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Oración a San Marino II

Marino II fue el papa n° 128 de la Iglesia Católica desde el año 942 a 946. En su tiempo de papa, intentó dejar a un lado las situaciones políticas típicas que se venían suscitando y se consagró al bien espiritual de la Iglesia. Al igual que sus predecesores, fue nombrado papa por el príncipe Alberico II, con el objetivo de mandarlos para cumplir sus fines. Su fiesta se celebra el 1 de mayo.

Marino II nació en Roma, fue cardenal del título de San Ciriaco. A pesar de ser nombrado papa por Alberico, a ningún Papa le estaba permitido tomar una decisión sin su consentimiento, por esta razón le fue muy difícil a Marino dejar grandes hazañas en su papado. Apoyó el desarrollo de los monasterios, esto lo logró viviendo entre los monjes del monasterio Cluny, considerado de gran importancia cultural en Francia y que por su influencia iba a reformar y a ser modelos de las abadías en Europa.

En su Papado, fue muy conocido por su nobleza, cuidado y amor a los pobres, se ocupó de reparar las basílicas Romanas y obtuvo logros reformistas de la disciplina eclesiástica. Su legado se centró en mostrar una vida perfecta entre tanto caos político de esa época, que interfería en la jurisdicción del trono papal, ocasionado por políticos romanos.

A pesar de todos los problemas que  enfrentó en su legado, entre otros de sus actos de gran impacto fue, lograr restablecer el cargo de vicario apostólico para Alemania y Galia, y dicho cargo lo ocupo el arzobispo Federico de Maguncia. Además, alentó al crecimiento del arte, estableció a Roma como la capital moral de la humanidad para aquella época y reorganizó las asociaciones existentes. El papa Marino II, murió el 1 de mayo del año 946 en Roma.