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Santo Toribio Romo

Santo Toribio Romo González es un santo de la iglesia católica, un sacerdote mexicano martirizado durante las persecuciones contra los cristianos desencadenadas durante el período de la guerra de La Cristiada, en las primeras décadas del siglo XX.

Historia de Santo Toribio Romo

Toribio nació en una familia de humildes campesinos mexicanos, en la ranchería de Santa Ana de Guadalupe situada a 11 kilómetros de la capital municipal de Jalostitlán en Jalisco, el día 16 de abril del año 1900. Sus padres, Juana González Romo y Patricio Romo, eran fieles católicos, aunque inicialmente no apoyaban las intenciones del joven Toribio de convertirse en sacerdote, acabaron por ceder a las aspiraciones del pequeño, quien con tan solo 12 años decidió ingresar en el Seminario Auxiliar de San Juan de Los Lagos.

Más tarde Toribio fue transferido al Seminario Diocesano de Guadalajara, en 1920, donde se ordenó como diácono el 22 de septiembre de 1922, y recibió los votos definitivos como sacerdote pocos meses después, el 23 de diciembre del mismo año. El padre Toribio tenía solo 22 años, pero su edad nunca fue un impedimento para su fiel sentimiento de servicio cristiano.

Su ministerio se caracterizó por una lucha constante por la defensa de los pobres, en medio de un turbulento clima de revolución y persecuciones que afectaron a la sociedad mexicana. El Padre Toribio se dedicaba a servir a los pobres de su comunidad, administrando lecciones de catecismo y enseñándoles las virtudes del cristianismo. Ejerció su labor principalmente en las comunidades carentes de la región de Sayula, Tuxpan y Cuquío de su estado natal de Jalisco. En aquella época, la iglesia católica en México era víctima de una cruel persecución por parte del gobierno. Los habitantes en la ciudad de Cuquío se levantaron contra las opresiones del régimen que estaba masacrando a sus religiosos. Muchos sacerdotes fueron martirizados, otros permanecían en la clandestinidad, entre ellos el padre Toribio.

El padre Toribio mantuvo valientemente su fe hasta el día de su asesinato, soportando todas las pruebas y demostrando su amor a Cristo y su compromiso con los fieles. Es considerado el patrón de los migrantes mexicanos indocumentados.

En su infancia, Toribio asistió a la escuela de la parroquia. Aun siendo adolescente ya había decidido que su camino era el ser religioso, por lo que pidió su admisión en el seminario auxiliar de San Juan de los Lagos, donde estudió por 11 años más, para luego continuar sus estudios en el Seminario de Guadalajara. El arzobispo Francisco Orozco y Jiménez lo nombró diácono en 1922, y en diciembre de ese año Toribio se recibió como sacerdote.

En 1927, el padre Toribio fue enviado a la comunidad de Tequila en Jalisco, la cual estaba dominada por las fuerzas del gobierno de Calles. El padre Toribio tuvo que esconderse para poder celebrar las misas en la clandestinidad. Ese año recibió a su hermano menor Román, quien recién se había ordenado como sacerdote.

Ambos vivían en una barraca en las proximidades del rancho de un hombre llamado León Aguirre, conocido del padre Toribio.

El 22 de febrero del año 1928, Toribio se confesó con su hermano y le dejó una carta en su nombre. Era un miércoles de ceniza, cuando el padre Toribio fue apresado por una tropa de soldados federales que habían sido alertados del paradero del sacerdote. Sin mediar palabra, los soldados le dispararon, asesinándolo en el acto.

Su hermana María, acudió al lugar ante la alarma, los soldados la apresaron y la obligaron a cargar sobre sus espaldas el cadáver de su hermano. El cuerpo del padre Toribio fue arrastrado en una camilla improvisada por el poblado de La Quemada, ante la burla de los soldados y las oraciones de toda la comunidad.

Después su hermana fue liberada, y el cadáver pudo recuperarse y recibir sagrada sepultura. Así el padre Toribio fue asesinado el 25 de febrero de 1928. Fue beatificado el 22 de noviembre de 1922 por el papa Juan Pablo II, quien también lo canonizó en el año 200, en una ceremonia junto a un grupo de mártires mexicanos.

Últimos años de vida

Precisamente, el padre Toribio se encontraba en Cuquío cuando se desató una revuelta en contra de los miembros del clero en noviembre de 1926. Las persecuciones ordenadas por el presidente mexicano, Plutarco Elías Calles, llevaron al Padre Toribio y otros religiosos a tener que huir en reiteradas ocasiones debido a las amenazas constantes contra su vida.

El Padre Toribio se encontraba en la comunidad rural de Aguascalientes, en las proximidades de Tequila, donde era hospedado por unos residentes católicos locales. En este lugar, continuó en secreto con sus labores sacerdotales, administrando los sacramentos y celebrando misas a escondidas de las autoridades.

Los peligros continuaron para el sacerdote y los religiosos que lo acompañaban, entre los cuáles se encontraba su hermano menor quien también era sacerdote. En febrero de 1928, el Padre Toribio decidió enviar a su hermano en busca de otro refugio por seguridad, mientras él se encargaba de finalizar unas obras de registro en la comunidad. El 25 de febrero, el Padre Toribio fue sorprendido por las tropas del gobierno en su cuarto, mientras se encontraba descansando.

Cómo murió Santo Toribio Romo

El Padre Toribio fue asesinado en su propio cuarto, siendo baleado y cayendo en brazos de su hermana, que también lo acompañaba en el trabajo religioso, el 25 de febrero de 1928. Este Santo Mártir fue canonizado el 21 de mayo del año 2000 por el Papa Juan Pablo II, junto con otros mártires de la Rebelión de la Cristiada.

Fiesta de Santo Toribio Romo y sus milagros

La fiesta de Santo Toribio se celebra tradicionalmente el día de su muerte, el 25 de febrero, no obstante, en algunas comunidades también se le recuerda el día de su canonización, el 21 de mayo de 2000.

Santo Toribio Romo es el Santo Patrono de los Inmigrantes, esto se debe a que en el año de 1920, un grupo de inmigrantes ilegalmente intentaba viajar a los Estados Unidos cuando perdieron todas sus pertenencias. El P. Toribio, decidió escribir una obra llamada “Vamos al norte”, a fin de mostrarle a los miembros de la comunidad los peligros de viajar a los Estados Unidos ilegalmente. Después de su muerte, muchos relatos de viajeros relatan apariciones del Padre Toribio y milagros en favor de aquellos inmigrantes que intentan pasar la frontera ilegalmente. Uno de los relatos más famosos de estas apariciones ocurrió a finales de la década de 1970, cuando un grupo de migrantes aseguró que Santo Toribio Romo los rescató de los peligros de la frontera que encontraron durante su viaje.

El departamento de Servicios de Migración de la Diócesis de Monterrey creó un fondo llamado «Santo Toribio Romo» para dar apoyo a los migrantes.

Oraciones a Sano Toribio Romo