teresa de Calcuta inició sus labores religiosas en la India, fue en dicho país donde el 16 de septiembre del año 1946 recibió en su vida la inspiración divina, como si se tratara de una llamada del propio Jesús quien le pedía que creará la comunidad de las Misioneras de la Caridad para que así llevasen el amor de Dios a todas las almas.

De esta inspiración divina surgió la motivación para el gran trabajo humanitario que desarrollo durante toda su vida. Comenzó con un pequeño y modesto hogar para moribundos en Calcuta, y poco a poco se extendió a una gran red de centros sanitarios en distintos lugares de la India. Incluso a nivel internacional, logro llevar su noble labor comunitaria a los países africanos, latinos, y hasta a los comunistas, convirtiendo a las Misioneras de la Caridad en una organización no gubernamental que se había extendido por todo el mundo.

Por tan excelente trabajo caritativo, a Santa Teresa de Calcuta se le concedió el más alto galardón civil de la India, el Bharat Ratna; también en los Estados Unidos se le concedió el ser ciudadana honoraria al igual que en el Reino Unido le otorgaron la Orden de Mérito. En el año de 1979 logra el famoso galardón del Premio Nobel de la Paz, por su dedicada y extensa labor para luchar contra la pobreza, la angustia y los sufrimientos que amenazan la paz.

Luego de una larga vida de servicio y vocación al prójimo, Santa Teresa de Calcuta ascendió al Señor en el año de 1997 cuando tenía 87 años de edad.

Oración a la Madre Teresa de Calcuta

Beata Teresa de Calcuta, deseando ardientemente amar a Jesús como nunca antes había sido amado, te entregaste completamente a Él, sin negarle nada.

En unión con el Corazón Inmaculado de María, aceptaste la llamada de Jesús para saciar su infinita sed de amor y de almas y así ser portadora de su amor por los más pobres entre los pobres.

Con confianza llena de amor y abandono total cumpliste su voluntad, testimoniando la alegría de pertenecerle a Él totalmente. Te uniste tan íntimamente a Jesús, tu Esposo crucificado, que Él, suspendido en la Cruz, se dignó compartir contigo la agonía de su Corazón.

Beata Teresa, tu que prometiste traer continuamente la luz del amor a aquellos que viven en la tierra, intercede para que también nosotros deseemos saciar la ardiente sed de Jesús amándole apasionadamente, compartiendo sus sufrimientos con alegría y sirviéndole de todo corazón en nuestros hermanos y hermanas, especialmente en aquellos que, más de todos, son “no amados” y “no deseados.”

Amén.

Oración a la Madre Teresa de Calcuta (II)

Santa Teresa de Calcuta, tú dabas gran valor a la dignidad de cada persona como hijo de Dios “creado para grandes cosas: para amar y ser amado”.

Inspirados por tu ejemplo y ayudados por tu intercesión, haz que podamos respetar y cuidar el don de la vida desde su concepción hasta su fin natural.

Que, reconociendo a cada persona como “mi hermano y mi hermana”, podamos amarnos unos a otros con el tierno amor de Dios.

Amén.

Oración a la Madre Teresa de Calcuta para pedir un milagro

Santa Teresa de Calcuta, Tú permitiste al sediento amor de Jesús en la Cruz convertirse en una llama viva dentro de ti.
Llegaste a ser luz de su amor para todos.

Obtenme del corazón de Jesús la gracia de (pronuncia en este momento tu pedido).

Enséñame a dejar que Jesús entre y posea todo mi ser, tan completamente, que mi vida también pueda irradiar su luz y amor hacia los demás.

Amén.

Oración a Santa Teresa de Calcuta por los enfermos

¡Santa Madre teresa! Alma caritativa y humilde que veló con su cuerpo para llevar el bienestar a los enfermos.

Pura y noble mensajera de Dios; Yo te pido, con una profunda fe y necesidad, que me auxilies en estas horas de tormento en las que mi enfermedad hace estragos en mi cuerpo.

¡No me Desampares, querida Madre, que hoy más que nunca necesito de ti!

Amén.

