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San Teodoro de Heraclea

San Teodoro de Heraclea

San Teodoro de Heraclea es un santo mártir de la iglesia católica, quien vivió durante el siglo III y IV; es ejemplo de la conversión cristiana entre la milicia romana. Este soldado era capitán de una de las tropas del imperio romano y al ser visitado por el emperador quien les llevaba  una pila de estatuas de dioses paganos, Teodoro las destruyó y donó las joyas a los pobres. Por su fe fue martirizado, haciendo referencia a su nombre, Teodoro, que significa “adorar a Dios”.

Es posible que la historia de san Teodoro tenga algo de leyenda. Las referencias eclesiásticas disponibles muestran que a comienzos del siglo IV, aproximadamente en el año 306, Teodoro era capitán de un grupo de soldados romanos, era un distinguido oficial, reconocido por su trabajo y sus méritos.

En tiempos del emperador Licinio, este gobernante quiso hacer un viaje por el imperio romano, para verificar las posiciones y el desempeño de sus tropas. Llevo consigo muchas estatuas de dioses paganos que estaban recubiertas de oro y metales preciosos. Cuando visitó el comando de Teodoro, este dejó bajo custodia las imágenes de los dioses en manos de Teodoro.

Por su parte, Teodoro quien era cristiano en secreto, se armó con el valor de su fe,  y destruyó las imágenes de los dioses paganos, además, tomó el oro y las piedras preciosas y las entregó a los pobres. Al saber lo que había hecho, Licinio lleno de rabia, mandó a apresar a Teodoro, quien después de confesar su fe, fue azotado, torturado y quemado vivo (algunos dicen que murió decapitado). Sucedió en Amasea de Helesponto (año 306).