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Oración a San José

Oración a San José
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San José es ampliamente reconocido por ser el esposo de la Virgen María madre de Jesucristo, y por lo tanto es el padre adoptivo de Jesús. San José era descendiente de la estirpe de David, de cuya descendencia se decía que vendría el Mesías.

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San José se desempeñaba como carpintero, vivió durante muchos años en Nazaret trabajando como tal, pero murió antes de que comenzasen los prodigios de la vida de Jesús. Su imagen fue proclamada como santo para la iglesia universal en el año 1870 y es considerado el patrón de los carpinteros, por el oficio que el mismo San José desempeñaba.

Para la religión cristiana, este santo representa grandes virtudes como son la humildad, la honestidad, el amor al trabajo y la fe y la obediencia a Dios. La historia cuenta que José quien era prometido de María la virgen, se casó con ella pero se enteró antes de que estuviesen juntos que ella llevaba un hijo en su vientre.

San José, para evitar denunciar a María en público, decidió repudiarle en secreto, pero, un ángel se le presento en sus sueños haciéndole saber que María había concebido al hijo del Dios verdadero por obra y gracia del Espíritu Santo.

Posterior al nacimiento de Jesús en la ciudad de Belén, San José fue alertado por un ángel de los designios del rey de Judea Herodes el grande, quien planeaba matar a todos los varones de Israel menores de dos años para evitar que se cumpliese la profecía del Señor, por tal motivo, José tomo a su familia y se marcharon a Egipto donde vivieron hasta la muerte del rey de Judea, cuando fue avisado nuevamente por el ángel de que podían regresar a su país, y se establecieron entonces en Nazaret de Galilea.

San José tuvo la valiosa responsabilidad de ser el padre terrenal de Jesús, esposo de la virgen María, por tanto, San José es el santo que custodia y vela por la Sagrada Familia, es el santo más próximo a Jesucristo y a la Virgen María.

Oración poderosa a San José

Oh san José, cuya protección es tan grande, tan fuerte y tan inmediata ante el trono de Dios, a ti confío todas mis intenciones y deseos.

Ayúdame, san José, con tu poderosa intercesión, a obtener todas las bendiciones espirituales por intercesión de tu Hijo adoptivo, Jesucristo Nuestro Señor, de modo que, al confiarme, aquí en la tierra, a tu poder celestial, Te tribute mi agradecimiento y homenaje.

Oh san José, yo nunca me canso de contemplarte con Jesús adormecido en tus brazos. No me atrevo a acercarme cuando Él descansa junto a tu corazón. Abrázale en mi nombre, besa por mí su delicado rostro y pídele que me devuelva ese beso cuando yo exhale mi último suspiro.

¡San José, patrono de las almas que parten, ruega por mi!

Amén.

Oración a San José para vender una casa o propiedad

Oh, increíble San José, Tú a quien nuestro Señor educó el oficio de ebanista y se afirmó de que estabas eternamente bien ubicado, oye mi demanda vehemente.

Pretendo que me socorras ahora como asimismo auxiliaste a tu hijo adoptivo Jesús y como tú con tus culturas y destrezas has socorrido a numerosos otros en materia de vivienda.

Aspiro vender esta (se nombra casa o propiedad) de manera veloz, fácil y beneficiosa y te ruego que efectúes mi deseo acercándome un buen cliente, quien esté deseoso, que efectúe y sea decente y me acojas que nada frene la rápida terminación de la venta.

Querido San José, sé que formarías esto por mí, por la misericordia de tu corazón y a su completo tiempo, pero mi penuria es muy magna ahora y tiene que realizarse de prisa.

San José, me voy a colocar en un escenario difícil con la cabeza puesta en la tenebrosidad y soportaré como nuestro Señor toleró, hasta que esto (se repone la casa o propiedad) se finiquite.

Te imploramos que orientes a los compradores necesarios, para que logremos ejecutar la transacción con un pacto propicio para las dos partes y en la mayor caducidad posible.

Entonces, San José, lo pacto al frente de  nuestro gran Señor que acopiarás mi gratitud eternamente y acarrearé tu suave nombre en mis labios por dondequiera que yo marche.

