Saltar al contenido

Oración a San Triverio

San Triverio fue un religioso y eremita de la iglesia católica, de origen Francés, quien vivió durante el siglo VI.

Triverio nació en la región de Neustrasia, al noroeste de la actual Francia, y era miembro de una familia romana de importante posición social que provenía de Cahors, de la región francesa de la Occitania.

Desde niño recibió educación católica y ya mostraba una persistente y fuerte inclinación hacia la vida religiosa, por lo cual, aun siendo un joven, partió al monasterio de Thérouanne hacia el norte, en la región que hoy corresponde a la Alta Francia. Cuando cumplió 40 años fue ordenado como presbítero.

Luego de varios años de servicio religioso, el rey de Austrasia dejó en el monasterio a dos prisioneros de guerra, a los cuales Triverio se dedicó a instruir en la fe, y ayudar espiritualmente, durante 3 años permanecieron en el monasterio, y cuando llegó el momento de partir, Triverio decidió ir con ellos para comenzar una vida de soledad como ermitaño. Cuando llegaron a sus tierras, los hombres agradecidos con el monje, le ofrecieron todas sus posesiones, pero Triverio solo aceptó una vieja campana que le serviría para su vida de ermitaño.

De esta manera, el santo se aferró a una vida contemplativa de la oración, los cantos, la entonación de salmos y la penitencia. Constantemente era visitado y daba consejos y predicaba.

Cuando Triverio falleció, su cuerpo se sepultó en su ermita, su lugar de oración, y alrededor de este sucedieron numerosos milagros. Tiempo después, exhumaron su cuerpo y estaba incorrupto, fue trasladado a Neuville-les-Dames, donde construyeron una iglesia en su honor. El culto de san Triverio tiene celebración local el 16 de enero.