Oración a la Madre Teresa de Calcuta por la familia

El ideal de comportamiento del señor se encuentra en ti, Oh Madre Teresa, pues tus acciones hablan por sí solas.

El amor, la serenidad, el respeto y la sabiduría con que obraste te tienen en este momento al lado del Señor.

Por eso yo te pido, Madre Teresa de Calcuta, que hagas que esos puros sentimientos se irradien en mi familia para que unos a otros disfrutemos del piadoso accionar tuyo.

Protégenos, amada Agnes, que nosotros te lo agradeceremos infinitamente.

Amén.

Oración a la Madre Teresa de Calcuta para casos difíciles

Misericordiosa Madre Teresa; tú que has vadeado en vida obstáculos desafortunados solo para cumplir la voluntad de Dios; Tú que sufriste las inclemencias del tiempo, la lluvia, el frío y el sol solo para arropar al que lo necesitaba.

Tú más que nadie sabes qué es atravesar una situación complicada.

Por ello, amada Madre, yo te suplico en demasía con esta plegaria para me ayudes a superar con la frente en alto aquello por lo que sufro.

Sé que oirás, benevolente santa, pues tú eres piadosa con nosotros.

Amén.

Oración a la Madre Teresa de Calcuta para el amor

Santa Teresa de Calcuta; En tu ceno en vida el amor renació cual Flor en el desierto; con él, pudiste llevar paz y esperanza a los que carecía de ella.

Con él, pudiste difundir la santa palabra de Dios; con él, también, pudiste renovar la fe y acercarla a los que nos alejábamos de ella.

Por ello, benevolente Teresa, te pido que me invadas con aquél amor que tu difundiste tanto para que mis acciones puedan acercarse a las tuyas, como para que para que goce yo de la pureza del Santo Padre.

Amén.

Oración a la Madre Teresa de Calcuta para la salud

Amada madre de los creyentes en la verdadera palabra; querida y celestial beata Teresa de Calcuta; tú que socorres al que le faltan sus energías, tú que vas en auxilio del aquél cuyas fuerzas flaquean; tú que no dudas en ayudar al que ora en tu nombre.

Mi salud, en este momento, se tambalea en la delgada línea; por eso, celestial Madre, yo te suplico con esperanza que me socorras en este momento para que pueda yo seguir obrando cual voluntad de Dios.

Amén.

santa-teresa-de-calcula

Oración a la Madre Teresa de Calcuta por los hijos

Guardiana sagrada de la familia; ¡Oh Madre Teresa de Calcuta! Pido hoy tu mediación para que ampares, resguardes, cuides y no abandones en ningún momento del día los pasos de mi amado hijo.

Puesto que el mal siempre busca perjudicar al prójimo, como lo hizo contigo en vida, necesito de tu intercepción para protegerlo.

Escucha estas plegarias, amada santa, pues yo en ti coloco mis esperanzas.

Amén.

Oración a Santa Teresa de Calcuta para pedir favores

¡Gloriosa Madre Teresa! alma caritativa que en vida no dudó de alargar su mano para darle pan a todo aquél que no contaba con este.

Tú que sí sabes como otorgar favores a los que en ti colocamos nuestras súplicas; tú que escuchas con cuidado nuestras oraciones en tu nombre.

Yo te imploro, con mucha fe, a que concedas eso que me quita el sueño, que ronda mi cabeza y pensamientos y que necesito en demasía para desenvolverme bajo la luz del Señor.

Concédeme Madre esta petición y hazme siempre un mejor devoto.

Amén.

Frases de la Madre Teresa de Calcuta

Si juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarla.

Difunde el amor donde quiera que vayas. No dejes que nadie se aleje de ti sin ser un poco más feliz.

No siempre podemos hacer grandes cosas, pero sí podemos hacer cosas pequeñas con gran amor.

Las palabras amables pueden ser cortas y fáciles de decir, pero sus ecos son realmente infinitos.

Yo sola no puedo cambiar el mundo, pero puedo lanzar una piedra a través del agua para crear muchas ondulaciones.

El amor es una fruta de temporada en todo momento y al alcance de todas las manos.

La alegría profunda del corazón es como un imán que indica el camino de la vida.

