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Oración a San Leobato

San Leobato fue un monje, considerado como santo para la iglesia católica, quien era de origen francés discípulo de san Urso, se encargó del monasterio de Sénevière hasta avanzada edad. Vivió durante el siglo VI.

De san Leobato son escasos los relatos, probablemente debido al período en el que transcurrió su vida. Con poca precisión se sabe que nació a finales del siglo V, y que para cumplir su deseo de una vida monástica y de servició, solicitó admisión en un monasterio en la región de Tours en la antigua Galia Lugdunense, territorio que hoy en día corresponde a Francia.

Como abad fue discípulo de san Urso, y mostró una conducta intachable, servicio, obediencia, sumergido en la penitencia y la oración, alcanzando un gran desarrollo espiritual que era reconocido por su maestro y por sus compañeros.

Por este motivo, antes de morir, san Urso le confió la abadía de Sennevières en Touraine, la cual era una pequeña comunidad que recién acababa de fundarse. San Leobato se encargó de promover la fe cristiana y de trabajar por el desarrollo de aquella diócesis, llevando una vida santa y de crecimiento espiritual. Bajo su dirección fundó una iglesia, que pasaría a ser la sede parroquial, además hizo crecer los valores cristianos en aquella comunidad, exaltando el trabajo manual, la formación de los religiosos y la importancia de dedicar tiempo para orar.

San Urso, habría dejado una carta donde explicaba los motivos de su decisión al nombrar abad del monasterio a Leobato, aunque este documento se extravió, su existencia se comprobó.

San Leobato permaneció en la abadía hasta su muerte, ganando en vida gran fama de santo, por lo que luego de su fallecimiento en el año 540, comenzó su culto local en toda la región. Su cuerpo se enterró en la iglesia que él fundó, y que pasó a tomar el nombre de Saint-Leubais que se mantuvo en pie hasta la revolución francesa.