Amén.

Oración a San José para conseguir casa o refugio

Glorioso y buen san José, tú que has conocido todo tipo de tribulaciones para encontrar alojamiento para María y Jesús.

Recuerda tu preocupación hacia ellos, tus diligencias y las puertas cerradas que encontraste mientras acompañabas al Niño Jesús camino del censo luego al exilio y, por fin, de vuelta al país.

En la precariedad, siempre te encargaste de las condiciones materiales, expresando así tu amor y preocupación, tu presencia fiel y protección hacia María y Jesús.

Vela por mis diligencias para encontrar alojamiento, que la búsqueda sea fácil y clara; cuida en especial por mi relación con los propietarios y las condiciones de arrendamiento.

Que esta nueva vivienda sea un entorno acogedor, tranquilo, con buenos vecinos y buenas relaciones entre todos.

Que todos los que vengan a mi casa (nuestra casa), sean recibidos por tu presencia.

Introduce en este lugar el amor de Jesús y de María.

Amén

Oración a San José para pedir por trabajo urgente

Oh querido San José! mi bendito escolta y único guardián, el más juicioso y bondadoso hombre con un corazón tan noble y un alma armónica y gloriosa llena de afecto, acudo ya en mi agobio a ti para pedir tu auxilio, pon tus amorosos manos en mí crítico problema laboral y solicita al Dios creador que con su bondad inagotable esparza su espíritu santo encima de mí y que por su majestuosa disposición me salve y de solución a tan desesperada situación.

San José, Jefe y dirigente de la sagrada familia, el más confiado y obediente hacia la voluntad de Dios, con una fidelidad intachable como esposo y el más honorario padre adoptivo, que con el sudor y rasguños de tus manos diste alimento a tu familia, por el profundo amor que guardaste en el Divino Niño y la Virgen María, te imploro para que utilices tu poder interceptor y estés presente en mis complicados problemas y me liberes de esta desesperación que me pisotea, pide por mí para que las puertas me sean abiertas y consiga urgentemente el empleo o negocio propio para que me dé sustento que me ayude a salir de tan grave complicación.

Un empleo digno, honorable, estable y bien pagado con el que sea capaz de hacerme cargo de los gastos de mi aposento, un trabajo en el que emplee y desarrolle mis habilidades, que me ayude a explorar y experimentar, para aumentar mi voluntad como ser humano y me permita seguir teniendo conexión con mi Dios todopoderoso.

Tú, que lo inalcanzable lo pones en el asfalto para nosotros.

Tú, que sabes de mis requerimientos corporales, espirituales y materiales auxíliame para que seas tú quien me ayude a salir de estos malos ratos de tu despensa de medidas para los problemas, dame un poco de aquello que necesito para resolver todo lo que acongoja a mi familia, haz que prontamente mis motivaciones y esfuerzos por querer seguir adelante se vean premiados con un trabajo que tenga la capacidad de traerme riquezas abundantes y prosperidad continua.

Oh, mi querido San José, no me defraudes, comunícate con Dios para que logre conseguir lo que con sencillez y con mucha fe de todo corazón pido: (Mencionar con mucha voluntad lo que se quiere obtener).

San José alabado y querido pastor mío, Tú, que eres quien reparte las dichas del Rey de Reyes déjame aprender de ti, a amar, adorar, alabar y ser fiel servidor de nuestro Dios creador, hijo Salvador y Espíritu Santo glorificador e intercesión de la Santísima madre Virgen María, de tal forma que tú, con tu devota entrega, lograste hacerlo; protégeme, resguárdame, ayúdame, cuídame, y haz descender de los Cielos lo que tan urgentemente necesito; dame fuerza ante tanta hambruna y decadencia, dame cuidado y silencio para salir exitoso de las desesperanzas y complicaciones de mi vida, y, antes que nada, bríndame tu infinita seguridad, con la finalidad de que, motivado por ti y dispuesto a seguir tus pasos, sea capaz de vivir armónicamente y en caridad con las demás personas, para así lograr alcanzar la perpetua alegría que sólo la patria celestial sabe dar.

Por Jesús, mi Señor y Salvador.

Así sea.

