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Oración a San Néstor de Magido

San Néstor de Magido

San Néstor de Magido es un santo mártir de la iglesia católica quien vivió durante el siglo III. Este religioso era obispo de dicha diócesis, y con su labor y protección para con los fieles y toda la comunidad, se había ganado en reconocimientos tanto de cristianos como de los paganos. Cuando iniciaron las persecuciones, fue capturado, torturado y martirizado, clavado en una cruz.

Poco se conoce sobre los primeros años de vida de este santo. Según los relatos, Néstor nació en la primera mitad del siglo III, en una familia de cristianos, donde aprendió la fe y comenzó desde su juventud a trabajar al servicio de la iglesia católica.

Se hizo merecedor del cargo de Obispo de Magido, ya que mostraba cualidades de un buen cristiano, observador de las reglas, penitente, bondadoso y piadoso con los necesitados, el obispo Néstor se ganó el respeto de toda la comunidad de su diócesis, tanto de los fieles católicos, como de los habitantes paganos que reconocían su liderazgo.

En la época del emperador Decio (249-251), el gobernador de Panfilia y Frigia era un romano llamado Polio, quien pretendía congraciarse con el emperador, cumpliendo exactamente la proclama de persecución contra los cristianos.

El obispo Néstor en medio de estos tiempos difíciles, siempre intentó fortalecer a sus files, aunque no se escondió, permaneció sereno, en la oración a Dios, hasta que llegó la hora en que fue capturado. Los oficiales lo capturaron y lo llevaron ante el gobernador de Polio en Perga.

Polio trató de convencerlo de que renegara de su fe católica, elogiando sus virtudes y luego amenazándolo de muerte, sin embargo, el obispo Néstor permaneció leal y fiel al Señor, por esto fue condenado. Lo torturaron en el potro, desgarraron la piel de sus costillas con garfios, y finalmente lo crucificaron.

Estando en la cruz antes de exhalar su último aliento, el obispo Néstor exhortó a la comunidad a alabar al Dios verdadero. Cuando falleció, tanto cristianos como paganos testigos, se arrodillaron para adorar a Dios y a Cristo.