Hay cosas que te encantaría oír y que nunca escucharás de la persona que te gustaría que te las dijera. Pero no seas tan sordo como para no oírlas de aquel que las dice desde su corazón.

El hambre de amor es mucho más difícil de eliminar que el hambre de pan.

La revolución del amor comienza con una sonrisa. Sonríe cinco veces al día a quien en realidad no quisieras sonreír. Debes hacerlo por la paz.

Nunca estarás tan ocupado como para no pensar en los demás.

No oro para el éxito, pido felicidad.

Para hacer que una lámpara esté siempre encendida, no debemos de dejar de ponerle aceite.

Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios.

Vive sencillamente para que otros puedan simplemente vivir.

¿Cómo puede haber demasiados niños? Eso es como decir que hay demasiadas flores.

El perdón es una decisión, no un sentimiento, porque cuando perdonamos no sentimos más la ofensa, no sentimos más rencor. Perdona, que perdonando tendrás en paz tu alma y la tendrá el que te ofendió.

Si no puedes alimentar a un centenar de personas, alimenta a una sola.

No deis solo lo superfluo, dad vuestro corazón.

La alegría es una red de amor en la que se pueden coger almas.

Si no tenemos paz en el mundo, es porque hemos olvidado que nos pertenecemos el uno al otro, que ese hombre, esa mujer, esa criatura, es mi hermano o mi hermana.

Sé fiel a las cosas pequeñas, ya que es en ellas donde la fuerza reside.

Lo que importa es cuánto amor ponemos en el trabajo que realizamos.

Encontrémonos siempre el uno al otro con una sonrisa, la sonrisa es el principio del amor.

Nuestro examen de conciencia es el espejo en el que vemos nuestros logros y nuestras dificultades. Por eso debemos afrontarlo con sinceridad y amor.

La falta de amor es la mayor pobreza.

El dinero solo puede comprar cosas materiales, como alimentos, ropas y vivienda. Pero se necesita algo más. Hay males que no se pueden curar con dinero, sino solo con amor.

Ama hasta que te duela. Si te duele es buena señal.

Si eres humilde nada te puede dañar, ni los elogios, la ni vergüenza, porque sabes lo que eres.

Yo puedo hacer cosas que tú no puedes, tú puedes hacer cosas que yo no puedo; juntos podemos hacer grandes cosas.

Lo que se tarda años en construir, puede ser destruido durante una noche; construyamos de todos modos.

La alegría es fuerza.

Darle a alguien todo tu amor nunca es garantía de que él también te amará; pero no esperes que te amen, solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona. Y si no crece, sé feliz porque creció en el tuyo.

Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto, para llenar el corazón del que amamos.

Hay muchas personas dispuestas a hacer grandes cosas, pero hay muy pocas personas dispuestas a hacer las cosas pequeñas.

Sabemos muy bien que lo que estamos haciendo no es más que una gota en el océano. Pero si esa gota no estuviera allí, al océano le faltaría algo.

El amor comienza en casa, y no es lo mucho que hacemos… es cuánto amor ponemos en cada acción.

La ciencia más grande en el mundo, en el cielo y en la tierra; es el amor.

El amor no puede permanecer en sí mismo. No tiene sentido. El amor tiene que ponerse en acción. Esa actividad nos llevará al servicio.

No necesitamos armas y bombas para llevar la paz, necesitamos amor y la compasión.

Hay una cosa muy bonita: compartir la alegría de amar.

Para que el amor sea verdadero, nos debe costar. Nos debe doler. Nos debe vaciar de nosotros mismos.

El trabajo sin amor es esclavitud.

El amor es un fruto que madura en todas las estaciones y que se encuentra al alcance de todas las manos.

Algunas personas vienen a nuestra vida como bendiciones. Algunas vienen a nuestra vida como lecciones.

Los árboles, las flores, las plantas crecen en silencio. Las estrellas, el sol, la luna se mueven en silencio. El silencio nos da una nueva perspectiva.

La disciplina es el puente entre las metas y los logros.

Aprendemos a través de la humildad, a aceptar humillaciones alegremente.

No soy más que un pequeño lápiz en la mano de la escritura de Dios.