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Oración a Santa Bernardita

Oración a Santa Bernardita
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Su nombre era María Bernarda, aunque cariñosamente todos la conocían como Bernardita. Esta santa nació en Francia en el siglo XIX, en el núcleo de una familia muy pobre y humilde, tenía por hogar un pequeño sótano, y su padre era el encargado de tirar la basura de un hospital.

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Por las precarias condiciones en las que vivía y creció, Bernardita padecía muchos problemas de salud, sobre todo respiratorios, ya que padecía asma y sufría constantes ahogos y dificultad para respirar. Esta enfermedad la padeció durante toda su vida.

Santa Bernardita de Soubirous es un ejemplo de la palabra de Dios que dice “el árbol que más quiere, más lo poda para que produzca frutos”, haciendo alusión a las precariedades y sufrimientos que padeció Bernardita en vida. Esta santa era fiel devota de la virgen María a quien le oraba constantemente, su alma pura y noble no conocía la mentira y se sorprendía cuando otros le mentían.

Comenzando en febrero del año 1859 hasta el 16 de julio del ese mismo año, la Santa Virgen María se le apareció a Santa Bernadette en numerosas oportunidades, en las que le revelaba que padecería muchos sufrimientos en esta vida pero le esperaba la gracia en la vida eterna. Se dice que fueron unas 18 apariciones. Santa Bernadette sufrió muchas afecciones de salud, penas y humillaciones, al tiempo que se mantenía firme en su fe e iba ganándose la santidad en el cielo.

Santa Bernardita solicitó que la aceptasen en la Comunidad de Hijas de la Caridad de Nevers, pero las hermanas titubearon por su frágil estado de salud, hasta que la aceptaron. Tan solo cuatro meses más tarde la reciben con sus votos de religiosa, precipitados por un ataque de asma que casi le roba el aliento de vida. Milagrosamente luego de esto se curó.

Contribuía en la comunidad como una enfermera y sacristana. Pedía constantemente a Jesús fuerza y valor para soportar sus ataques de enfermedad. Se encomendaba a la virgen María a quien le ofrecía sus sufrimientos como una penitencia para el perdón de los pecadores.

Sin embargo, la vida en el convento fue de dura adaptación, la hermana superiora tenía mala voluntad contra Santa Bernadette y constantemente la humillaba y levantaba falsas especulaciones en su contra. Le prohibieron hablar de las apariciones de la virgen, lo cual cumplió hasta el día de su muerte, el 16 de abril de 1879 cuando exclamando sus últimas palabras afirmó que sí había visto a la Madre de Dios, y encomendó su alma a los ruegos de la Santa María, murió a los 35 años.

Oración a Santa Bernadette de Soubirous

¡Oh bienaventurada Bernardita! Acuérdate que la Virgen te dijo en la Gruta: “Ruega por los pecadores”, para que se conviertan y hagan penitencia.

Ruega por mí, pecador, para que Dios perdone mis pecados.

Ruega por mí a María Inmaculada, pues confío en que te concederá cuanto la pidas, porque fuiste su confidente en la Gruta de Lourdes.

Así como Ella te prometió “hacerte feliz en el otro mundo”, te concederá que hagas felices a los que devotamente acudan a ti.

A ti, pues, acudo humildemente, suplicándote no me dejes ni me abandones hasta verme contigo en el cielo.

Amén

Oración a Santa Bernardita (II)

¡Oh dulce doncella de Lourdes, Santa Bernardita! tu que soportaste la incredulidad y el ridículo de quienes se opusieron a ti, enséñanos, en tu santa simplicidad, a dar la bienvenida, honrar y atesorar a la Santísima Virgen María en nuestras vidas.

Como se hizo en la gruta de Lourdes, permite que el poder sanador de la presencia de Dios en nuestros hogares y corazones se convierta en una fuente de gracia, perdón y misericordia para todos los que nos rodean.

Ora por nosotros, Santa Bernadette, para que nosotros, como tú, podamos merecer la felicidad eterna.

Amén

Oración a Santa Bernardita de Soubirous para pedir un favor

Querida Santa Bernardita, elegida por Dios Todopoderoso como el canal de sus gracias y bendiciones, a través de tu humilde obediencia a las peticiones de Nuestra Madre María, has ganado para nosotros las aguas milagrosas de curación espiritual y física.

Te imploramos que escuches nuestras oraciones para que podamos ser sanados de nuestras imperfecciones físicas y espirituales.

Pon nuestras súplicas en las manos de nuestra Santa Madre María, para que las ponga a los pies de su amado Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo, para que nos mire con misericordia y compasión:
(expone la gracia que pides)

Ayúdanos, oh querida Santa Bernardita, a seguir tu ejemplo, para que, independientemente de nuestro dolor y sufrimiento, podamos estar atentos a las necesidades de los demás, especialmente aquellos cuyos sufrimientos son mayores que los nuestros.

Mientras esperamos la misericordia de Dios, ofrecemos nuestro dolor y nuestro sufrimiento por la conversión de los pecadores y en la reparación de los pecados y las blasfemias de los hombres.

Ruega por nosotros Santa Bernardita, de modo que, como tú, podamos ser más obediente a la voluntad de nuestro Padre Celestial, y por medio de nuestras oraciones y nuestra humildad podamos llevar consuelo al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María que han sido tan severamente heridos por nuestros pecados.

Amén.

Novena a Santa Bernardita

Querida Santa Bernardita, elegida por Dios Todopoderoso como un canal de Sus Gracias y Bendiciones y, a través de tu humilde obediencia a sus pedidos de Nuestra Santa Madre, María, tu ganaste para nosotros las aguas Milagrosas sanadoras de Espíritu y Cuerpo.

Te imploramos que escuches nuestras oraciones suplicantes para que seamos curados de nustras imperfecciones Espirituales y Físicas.

Pon nuestras peticiones en las Manos de nuestra Sagrada Madre, María, para que Ella puede colocarlas a los pies de Su amado Hijo, nuestro Señor y Salvador Jesucristo, para que El nos contemple con misericordia y compasión: (menciona tu petición)

Ayúdanos, oh querida Santa Bernardita, en poder seguir tu ejemplo para que, irrespectivamente de nustro propio dolor y sufrimiento, podamos siempre estar conciente de las necesidades del projimo, en especial aquellos cuyos sufrimientos son mayores que los nuestros.

Mientras aguardamos la Misericordia de Dios, haznos recordar en ofrecer, en alza, nuestro dolor y sufrimiento para la conversión de los pecadores y en reparación para los pecados y las blasfemias de la humanidad.

Ora Santa Bernardita que, como tu, podamos siempre ser obedientes a la voluntad de Nuestro Padre Celestial y que, a través de tus oraciones y humildad, podamos traer consolación al Sagradísimo Corazón de Jesús y el Corazón Inmaculado de María, los cuales han sido tan penosamente heridos por nuestros pecados. Amén

Santa Sagrada Bernardita de Lourdes, Ora por nosotros.

Amen.