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Oración a San Salvio

oracion a san salvio

San Salvio de Amiens fue un obispo católico y mártir, de quien se conocen pocos datos en cuanto a locación histórica, presumiendo que vivió entre los siglo VI y VIII.

Era originario de una provincia en Albi, una región francesa, y su familia era de noble posición. A temprana edad manifestaba cualidades por estudios profundos como letras, teología, religión y también derecho civil; también se apegó a la regla de San Benito.

Ingresó a un monasterio en las afueras de su ciudad donde permaneció en la quietud y la soledad aun siendo nombrado como abad; practicaba el ascetismo viviendo en una celda distante del monasterio. En una ocasión enfermó gravemente de una fiebre que casi lo mata, y el propio Salvio conoció la revelación divina en ese momento.

Luego, alrededor del año 574 fue nombrado como obispo de Albi, cargo que desempeñó aun con sus costumbres de vida sencilla y austera hasta su muerte. Todas las ofrendas que colectaba, préstamos y donaciones las repartía entre los pobres.

Intercedió por muchos cautivos que habían sido apresados, y discutió con Chilperico, el rey de Soissons, un tratado que pretendía reformar las leyes de la ortodoxia, logrando su cometido.

La comunidad de Albi se vio afectada por una terrible epidemia en el año 584 en la que muchos resultaron enfermos y perecieron. El obispo Salvio se dedicó a trabajar por el cuidado y consuelo de los enfermos, además los preparaba para la vida eterna. Habiéndose  contagiado, San Salvio sintió que llegaba su hora, mandó buscar su ataúd y se preparó para partir a los cielos con las ropas humildes que siempre vestía.