Oración a San José para niños

Oh San José, que eres el esposo sagrado de María, la virgen. Rey de los patriarcas y padre de Jesús, que aguardas los misterios de la Santísima Trinidad.

Oh gran santo, que tus poderes van más allá de lo imposible e impensable, cuyo poder fue confiado desde el Dios Todopoderoso. Protégeme bajo la intercesión de Dios y María la santísima por siempre. Mírame con compasión para que me concedas el siguiente favor urgente (se explica la petición a resolver por el santo).

Tú que solucionas todos aquellos asuntos urgentes, es por ello que te invoco con mucha fe y esperanza, oh padre mío, con el fin de obtener una solución a mis quejas. Mi amado San José, en esta oración te deposito toda mi confianza.

Amén.

Oración a San José para el Amor

San José, devoto guardián del Hijo de Dios hecho hombre, con sumisión te imploro me concurras desde los Cielos, tú que eres distribuidor de las gratitudes del rey de los Cielos, prorratea tus prodigiosas bendiciones entre los que te rondamos y, puesto que posees el dominio de hacer realidad las cosas que a nosotros nos parecen inverosímiles, ven en mi auxilio y otórgame paz y consuelo a mi corazón.

San José admirado y venerable, que estás repleto de entrega y compasión con los que a ti asisten y eternamente pendiente de nuestras miserias, suplica para que haya alianza, cariño y fidelidad en mi hogar, mi confianza en ti es colosal y mi fe en ti es dinámica, por ello te muestro con gran ilusión mis angustias, aspiro que (se nombra a la persona que desea) sea mi acompañante de por vida y que logremos solucionar las diferencias que nos afligen.

Danos tu auxilio para que consigamos estar unidos.

Moderniza nuestro pago y fidelidad mutua y no consientas que nadie ni nada nos aparte.

San José, hombre equitativo digno de todo decoro, lógrame la perenne ayuda de los Cielos, esto es, memorable san José, lo que te imploro y esto es lo que a través de tu activa mediación espero conseguir del Padre Eterno, de la Virgen y el Niño, a quienes ambiciono conquistar y servir como tú los cortejaste y serviste siempre, perpetuamente, y por una persistencia.

Amén.

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Oración a San José de los 30 días para obtener un milagro

¡Oh amabilísimo Patriarca, Señor San José! Desde el abismo de mi pequeñez, dolor y ansiedad, os contemplo con emoción y alegría de mi alma en vuestro solio del cielo, como gloria y gozo de los Bienaventurados, pero también como padre de los huérfanos en la tierra, consolador de los tristes, amparador de los desvalidos, gozo y amor de tus devotos ante el trono de Dios, de tu Jesús y de tu santa Esposa.

Por eso yo, pobre, desvalido, triste y necesitado, a Vos dirijo hoy y siempre mis lágrimas y penas, mis ruegos y clamores del alma, mis arrepentimientos y mis esperanzas; y hoy especialmente os traigo ante vuestro altar y vuestra imagen una pena que consoléis, un mal que remediéis, una desgracia que impidáis, una necesidad que socorráis, una gracia que obtengáis para mí y para mis seres queridos.

Y para conmoveros y obligaros a oírme y conseguírmelo, os lo pediré y demandaré durante treinta días continuos en reverencia a los treinta años que vivisteis en la tierra con Jesús y María, y os lo pediré, urgente y confiadamente, invocando todos los títulos que tenéis para compadeceros de mí y todos los motivos que tengo para esperar que no dilataréis el oír mi petición y remediar mi necesidad; siendo tan cierta mi fe en vuestra bondad y poder, que al sentirla os sentiréis también obligado a obtener y darme más aún de lo que os pido, y deseo.

1.- Os lo pido por la bondad divina que obligó al Verbo Eterno a encarnarse y nacer en la pobre naturaleza humana, como Dios de Dios, Dios Hombre, Dios del Hombre, Dios con el Hombre.

2.- Os lo suplico por vuestra ansiedad de sentiros obligado a abandonar a vuestra santa Esposa, dejándola sola, y yendo solo sin ella.

