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Oración a San Honorio II

Honorio II fue el papa N° 163 de la Iglesia Católica entre los años 1121 a 1130. En el inicio de su periodo la Iglesia estuvo dividida en dos grandes bandos y por lo tanto fue papa simultáneamente con Celestino II, que posteriormente renunció. Durante su papado le tocó tomar la gran decisión de elegir al sucesor del Emperador Germano Enrique V. Fue un fuerte combatiente de la herejía de los albigenses. Su memoria se recuerda el 13 de febrero.

Nació en Fagnano cerca de Imola, Italia, era descendiente de una familia humilde. Fue bautizado con el nombre de Lamberto Scannabecchi. En su vida religiosa antes de llegar a ser papa, alcanzó grandes títulos, como archidiácono en Bolonia, luego, por sus grandes estudios y conocimientos el papa Pascual II lo llamó a Roma, donde lo nombró canónigo de Letrán, después cardenal-presbítero de Santa Práxedes y en 1117, ascendió a cardenal-obispo de Ostia Velletri.

Para ese tiempo la iglesia dividida en dos grandes facciones: pierleoni y fragipani, tomando cada una sus respectivos papas Honorio II y Celestino II, aunque esto no duraría mucho tiempo, ya que Celestino II renunció tras desacuerdos y problemas que traerían su elección, proclamándose Honorio II como Sumo Pontífice el 21 de diciembre de 1124. Poco tiempo después de su elección el emperador Enrique V falleció, convirtiéndose esta en una oportunidad para elegir un nuevo rey que no se metiera en las facciones de la iglesia. De esta manera,  se eligió al nuevo rey de Alemania, Lotario II.

Durante su papado, puso fin a los abusos del clero que se estaban dando en Dinamarca, intento recobrar las tierra entregas a la Sede Apostólica en Sicilia, restableció la disciplina en los monasterios de Montecasino y Cluny, excomulgando a los abades de cada uno de ellos y aprobó la Orden Premostratense que San Norberto había establecido. Su legado llegó a su fin con su muerte el 13 de febrero de 1130, y fue sepultado en la Basílica de San Juan de Letrán.