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Oración a San Juan IX

Juan IX fue el papa de la iglesia católica N° 116, su período como pontífice fue relativamente corto, desde el 898 hasta el comienzo del año 900. Bajo su mandato, Juan IX consolidó las acciones que Teodoro II inició, especialmente el acto de anular los decretos de Esteban IV para restituir las acciones del papa Formoso, condenando el llamado “Concilio Cadavérico”, así como también, estableció alianzas políticas con los gobernantes, en particular con Lamberto de Spoleto.

Juan Nació en la región de Tívoli, probablemente en los primeros años del siglo IX. Comenzó desde la juventud el camino de la religión, ingresando a un monasterio de los benedictinos en las cercanías de Roma, siendo ordenado sacerdote por el papa Formoso.

Luego de la muerte del papa Teodoro II, las clases de poder interno de Roma se estaban en medio de un conflicto interno por tratar de imponer a su candidato. Aunque Juan IX contó con el apoyo de Lamberto de Spoleto, Sergio, obispo de Caere, impulsaba un importante movimiento entre los nobles para ser electo. Juan IX logró consagrarse en el 898 como papa y expulsó y excomulgó a Sergio, quien de cualquier manera, más adelante conseguiría ser pontífice.

Bajo el mandato de Juan IX se realizó en Rávena un concilio, propuesto por Teodoro II, con el objeto de anular las decisiones del concilio cadavérico sobre el papa Formoso, y restaurar sus decretos. También, se estableció que la elección papal debía ser validada por consentimiento del emperador, y que este podía delegar a un miembro del clero romano para dicho propósito.

El papa Juan IX le dio su apoyo a Lamberto para coronarlo como emperador, anulando la consagración de Arnulfo; aunque en el 899, Lamberto fallece, quedando el Trono del Sacro Imperio Romano vacante nuevamente.

En medio de estos conflictos sociales, Juan IX falleció el 5 de enero del año 900, siendo su cuerpo fue enterrado en la Basílica de San Pedro.