3.- Os lo ruego por vuestra resignación dolorosísima para buscar un establo y un pesebre para palacio y cuna de. Dios, nacido entre los hombres, que le obligan a nacer entre animales.

4.- Os lo imploro por la dolorosísima y humillante circuncisión de vuestro Jesús, y por el santo y dulcísimo nombre que le impusisteis por orden del Eterno para consuelo, amor y esperanza nuestra.

5.- Os lo demando por vuestro sobresalto al oír del Angel la muerte decretada contra vuestro Hijo Dios, por vuestra obedentísima huida a Egipto, por las penalidades y peligros del camino, por la pobreza del destierro, y por vuestras ansiedades al volver de Egipto a Nazaret.

6.- Os lo pido por vuestra aflicción dolorosa de tres días al perder a vuestro Hijo, y por vuestra consolación suavísima al encontrarle en el templo; por vuestra felicidad inefable de los treinta años que vivisteis en Nazaret con Jesús y María sujetos a vuestra autoridad y providencia.

7 .- Os lo ruego y espero por el heroico sacrificio, con que ofrecisteis la víctima de vuestro Jesús al Dios Eterno para la cruz y para la muerte por nuestros pecados y nuestra redención.

8.- Os lo demando por la dolorosa previsión, que os hacía todos los días contemplar aquellas manos infantiles, taladradas un día en la Cruz por agudos clavos; aquella cabeza que se reclinaba dulcísimamente sobre vuestro pecho, coronada de espinas; aquel cuerpo divino que estrechabais contra vuestro corazón, ensangrentado y extendido sobre los brazos de la Cruz; aquel último momento en que le veíais expirar y morir por mí, por mi alma, por mis pecados.

9.- Os lo pido por vuestro dulcísimo tránsito de esta vida en los brazos de Jesús y María. y vuestra entrada en el Limbo de los Justos en el cielo, donde tenéis vuestro trono de poder.

10.- Os lo suplico por vuestro gozo y vuestra gloria, cuando contemplasteis la Resurrección de vuestro Jesús, su subida y entrada en los cielos y su trono de Rey inmortal de los siglos.

11.- Os lo demando por vuestra dicha inefable cuando visteis salir del sepulcro a vuestra santísima Esposa, resucitada, y ser subida a. los cielos por ángeles, y coronada por el Eterno, y entronizada en un solio junto al vuestro como Madre, Señora y Reina de los ángeles y hombres.

12.- Os lo pido y ruego y espero confiadamente por vuestros trabajos, penalidades y sacrificios en la tierra, y por vuestros triunfos y gloria feliz bienaventuranza en el Cielo con vuestro Hijo Jesús y vuestra esposa Santa María.

¡Oh mi buen San José! Yo, inspirado en las enseñanzas de la Iglesia Santa y de sus Doctores y Teólogos y en el sentido universal del pueblo cristiano, siento en mí una fuerza misteriosa, que me alienta y obliga a pediros y suplicaros y esperar me obtengáis ,de Dios la grande y extraordinaria gracia que voy a poner ante este tu altar e imagen y ante tu trono de bondad y poder en el Cielo: la espero, Santo Patriarca.

Repetir por un mes.

Oración a San José para antes de dormir

Ahora que el destello de la luz se apaga, te imploramos, San José: Con tu misericordia intercede ante Dios Padre, para que nos guarde bajo la luz de su amor.

Que nuestros corazones sueñen contigo, que en el sueño, puedan sentirte.

Cantemos nuevamente su gloria al brillo de la mañana que va a surgir.

Concédenos Dios salud en esta vida, renueva nuestras energías, ilumina con tu claridad la terrible soledad de la noche y permítenos dormir bien.

Oh, Padre, escucha nuestras plegarias, óyenos por Jesús, Nuestro Señor, que reina para siempre en tu gloria, contigo y el Espíritu de Amor.

Oración a San José bienaventurado (Papa León XIII)

A ti, bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación; y después de invocar el auxilio de tu Santísima Esposa solicitamos también confiados tu patrocinio.

Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, te tuvo unido, y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, humildemente te suplicamos vuelvas benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.

