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San Jesús Méndez

San Jesús Méndez

San Jesús Méndez, Mártir

San Jesús Méndez es un santo mexicano de la iglesia católica, fue presbítero y ejerció su ministerio pastoral en la localidad de Valtiervilla; cuando se instaló la crisis de la Revolución Mexicana a comienzos del siglo XIX, el padre Jesús fue capturado mientras intentaba proteger las Sagrada Eucaristía. Fue asesinado, convirtiéndose en un mártir por su fe en Cristo.

Jesús Méndez nació el 10 de junio del año 1880 en Tarímbaro de Michoacán. Desde su juventud decidió llevar una vida religiosa, ingresó al seminario local con 14 años de edad, y  una vez que se recibió como sacerdote, en el año 1906, fue enviado a la localidad de Valtierrilla, para ejercer su ministerio pastoral. Era un hombre compasivo, dedicado al servicio de los fieles, devoto de la Santa Virgen María, y trabajador incansable por los enfermos y necesitados.

En el contexto, la lucha armada alcanzó la localidad de Valtierrilla. Los pobladores querían sumarse a los revolucionarios, pero fueron delatados, y esto hizo que los soldados de Sarabia, entraran en una persecución en dicha región. A causa de los conflictos armados, muchos religiosos habían tenido que abandonar sus diócesis y refugiarse. El padre Méndez continuaba actuando en la parroquia, celebraba misa muy temprano, bautizaba y atendía el confesionario, todo esto en la clandestinidad.

El 5 de febrero de 1928, los federales invadieron el pueblo. El padre Méndez acababa de terminar la celebración de una misa, cuando supo de la invasión, rescató el copón y trató de esconderse pero los soldados entraron a la iglesia y lo capturaron.

El padre Méndez logró consumir las hostias consagradas. Los soldados lo llevaron a la plaza y le dispararon, pero milagrosamente, algunas armas no se accionaron, mientras que en las que si dispararon, las balas no lo tocaron. Entonces lo registraron, lo despojaron de un crucifijo y las medallas que llevaba, y en una ejecución pública, lo fusilaron.

Colocaron su cuerpo en las vías del tren y lo pasearon en frente de los prisioneros como escarmiento. Las mujeres de los oficiales rescataron el cuerpo y permitieron que fuera velado y enterrado en Cortázar.

El padre Jesús Méndez fue beatificado el 22 de noviembre del año 1992, y canonizado en el año 2000, por el papa Juan Pablo II.