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Oración a San Juan X

Juan X fue el papa de la iglesia católica N° 122, el cuarto en la época de los pontífices de la pornocracia, cuyo mandato se extendió desde el año 914 al 928.

Este papa, aunque llegó al trono por sus relaciones con los gobernantes romanos, tuvo un pontificado provechoso en algunos aspectos para la iglesia, logró la unidad para la derrota definitiva de los sarracenos, además se ocupó de la iglesia de Oriente, y de la restauración de algunos templos, como el palacio de Letrán.

Juan X nació aproximadamente en el año 860, en la comunidad de Borgo Tossignano de la provincia italiana de Romagna. Los primeros años de su vida como religioso desempeño algunos cargos importantes como diácono en la iglesia de Bolonia, y posteriormente designado como obispo de Rávena en el año 905.

Con el apoyo del senador romano Teofilacto I, y en especial de su esposa Teodora I, con quien se dice que mantenía un romance aunque otros relatos indican que probablemente fueran parientes, fue electo para Sumo Pontífice en el año 915. En este período, Roma se encontraba bajo la amenaza de la invasión de los sarracenos, quienes planeaban invadir las costas italianas habiendo tomado base en Sicilia.

El papa Juan X, actuando como diplomático y negociador, consiguió unificar a los príncipes de Italia Berenguer I, Aberico I y Landulfo de Benevento, para hacerle frente a los enemigos sarracenos. Por primera vez, el papa se coloca a la cabeza de un ejército en la Batalla de Garigliano, donde derrotan de manera contundente a los invasores.

Se ocupó de varios asuntos de la iglesia, enviando delegados a Alemania y a Francia para convocar sínodos y mantener relaciones amistosas; tenía el propósito de unificar Roma y Bulgaria, aunque su propósito enfrentó la contradicción de patriarca de Constantinopla.

Cuando fue asesinado el rey Berenguer I en el año 924, el papa Juan X apoyó a Hugo de Provenza como su sucesor, decisión que era contraria a los intereses de la clase influyente, principalmente de Marozia, quien ordenó a su esposo Guido de Toscana remover del trono al papa. Así el papa Juan X fue encarcelado en julio del 928, probablemente sometido a varias torturas que lo condujeron a la muerte algunos meses después ese mismo año, en septiembre.