Protege, Providentísimo Custodio de la Sagrada Familia la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros toda mancha de error y corrupción; asístenos propicio, desde el cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas: y, como en otro tiempo librasteis al Niño Jesús del inminente peligro de la vida, así ahora, defiende a la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, ya cada uno de nosotros protégenos con el perpetuo patrocinio, para que, a tu ejemplo y sostenidos por tu auxilio, podamos santamente vivir y piadosamente morir y alcanzar en el cielo la eterna felicidad. Amén.

Oración a San José “acuérdate”

Acuérdate, oh purísimo esposo de María y mi amadísimo guardián, San José, que jamás se ha oído decir que alguno de los que han implorado tu protección y pedido tu ayuda, ha sido dejado sin consuelo.

Animada con esta confianza, acudo a ti con todo el fervor de mi espíritu, me encomiendo a ti.  No desprecies mi súplica, oh Padre Adoptivo del Salvador, antes bien, dígnate recibirla favorablemente y concedérmela.

Amén.

Oración a San José para santificar el trabajo

¡Oh glorioso San José, modelo de todos los que se consagran al trabajo! Alcanzadme la gracia de trabajar con espíritu de penitencia en expiación de mis pecados; de trabajar a conciencia poniendo el cumplimiento de mi deber por encima de mis naturales inclinaciones; de trabajar con reconocimiento y alegría, mirando como un honor el desarrollar, por medio del trabajo, los dones recibidos de Dios.

Alcanzadme la gracia de trabajar con orden, constancia, intensidad y presencia de Dios, sin jamás retroceder ante las dificultades; de trabajar, ante todo, con pureza de intención y con desprendimiento de mí mismo, teniendo siempre ante mis ojos las almas todas y la cuenta que habré de dar del tiempo perdido, de las habilidades inutilizadas, del bien omitido y de las vanas complacencias en mis trabajos, tan contrarias a la obra de Dios. Todo por Jesús, todo por María, todo a imitación vuestra, ¡oh Patriarca San José! Tal será mi consigna en la vida y en la muerte.  Amén.

Oración a San José “enséñanos”

Enséñanos, José, cómo se es no protagonista, cómo se trabaja sin exhibirse, cómo se avanza sin pisotear, cómo se colabora sin manejar, cómo se ama sin reclamar.

Dinos cómo se vive siendo número dos… o tres, cómo se hacen cosas formidables desde un segundo puesto.

Dinos cómo la inmensa mayoría de nosotros tenemos que ocupar estos lugares.

Los segundos lugares, en los que está nuestra verdadera y oculta grandeza.

Dinos cómo se vive con elegancia siendo no importante.

Convéncenos de que se puede y debe ser útil, fiel, efectivo, hasta héroe, siendo “no importante”.

Explícanos cómo se es grande sin exhibirse, cómo se lucha sin aplausos, cómo se avanza sin publicidad, cómo se persevera y se muere sin que nos hagan estatuas u homenajes.

Cómo se hace para ser útil, positivo, generoso sin necesidad de ser “importante” y todavía más difícil, cómo se hace para darlo todo, sin ser protagonista, y a pesar de ello, sentir por dentro una paz, una felicidad, un gozo profundos.

¡Enséñanos, José!

Oración a San José para conseguir un buen esposo

Mi buen San José, ya que los buenos casamientos se hacen en el cielo, yo pido, con toda humildad, por la felicidad y privilegio que se te dio de ser designado como esposo de la Santísima Virgen María.

Ayúdame a encontrar un santo marido (o una santa esposa), con quien pueda amar y servir a Dios y alcanzar las bendiciones que Él otorga a las familias.

Amén

Oración a San José para que tu pareja te ame

Oh gloriosos San José, a quien fue dado el poder de hacer posibles las cosas humanamente imposibles, bríndame tu auxilio en la dificultad en que me encuentro. Dale la solución más favorable a mi causa. Ya que todo puedes junto a Jesús y María, muéstrame que tu bondad es igual a su poder.

A San José le clamo, padre y protector de nuestra familia, impétranos la gracia de vivir y morir en el amor de Jesús, concédenos la restauración del amor y una unión fortalecida. San José, ruega por nosotros que recurrimos a usted.

¡Amén!