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Oración a San Pascual I

Pascual I fue el papa de la iglesia católica N° 98, cuyo pontificado se extendió durante los años 817 y 824. Fue un reinado relativamente próspero y tranquilo para la iglesia, el papa estableció relaciones amistosas con el imperio de Occidente que le permitió recuperar territorios de manera oficial cedidos por el emperador; prestó su ayuda a los religiosos de oriente que se encontraban en persecuciones por las herejías iconoclastas, y también se preocupó por la iglesia en España. Promovió la fundación de varios monasterios y templos. Su festividad litúrgica se celebra el día 11 de febrero.

Pascual I nacido en Roma en fecha desconocida, era miembro de una familia noble de dicha sociedad. Llevó una vida de servicio religioso desde comienzos de su juventud; se trasladó al palacio Luterano para recibir instrucción teológica y de las Sagradas Escrituras. Bajo el pontificado de León III fue nombrado abad del monasterio de San Esteban, vecino a la Basílica de San Pedro, donde Pascual estaba al servicio de los peregrinos que visitaban Roma. L

Luego de la muerte del papa Esteban IV, el 24 de enero del año 817, Pascual fue electo con unanimidad, siendo consagrado el 26 de enero. Estableció buenas relaciones con el emperador Ludovico Pío, quien le otorgó el documento conocido como “Pactum Ludovicianum” en el cual se le donaba a la iglesia formalmente los territorios de Tuscia, Perugia, Campania, Tívoli, Rávena, Pentápolis y Sabina, que ya habían sido concedidos por Pipino el Breve y Carlomagno. De esta manera se fijaron oficialmente los límites del Estado de la Iglesia donde el soberano era el Sumo Pontífice.

Mientras tanto, en oriente se desataba una segunda ola iconoclasta, desde el 814 con el emperador León V el Armenio, quien perseguía y  torturaba a los católicos. Roma se convirtió en refugio para muchos monjes griegos que se albergaron en monasterios construidos por el papa Pascual, Sata Práxedes, Santa Cecilia y Santos Sergio y Baco. Pascual I también rescató y trasladó a los monasterios e iglesias, muchas reliquias  de los santos mártires, y defendió a la iglesia de oriente de la lucha contra los sarracenos.

No obstante, la imagen del papa Pascual se vio comprometida cuando en el 823, dos funcionarios de la Santa Sede que decidieron pasarse al partido de oposición al papa fueron asesinados en una disputa. Se culpó de esta muerte al papa, quien juró que nada había tenido que ver. Aun así, luego de la muerte de Pascual I, el 11 de febrero del 824, el pueblo no permitió que se enterrase en San Pedro, su cuerpo fue sepultado en Santa Práxedes.