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Oración a San Juan II

Juan II fue el papa de la iglesia católica N° 56, estuvo a cargo de la santa sede durante el año 533 hasta el año 535. Su pontificado llegó como sucesor de Bonifacio II, y se enfrentó a ciertos conflictos de organización interna en la iglesia y en relación a los poderes civiles, sin embargo, Juan II logró el favor de varios emperadores, y trabajó por organizar la disciplina dentro de la estructura de la iglesia y librarla de las herejías. Su memoria se recuerda el día de su muerte, el 8 de marzo.

Los datos biográficos de este papa son un tanto imprecisos. Parece que su nombre real era Mercurius y al ascender al trono papal lo cambió por Juan II; era de origen romano, nacido aproximadamente alrededor del año 470. En sus primeros años como religioso fue presbítero de la Basílica de San Clemente en las proximidades del Monte Coelius.

Luego de la muerte de Bonifacio II, la iglesia estuvo alrededor de 2 meses sin Sumo Pontífice, durante ese período la iglesia sufrió hurtos en sus reliquias y objetos sagrados. Estos acontecimientos fueron llevados a la corte del rey godo Atalarico, quien mediante decreto, condenó la simonía en las elecciones papales, proclama que anteriormente había sido hecha por Bonifacio II.

Seguidamente, el 2 de enero del año 533 se consagró Juan II como Sumo Pontífice. A pesar de ciertas diferencias con el clero, este papa consiguió mantener una buena relación con el rey de los Godos, Atalarico, y también contó con el apoyo de Justiniano, quien le envió a Juan II su apoyo, su profesión de fe, así como varios obsequios.

Juan II también se posicionó en contra de las corrientes heréticas que cobraban fuerza en el oriente, condenó los crímenes del Obispo de Riez, Costumeliosus, ordenando que ese te confinase en un monasterio, y que la diócesis quedara bajo la jurisdicción de Arles mientras se designaba un nuevo obispo.

Intentó participar en el concilio de Cartago del año 535, enviando algunos delegados, pero falleció antes de conocer las cuestiones del mismo, el 8 de marzo de ese año. Su cuerpo se sepultó en la Basílica de San Pedro.