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Oración a San Marcelo de Die

San Marcelo de Die fue un religioso católico, llegó a ser obispo  de la ciudad de Die en la Galia Lugdunense que hoy en día pertenece a Francia, y vivió durante el siglo V. Fue un hombre de gran fortaleza, ejemplo en la defensa de la fe católica, quien desafortunadamente fue desterrado por el rey arriano Eurico.

Los datos de su vida se encuentran en un documento religioso que data del siglo IX. Marcelo era de natural de Aviñón, una ciudad de la región de Provenza al sureste de Francia, próxima al río Ródano. Probablemente perdió a sus padres cuando aún era muy joven, siendo educado por su hermano mayor, el también santo Petronio, que en aquel entonces era obispo de Die.

Marcelo tomó su ejemplo en la fe y en la vida religiosa y decidió seguir el camino pastoral. San Petronio lo ordenó como diácono, y Marcelo trabajó por diez años junto a su hermano en la diócesis de Die. A la muerte de Petronio, Marcelo fue aclamado como su sucesor, y una vez aceptado el cargo,  fue consagrado como obispo por san Mamerl quien era obispo de Vienne. No obstante, Leoncio, el arzobispo de Arles, tomó estos hechos como una usurpación de sus derechos pues según las directrices cristianas, a él le correspondía la diócesis. Apeló al papa san Hilario quien ordenó una elección popular, pero ante diversos milagros realizados por Marcelo, Leoncio comprendió que era la voluntad de Dios.

Más tarde, san Marcelo sería deportado a Arlés por el rey arriano Eurico, y cuando finalmente logró regresar a Die, fue encarcelado por el rey de los bourginenses, Gondenando. Luego de 40 años de servicio pastoral, sacrificios y sufrimientos, san Marcelo falleció en el año 510. Actualmente, san Marcelo y san Petronio son los patrones de la diócesis de Die.