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Oración a San Saturnino y compañeros

San Saturnino y sus compañeros son santos mártires de la iglesia católica, en Abitinia (actualmente en Túnez). Durante la persecución en el gobierno del emperador Diocleciano fueron apresados por continuar con las celebraciones religiosas y después sometidos a trabajos forzados, torturas y malos tratos, tratando de que renunciaran a su fe Cristiana, sin embargo, estos valientes mártires se mantuvieron firmes hasta su muerte, en los primeros años del siglo IV.

Saturnino era un sacerdote cristiano de Cartago, quien nació probablemente a mediados del siglo III. En aquellos días bajo el mandato de Diocleciano, las persecuciones contra los cristianos se agravaron, las celebraciones estaban prohibidas y los fieles eran perseguidos y torturados.

Cuando se encontraba viviendo en Abitinia del África proconsular, Saturnino estaba celebrando el culto dominical para otros 49 cristianos aproximadamente. En ese momento fueron encarcelados por los guardias romanos, entre los que se encontraban los hijos de Saturnino, otros sacerdotes llamados Dativo y Félix, así como otros fieles.

Los cristianos fueron llevados al tribunal, al ser interrogados, confesaron su fe Cristiana y por ello fueron condenados a trabajos forzados y torturas. Sin embargo, Saturnino y los demás cautivos celebraban con gozo este castigo ya que era una manera de expresar su amor a Dios, con paciencia y alegría cumplían con sus trabajos como esclavos, además socorrían a los otros esclavos con palabras de ánimo y fe.

Cuando los gobernantes supieron de esto, mandaron a traer a Saturnino y otro de los religiosos llamado Sisinio. El comandante Espurio los llevo ante el gobernante Maximiano, quien intentó forzarlos a rendir culto a dioses paganos, pero los religiosos con valentía se negaron.

Seguidamente fueron condenados a 30 días de torturas en prisión, y fueron interrogados una vez más buscando que renunciaran a su fe, sin embargo, no lo lograron. La estatua de un ídolo pagano que estaba en el tribunal de juicio se rasgó en frete a los mártires Saturnino y sus compañeros.

Maximino ordenó torturarlos y asesinarlos. Un cristiano piadoso de nombre Tasso, rescató sus cuerpos y los enterró en su propia casa de la Vía Salaria. Sucedió en el año 303 aproximadamente.