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Oración a Santa Inés Cao Kuiying

Santa Inés Cao Kuiying es una santa de la iglesia católica, mártir por la fe cristiana en China, durante el gobierno de la Dinastía Qing (siglo XIX), quien después de atravesar sufrimientos y calamidades, se dedicó a una vida de servicio a Cristo y a la iglesia, fue catequista y evangelizadora y por causa de esto fue apresada y recibió la palma de martirio.

Inés nació el 28 de abril de año 1821, en el pequeño poblado de Wujiazhai, situado en la provincia de Guizhou. Creció en el seno de una familia humilde, muy católica, quienes habían emigrado desde la región de Sichuan. Cuando era apenas una niña, perdió a sus padres, y tuvo que pasar su infancia y adolescencia en el cuido de un orfanato católico.

A los 18 años de edad se casó con un hombre que era granjero. Sin embargo, su esposo y la familia de este la maltrataban. Tiempo después, su esposo enfermó de gravedad, Inés se hizo cargo de sus cuidados hasta su fallecimiento, y luego de esto los familiares la echaron de la casa.

Inés se trasladó hasta la ciudad de Xingyi donde comenzó trabajando como doméstica, hasta que conoció una mujer católica que la acogió en su casa. Se trataba de una mujer muy devota y conocedora de las Sagradas Escrituras, que ayudó a Inés a profundizar en su fe cristiana. Un día recibieron la visita del Obispo Bai, quien al ver los conocimientos de Inés sobre la fe, la invitó a trabajar como colaboradora en la parroquia local, siendo catequista de varias familias.

En el año 1852, Inés comenzó a catequizar en la ciudad de Baijiazhai de Xilan, donde se dedicó con esmero y alegría no solo a enseñar en la fe cristiana, sino también a educar a las jóvenes en tareas como cocina, tejido, y demás oficios para mujeres. Además, era niñera en sus ratos libres.

Un día, Inés se encontraba en Yaoshan, ayudando  en los preparativos de la parroquia, cuando fueron sorprendidos por los soldados imperiales quienes arrestaron a todos los presentes. Aunque muchos fieles fueron liberados, Inés y un sacerdote católico llamado Ma, fueron encarcelados.

Intentaron persuadirlos para que renunciaran a su fe, pero ambos se mantuvieron firmes. Entonces los torturaron. El padre Ma falleció a consecuencia de las torturas, mientras que Inés fue colocada en una jaula tan pequeña que solo podía caber estando de pie. Inés se mantuvo firme, en constantes oración, hasta el 1 de marzo del año 1856 cuando exhaló su último grito llamando al Dios único y falleció.

Inés Tsa Kueying fue beatificada por el papa León XIII en el año 1900 y canonizada por el papa Juan Pablo II en el año 2000.