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Oración a San Vincenciano

San Vincenciano, Viance o Viants, es un santo francés de la iglesia católica que vivió durante el siglo VII, y su fiesta se celebra el 2 de enero.

Las fuentes de información sobre la vida y obra de este santo son pocas y escasas. Las narraciones hechas por algunos diáconos cuentan que San Vincenciano quedó huérfano a temprana edad, siendo cuidado por un personaje llamado Heraldo que vivía en Aquitania y tenía una importante posición social, probablemente era duque de Aquitania. Heraldo percibió que las cualidades de Vincenciano eran perfectas para seguir el camino del sacerdocio y servir a Dios. Así sería como San Vincenciano comenzaría su vida religiosa.

Sin embargo, al poco tiempo Heraldo falleció, y su hijo enviaría a Vincenciano a servir como criado en los establos de la propiedad. San Vincenciano, con la serenidad y quietud que da la oración, manteniéndose firme en su labor a Dios, aceptó los designios del nuevo duque, repartió sus vestidos entre los pobres. El duque era cruel con Vincenciano, lo sometía a torturas físicas y amenazas, por lo que el santo, huyó al bosque de Rouffiac cerca de Limoges donde encontraría refugio viviendo como ermitaño.

Llevaría esta vida solitaria y austera hasta su muerte en fecha 2 de enero del año 672, la cual le había sido revelada en una visión. Los milagros que sucedieron en el momento de este acontecimiento resultan un tanto fantásticos; no obstante, el relato cuenta que a la muerte de San Vincenciano, el obispo Rustic, de Limoges, ordena traer su cuerpo a Sain-Viance en Corrèze; el sacerdote Savinien, quien estimaba mucho al santo se dio a la tarea de buscar el cuerpo del santo.

En el camino, la procesión funeraria, que iba siendo llevada por unos bueyes, fue atacada por un oso, el cual mató a uno de los animales. Sin embargo, el sacerdote le ordenó al oso que tomara el lugar del buey y así fue. Finalmente la procesión llegó a Saint- Viance donde más tarde se construiría una iglesia en honor a este santo.