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Oración a San Inocencio II

Inocencio II fue el papa n° 164 de la Iglesia Católica entre los años de 1130 a 1143. Durante la mayor parte se periodo tuvo un antipapa simultaneo a él, por lo que se le hizo muy difícil desempeñar las labores como pontífice. En su papado destacan los grandes concilios y prescripciones eclesiásticas que llevó a cabo, como fuero el de Clermont- Ferrand, en 1130, el de Reims en 1131, y el de Piacenza, en 1135. Su memoria se recuerda el 24 de septiembre.

Nació en Roma, de nombre secular Gregorio Papareschi. Se conoce que en sus inicios en la vida en el clero, fue nombrado Cardenal de Santo Ángel cuando el papa Pascual II le otorgó ese título. Además, actuó como legado durante las negociaciones que terminarían con la firma del Concordato de Worms, durante el pontificado de Calixto II. Tras la muerte de Honorio II, fue elegido como papa Inocencio II, el 23 de febrero de 1130 en la Iglesia de Santa Maria Nuova; pero al igual que ocurrió con Honorio II, al mismo tiempo la otra mitad y mayoría de los cardenales eligieron al cardenal Pietro Pierloni para ser el nuevo papa el cual adoptaría el nombre de Anacleto II.

Pasó la mayor parte de todo su tiempo como pontífice, tratando de regresar a Roma y restablecer su mandato. Mientras se encontraba refugiado en Francia comenzó a ganar el apoyo del rey francés Luis VI quien poseía grandes influencias sobre el abad Suger de Saint Denis y el abad Bernardo de Claraval y esto le permitió regresar a Roma en 1133, donde coronó emperador a Lotario, ganando más apoyo. Sin embargo, no fue hasta 1138, cuando fallece el antipapa Anacleto II, que aunque sucedido por Victor IV, este renunció dos meses después de su elección y permitió sentarse a Inocencio II en la silla de San Pedro.

Entre otras de sus grandes obras destacan, las promulgaciones del Concilio de Pisa, en 1135 y la de Letrán, en 1139. Inocencio II termina su pontificado cuando muere el 24 de septiembre de 1143.