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Oración a San Luciano de Antioquía

San Luciano de Antioquía fue un religioso mártir de culto en la iglesia católica y especialmente en la iglesia ortodoxa; se destacó por su admirable formación académica y su gran conocimiento como teólogo, a la vez que era un hombre piadoso y caritativo. Fue uno de los fundadores de la Escuela de Antioquía.

Según parece, san Luciano nació en Samosata, una ciudad antigua que pertenecía a Comagene, Siria. Provenía de una familia cristiana que le garantizó valores y una excelente educación.

Cuando estaba en Antioquía recibió la ordenación sacerdotal y fue hecho presbítero. Consecuentemente, san Luciano se dedicó a fundar una escuela en dicha región (Didaskaleion), y algunos lo nombran con el director de la Escuela de Antioquía.

Como religioso, san Luciano se dedicó al estudio de las Sagradas Escrituras, predicaba con el ejemplo y con sus palabras virtuosas y estudiaba profundamente todo el contenido tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, corrigiendo los errores de redacción y de sentido de escritura, y gracias a sus conocimientos de hebrero se pudo realizar mejores adaptaciones a partir del texto original.

Sin embargo, san Luciano estuvo un tiempo separado de la iglesia. Según se cuenta, favoreció a un pagano llamado Pablo de Samosata que fue condenado en Antioquía en el año 249, por lo que él  también fue acusado de herejía y excomulgado. San Luciano se reconcilió con la iglesia luego de la sucesión de tres obispos en Antioquia.

Luego, durante las persecuciones ordenadas por Maximino, san Luciano cayó preso en Antioquía y fue trasladado a Nicomedia, donde se le torturó y mantuvo en prisión por nueve años en los que estuvo firme en su fe cristiana. Parece que fue decapitado o muerto en prisión a causa de las torturas, en fecha probable del 7 de enero del 312 en Nicomendia.

La iglesia católica lo recuerda el día 7 de enero, mientras que la iglesia ortodoxa tiene su festividad el 15 de octubre.