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Oración a Santa Marta para dar gracias

Oracion a santa marta

Oración a Santa Marta para dar gracias

Santa Marta, mujer humilde y dócil al amor de Dios, gracias por interceder por mi y por cada uno de nosotros que aún peregrinos en este mundo y estamos sometidos a él con toda su maldad y decadencia; gracia por librarme de las garras de esta sociedad que por el orgullo, el egoísmo y la falta de caridad está sumida en la peor catástrofe del pecado y se dirige camino al abismo y a la desgracia; que será toda la raza humana si el Creador no se compadece y cambia nuestro rumbo, Santa Marta, te doy gracias por todos tus favores, Santa Marta ruega por nosotros.

Santa Marta gracias porque siempre en mis momentos más difíciles y ante mi llamado nunca me has dejado solo, para ti gloriosa santa el clamor de un hijo de Dios es el dolor de un hermano tuyo y el sufrimiento que toda la humanidad padece, tu santidad ante el Padre lo calma y devuelve a todos la gracia; Santa Marta, acaso el Creador nos habrá dado una muestra de amor más grande morir por nosotros y suscitar la santidad de tantos como tú en buscando el bien de toda la humanidad.

Con tu santidad gloriosa nos has mostrado el premio eterno que el Creador nos tiene preparado para  todo aquel que en obediencia haga su voluntad; gracias Santa Marta porque además nos invitas a seguir tu ejemplo de obediencia, haciendo que el sufrimiento y el sacrificio en esta tierra sea más llevadero y menos tortuoso para quienes creen; habrá acaso otra autoridad en santidad que mediante el amor y la pureza enseñen la esperanza y consigan gracia para quienes creemos.

Santa Marta gracias por tu mensaje de paz, gracias por sembrar semillas de amor, perdón y reconciliación; me has mostrado la luz que me ha guiado en medio de la oscuridad que vive el mundo actual y he visto brillar nuevos horizontes de esperanza.

A quién más podría pedir auxilio ante mi necesidad de Dios si no es a quien ha sido ejemplo de santidad y obediencia; gracias Santa Marta porque tu sabiduría me ha enseñado a entender que el único camino es el que la palabra divina enseña.