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Oración a Santa Francisca Méziere

Santa Francisca Méziere es una santa de la iglesia católica, quien consagró su vida al servicio de los cristianos, su labor más importante fue dedicarse al servicio de los necesitados, educando a los niños y asistiendo a los enfermos; debido a las terribles persecuciones contra los fieles en la época de la Revolución francesa, esta santa fue condenada a muerte y martirizada en el siglo XVIII.

Francisca nació en la localidad de Mézangers, el 25 de agosto del año 1745. Creció en el seno de una familia de fieles cristianos. Su padre era encargado de la hacienda Mauloriere que pertenecía a la abadía de Evron;  toda su familia era muy estimada por los sacerdotes.

Cuando tenía 4 años, Francisca perdió a su madre, por ello su padre se casó de nuevo, de esta unión nacieron 3 hijos, pero la segunda esposa también falleció a los pocos años. También falleció su hermana mayor en el mismo período.

En la década de 1750-1760 era especialmente popular la obra de las pequeñas escuelas que dirigían las hermanas de Chapelle-au-Riboul. Francisca se unió a esta comunidad religiosa, e ingresó a las “hermanas de la escuela de la caridad”. Desde entonces se consagró a trabajar en las escuelas parroquiales para la educación de los niños, y aunque no había emitido votos oficiales, Francisca desempeñaba el mismo trabajo que las demás religiosas, instrucción de los niños y auxilio a los enfermos en la diócesis de Laval.
En 1772 se trasladó a Saint-Leger-en-Carnie para continuar cumpliendo con las mismas labores en dicha parroquia, por 19 años se dedicó enteramente a este servicio.

Luego de 1789, con el estallido de la revolución francesa, los sacerdotes parroquiales se negaron a juramentarse ante la nueva constitución, por ello la parroquia fue clausurada, muchos religiosos tuvieron que huir, continuando sus labores en la clandestinidad, entre ellos Francisca.

Francisca rechazó en dos oportunidades la firma del juramento de la libertad e igualdad que proponía la nueva república (en 1791 y 1792). Más tarde, Laval fue tomada por las fuerzas contra-revolucionarias, pero tras ir a batalla perdieron, muchos de estos soldados resultaron heridos, por lo que Francisca los acogió y asistió. Sin embargo, tanto los soldados como Francisca fueron descubiertos y detenidos en Baillée en la madrugada del 5 de febrero de 1794.

Francisca se negó nuevamente a juramentarse, por lo que fue acusada de traidora y aliada de las fuerzas contra-revolucionarias. La comisión militar la condenó a muerte. Fue asesinada en la guillotina en Mayenne el 5 de febrero del año 1794. Fue beatificada por el papa Pío XII en 1955.